Iniciativas solidarias para hacer en Navidad

  • Mente
cat-icon-on-post

La Navidad es un momento del año para los buenos propósitos. Buenos propósitos personales y también para con el prójimo. Son fechas para ayudar a los demás e intentar hacerles un poco más felices.

Hoy te vamos a contar algunas iniciativas solidarias para que los que tienen menos o no tienen a nadie sean un poco más felices en estos días.solidaridad

En estas fechas un extraño sentimiento se apodera de nosotros, y de repente sentimos que podríamos ser mejores personas. Ya sea porque un año nuevo va a comenzar, o porque nos vemos rodeados por todas partes de mensajes de paz y amor. Aunque en realidad la verdadera intención de las marcas que los difunden sea aprovechar las navidades para vender más, sabemos que en el fondo todos tenemos un hueco en nuestro corazón para la generosidad y la solidaridad.

Plácido, la película del genial Luis García Berlanga es una divertida crítica a este tipo de prácticas, que llevan la caridad hasta sus extremos más esperpénticos. Puede ser que este sentimiento filantrópico tenga su origen en los valores de caridad cristiana que en algún tiempo imperaron durante estas fechas y que el cine y la publicidad se han encargado de promover, pero lo cierto es que los sentimientos altruistas se encuentran en la conducta humana y también en la animal, por lo que podemos decir que son naturales a nuestra esencia.

Se ha escrito y filosofado mucho acerca de este tema, si somos buenos o malos por naturaleza, o si necesitamos ser educados por naturaleza.

La mayoría de las teorías en biología evolutiva explican cómo un individuo puede sacrificar su propia supervivencia por proteger la de los demás, aunque esto pudiera ser motivado por la supervivencia de la especie. Otra explicación sería la de sentirse aceptado por la comunidad, lo que supondría un beneficio en sí mismo. Sea por lo que sea, hacer feliz a los demás sin esperar nada a cambio no cuesta nada, y si lo pruebas, verás como tu día es mejor.

¡Un café pendiente!

Querer que los demás se sientan bien e intentar hacer que sean un poco más felices no tiene nada de malo, al contrario, es algo muy positivo que deberíamos desear no solamente en Navidad sino durante todo el año. Nunca es mal momento para empezar, por lo que vamos a ver algunas iniciativas solidarias que se han popularizado últimamente. Iniciativas solidarias individuales y anónimas, que salen de una persona de manera desinteresada para destinatarios desconocidos.

El café pendiente o caffè sospenso es una iniciativa filantrópica y basada en la confianza que tiene su origen en Nápoles en 2008 y se ha difundido por muchos países del mundo. Se trata de una cadena de consumiciones de café, en la que un individuo deja pagado un café anticipadamente en calidad de “pendiente”, lo que significa que otra persona sin recursos puede tomarse un café. En las grandes ciudades hay quien puede agradecer mucho este gesto, y más en los meses más fríos, en los que un café bien caliente puede resultar muy reconfortante. En algunos casos se deja también comida pendiente, como bocadillos o pizzas.

En España la iniciativa cafependiente.es se encarga de invitar a establecimientos a su plataforma y a difundir un distintivo para que se puedan identificar los bares en los que se pueden encontrar cafés pendientes.

Haz el bien y no mires a quién

Este refrán ilustra muy bien el tipo de acciones a las que nos referimos. No estamos hablando de grandes acciones falsamente filantrópicas que hacen los primeros de la lista Forbes para ganar en reputación y en beneficios fiscales. Estamos hablando de acciones puntuales, que cualquiera podemos hacer, sin necesidad de ser multimillonarios, pequeños gestos que se hacen de manera absolutamente anónima y sin esperar nada de vuelta.

Los cafés pendientes son el ejemplo más extendido de la filantropía más desinteresada en la ciudad. Pero también en los meses de invierno hay quien ha visto como se dejan bufandas atadas a los árboles de los parques para que alguien las pueda usar en un frío día de invierno. También se dejan gorros o guantes y se suelen acompañar de una nota que anima a usarla a quien se la encuentra si de verdad la necesita.

Esta iniciativa surgió una noche en Canadá en 2003, cuando se repartieron cientos de bufandas para ayudar a las personas sin hogar a combatir el frío, pero también se practica en otras ciudades de Estados Unidos, donde el número de personas sin hogar es muy elevado y en España también ha habido campañas. Así que, si algún día te encuentras una bufanda en un árbol, déjala, seguro que viene alguien detrás que la necesita.

Y si tienes alguna bufanda de sobra, ya sabes qué hacer con ella.

De la misma manera, en los meses de frío hay muchos que pueden agradecer recibir abrigos para protegerse del frío. Puedes dejar una bolsa con ropa de abrigo que ya no uses por tu barrio, cerca de donde sepas que habrá alguien que la pueda necesitar. Comparte ropa, zapatos o juguetes, seguro que hay muchos niños que los recibirán con ilusión.

Lo que puede ser basura para tí, será un tesoro para otros.

scarves

El supermercado de tu barrio puede estar acogiendo una campaña de compras solidarias, ayuda a quienes tienen menos con un paquete de legumbres o un poco de turrón para que celebren la Navidad como es debido.

Que a mi vecino no le falte de nada

La economía del don o economía del regalo es una teoría social por la que se otorgan cosas sin que haya un acuerdo explícito de reciprocidad. Estas acciones están basadas en el amor al prójimo más que en la vanidad y que las recompensas serán intangibles o volverán en forma de mejoras generales para la sociedad o incluso en el karma. Esta economía del don tiene muchas demostraciones modernas, como la economía colaborativa, el software libre, e incluso esos pequeños intercambios desinteresados que tienen lugar en las familias, no solo de bienes materiales, sino de habilidades o de tiempo, un bien muy preciado para muchos, casi tanto como el dinero.

Hagamos que a nuestro vecino no le falte de nada.

passion

Empieza en Navidad, pero no lo dejes. Está demostrado que la generosidad nos hace más felices, y si el karma nos lo devuelve, mejor que mejor, ¿no?

Comentarios

compartir en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *