¿Cómo es el jamón de otros países?

  • Gastronomía
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El jamón, como muchos otros productos del cerdo, es algo muy típico en nuestras tierras, que todos comemos y que supone también un importante atractivo gastronómico para los turistas. Además, el jamón ibérico es algo exclusivo de la península ibérica, y muchas veces nos preguntamos cómo pueden vivir en otros países sin tan suculento manjar. Bueno, aunque en el extranjero (aún) no tengan cerdos ibéricos, también hacen sus pinitos curando el jamón. Cada maestrillo tiene su librillo en este arte y, aquí, te invitamos a que descubras y pruebes cada uno de los jamones que hacen más allá de los Pirineos.

Para empezar, te tenemos que decir que lo de curar alimentos es algo que se hace desde hace muchos siglos.

Era, y es, una manera de conservar los productos durante mucho tiempo sin que se echaran a perder y, a falta de la tecnología de la que disponemos hoy en día, esto era algo crucial para subsistir en temporadas en las que no era posible cultivar o cazar lo suficiente para alimentar a la prole.

Y, claro, la matanza del cerdo es algo en lo que nuestros ancestros no solo experimentaron esto, sino que lo llevaron a un grado de perfección supremo. Pero, obviamente, aunque el proceso sea similar, o se pueda copiar, también hay otras cuestiones que influyen, como la materia prima o el clima. Y en eso somos únicos en la Península Ibérica.

El jamón, de todas maneras, es algo que, con un estilo u otro, se ha elaborado, preparado y comido en toda Europa, y se sigue haciendo con mayor o menor protagonismo, dependiendo del país que visitemos.

No vamos a ponernos medallas diciendo que el nuestro es el mejor, porque entendemos que hay gustos muy distintos. Y también está bien saber reconocer el arte y los sabores de los jamones de otros países. Además, aquí nos gusta descubrir las cosas típicas de la gastronomía de los otros países, y alimentos como el jamón procedente de otros países no es lo más fácil de encontrar en nuestras tiendas y restaurantes.

Los países que, tradicionalmente, han curado y consumido jamón son los más cercanos a nosotros. Esto es, Italia, Francia y Portugal, aunque también en Alemania y Bélgica han hecho sus pinitos. Vamos a echarles un vistazo a cada uno de ellos, así cuando vayamos de viaje podemos saber qué pedir y entender un poco mejor su sabor y textura.

El jamón curado en Italia

Los jamones italianos tal vez sean los más habituales también en nuestras ciudades, sobre todo cuando vamos a comer a una pizzería. Si ésta es auténtica, todos los productos e ingredientes que nos sirvan estarán traídos desde la bella Italia y eso incluye el jamón que le echan a las pizzas, a las bruschettas o a algunas recetas de pasta.

El más famoso es el llamado prosciutto di Parma, que es un jamón curado de sabor bastante suave.

Se suele producir en la zona norte de Italia, donde alimentan a los cerdos con pienso y castañas, y es un jamón muy consumido internacionalmente, sobre todo en Francia y Estados Unidos.

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Menos conocido, pero apreciadísimo por los italianos, es el prosciutto di San Daniele, que se elabora en esta localidad cercana a Udine, en la parte más nororiental de Italia. No es extraño encontrar este jamón en una tabla de quesos y embutidos italianos, tanto en los locales más genuinos en España como en los restaurantes transalpinos.

No nos vamos a olvidar del speck, también originario del norte de Italia, en concreto de la región del Alto Adige, que linda con Suiza y Austria, y cuyo sabor ahumado puede resultar un poco más extraño a nuestro paladar, pero igualmente adictivo.

El jamón curado en Francia

Al norte de los Pirineos cuentan con distintos tipos de jamón curado, aunque la tónica general que los diferencia de los jamones españoles es que su proceso de curación es menor en el tiempo.

jambon_cru

El jamón de Bayona puede ser el más similar al jamón serrano español, aunque su sabor es más tierno y menos salado, ya que los curan solo siete meses. Además, también se producen jamones de cerdo negro, de raza gascona, que son los llamados jamones de Bigorra, muy apreciados por los franceses. Y, por último, el jambon cru, más típico de la región de Alsacia, cuyo periodo de curación es menor y también está ahumado, al igual que el speck.

El jamón curado en Portugal

No vamos a negar que los jamones ibéricos portugueses pueden presumir de una calidad y un sabor de primera clase. Obviamente, las características climáticas y geográficas de Portugal son similares a las de las zonas productoras de jamones en España, por lo que los presuntos de porco preto de cerdo alentejano, sobre todo el de la denominación de origen de Barrancos están comenzando a expandirse más allá del mercado local con un gran éxito.

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Más al norte, también producen jamones, aunque en este caso son de pata blanca. Los de Chaves y Lamego son los más conocidos, y son muy consumidos en toda esa zona septentrional del país vecino.

El jamón curado en Alemania

Aunque pensemos que allí lo más típico son las salchichas (tan variadas como ricas, la verdad), tanto en Ammerland como en la región de la Selva Negra hacen sus jamones curados. Eso sí, bastante distintos a cómo los concebimos aquí, ya que, antes de curarlos, los deshuesan y luego los suelen ahumar con maderas y especias, por lo que su sabor es muy diferente a lo que nos podemos imaginar a priori.

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Y en China!

En China han comenzado hace unos pocos años a producir jamones curados. Su intención es basarse en el modelo de elaboración y producción de los jamones españoles aunque, de momento, los números que manejan son muy pequeños.

Habrá que probar estos jamones, a ver si de verdad consiguen hacer un cinco jotas cantonés!

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