Tés e infusiones del mundo. ¿Cuántas conoces?

  • Gastronomía
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Todos hemos tomado alguna infusión alguna vez. Es más, la mayoría de nosotros las tomamos habitualmente y, de hecho, no es algo moderno, sino que es una costumbre muy antigua. Las infusiones tienen muchas propiedades, las hay de muchos tipos, y también hay maneras propias y tradicionales según los países donde se preparen y se consuman. ¿Cuáles son tus infusiones preferidas? ¿Conoces infusiones de otros sitios del mundo?

Seguramente, cuando hablamos de infusiones, lo primero que se nos viene a la mente a todos es el té. No es para menos, ya que se consume desde hace miles de años, o al menos eso dice la leyenda china. Ésta nos cuenta que, el emperador Shen Nong, allá por el siglo XXVIII a. C., ordenó hervir todo el agua para evitar las infecciones y que, por casualidad, unas hojas de té cayeron en uno de los recipientes y el sabor que dejó era tan bueno que rápidamente se popularizó la infusión de estas plantas. Es sólo una leyenda y es imposible saber cuándo se comenzó a preparar el té, pero su sabor y sus bondades han hecho que sobreviva hasta hoy, llegando a ser la segunda bebida más consumida en todo el mundo, solo por detrás del agua.

Empezando precisamente por China, se puede decir que una de las infusiones más apreciadas es el pu-erh. Durante mucho tiempo fue una bebida exclusiva de las clases altas y, a diferencia de otros tés, sus hojas se dejan fermentar durante varios años en barricas de bambú. De hecho, cuantos más años tenga, más se eleva su precio, y hay añadas que son muy apreciadas, casi como pasa con el vino.

De Japón todos, o casi todos, conocemos su preciosa ceremonia del té.

Tradicionalmente, éste se prepara con té verde molido, o matcha, cuyo sabor es bastante dulce y que, según la cantidad que se eche, consigue una consistencia más espesa (y de sabor más dulce) o más ligera (y de sabor más amargo).

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Otro de los países asiáticos con más incidencia en el consumo y la exportación del té es la India. Es uno de los mayores productores de té del mundo y allí es una bebida muy extendida. Pero si buscamos una infusión típica de la India, hay que hablar del masala chai. La elaboración más clásica en el sur consiste en té negro con especias como  canela, cardamomo, clavo, jengibre, pimienta y anís estrellado. En otras zonas lo preparan con té verde y, en lugar de anís y pimienta, le echan almendras y azafrán.

masala

Desde la India también se está extendiendo el consumo de infusiones ayurvédicas, o infusiones medicinales, pensadas en la prevención y en la conservación del estado de salud óptimo, y que suelen consistir en infusiones a base de hierbas y especias como jengibre, menta, cilantro, hinojo, regaliz, canela, etc.

Un poco más curiosa es la preparación clásica del té en el Tibet. El po cha es un té con mantequilla de leche de yak y sal, y allí es muy tradicional, además de útil para sobrevivir a las bajas temperaturas que hay en las montañas.

En Europa, los reyes del té son los ingleses. La costumbre de tomar té allí procede de la época en la que comenzaron a comerciar con la India, y la variedad más consumida es el té earl grey, que muchos toman con leche.

foto_earl_grayEn Sudáfrica, por su parte, la infusión más clásica se puede decir que es el rooibos. Esta planta, aunque a veces se identifica como un té rojo, no tiene mucho que ver con la del té, y sus hojas no fermentan, sino que se dejan oxidar al sol, para que adquieran el color y el aroma tan característico. Su sabor es suave y, como no tiene teína, es de las infusiones más recomendadas para tomar antes de dormir.

Los marroquíes, por su parte, toman el té mucho más dulce de lo que suele hacerse en otros países.

Aquí, la costumbre es tomar té verde con hojas de menta y, sobre todo, muy dulce, con lo que la mezcla resulta muy agradable, sobre todo en las sobremesas, aunque también se suele tomar antes de comer.

Sin salir de África, en la parte más oriental es donde encontramos los orígenes de otra de las infusiones más populares a lo largo de todo el globo y que podría llegar a merecer un artículo por sí sola: el café.

Se desconoce a ciencia cierta cuándo se empezó a preparar tal y como lo conocemos hoy en día, a partir de los granos tostados y molidos, aunque se piensa que fue en algún momento a finales de la Edad Media, cuando su consumo se comenzó a extender por Oriente Medio.

A pesar de los problemas y prohibiciones que sufrió en muchas zonas, rápidamente se introdujo en Europa y, también, en América, donde hoy en día hay grandes producciones.

En España lo tomamos de distintas maneras, ya sea sol, cortado, con leche o, incluso, con hielo. El espresso y el cappuccino son las formas más conocidas del café italiano, mientras que en Francia se toma café au lait, que es un espresso con leche espumosa.

En Etiopía, que es el lugar de origen de esta planta, el café se prepara con especias como la canela y el cardamomo, y el suelen añadir miel o mantequilla. También es famoso el café turco, que es muy negro y muy fuerte, siempre endulzado con azúcar.

En cuanto a Sudamérica, el mayor productor es Brasil, donde el cafezinho tan típico de allí se toma muy intenso y muy dulce. Por su parte, los colombianos lo suelen tomar cortado con leche, o solo con agua de panela.

Por último, en Argentina y Uruguay el consumo de café también es muy común, tanto negro, como cortado o con leche. Pero hay que decir que la infusión por excelencia en estos países, así como en Paraguay y partes de Brasil y de Chile es el mate, elaborado a partir de las hojas de la yerba mate y que se toma en el tradicional mate de calabaza con una bombilla metálica.

café

Obviamente, no son éstas todas las infusiones que existen. Hay muchas más, aunque su consumo no es tan popular. De todas maneras, todos nos hemos tomado alguna vez una manzanilla, una menta poleo o una tila. Y, por supuesto, para los más aficionados, no es extraño prepararse sus propias recetas a partir de distintas hierbas y especias infusionadas, tanto por sus sabores como por sus propiedades.

Si eres un amante de las infusiones, esperamos tus sugerencias y, si las tienes, tus recetas personales. En estos meses tan fríos, nunca sobra una rica bebida caliente.

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