5 alimentos para hacer funcionar tu cerebro

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¿Sabías que hay alimentos que nutren nuestro cerebro?

Revisamos los mejores para engrasar el órgano más importante que tenemos para sentirnos mejor a todos los niveles.

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El cerebro es el órgano que rige todos nuestros movimientos, los voluntarios y los involuntarios también. Es el responsable de que nuestro corazón bombee la sangre por nuestro organismo, de que nuestros pulmones funcionen o de que estemos alegres, y por supuesto de nuestro desarrollo intelectual.

Para hacernos un idea de lo importante que es la función cerebral, pongamos como ejemplo el deporte. En este caso nuestra mente tiene un papel fundamental en cuanto a la coordinación de nuestros miembros, el equilibrio, las decisiones que tomamos son cruciales también. Para que todo esto salga bien, también tiene un papel importante la función simpática, es la función del cerebro que nos pone en acción y se encarga del funcionamiento de nuestras vísceras y de las funciones automáticas del organismo como la respiración, la circulación y la eliminación.

Asimismo, el cerebro tiene un papel decisivo a la hora de segregar las hormonas que regulan la sudoración y otras respuestas de nuestro cuerpo al hacer deporte, como la serotonina, las endorfinas y la dopamina.

Para llevar a cabo estas funciones es importante que nos alimentemos bien, lo que significa llevar una dieta variada y completa. Hay ciertos nutrientes que mejoran las funciones de nuestro cerebro, tanto a nivel funcional como intelectual, pero no se trata de que solamente comamos un tipo de alimentos, sino de saber llevar una dieta equilibrada.

Un poco de todo y mucho de nada

Olvídate de los superalimentos, no es que no existan, pero se trata de un concepto inexacto y sin evidencias científicas.

Aunque sí que es verdad que existen alimentos que son especialmente sanos y además aumentan nuestra autoestima al saber que nos estamos cuidando, para mantenernos saludables debemos comer de una manera proporcionada todo tipo de nutrientes para fortalecer y preservar nuestra salud y también para prevenir enfermedades, pero no para curarlas.

La mejor manera de aportar al organismo todo lo necesario para funcionar correctamente es un patrón variado de alimentación, sin consumir en exclusiva un producto concreto ni excluyendo otros.

Pescado y ejercicio para mejorar las funciones cognitivas

En cuanto a las sustancias que hacen que nuestro cerebro funcione mejor, los ácidos grasos omega-3 son los reyes. Se ha escrito mucho sobre estos ácidos sobre todo en lo que a salud cardiovascular se refiere, pero lo que sí parece cierto es que esta sustancia tiene un componente que se encuentra en la estructura de las capas externas de las células nerviosas y ayudan a mejorar nuestras funciones cognitivas.

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El pescado es una fuente importante de omega-3, sobre todo el salmón, el atún o las sardinas. También encontramos estos ácidos en los frutos secos como las nueces y en el aceite de oliva.

Como regla general, podemos decir que lo que es bueno para el corazón es bueno también para el cerebro.

Además, has de saber que el ejercicio físico ayuda a nuestro cerebro a nutrirse de omega-3 y también estimula la producción de nuevas neuronas y conexiones neuronales.

Las nueces: ancestral alimento del cerebro

Las nueces eran consideradas por los naturistas antiguos como un excelente alimento para la masa gris, pensando que al tener una forma que recuerda al cerebro humano, seguramente estaba indicado para éste.

Ricas en fósforo, omega-3 y vitaminas del grupo B mejoran la función cerebral y ayudan a conciliar el sueño, algo fundamental para el rendimiento físico pero sobre todo mental.

Café, te y chocolate nos ayudarán con la memoria

Según algunos estudios el café actúa como potenciador de la memoria, ya que es neuroprotector, y el chocolate, al incrementar el flujo sanguíneo al cerebro se considera también un buen aliado para la retentiva. Además el chocolate contiene unos elementos llamados flavonoides que revitalizan el cerebro y previenen los accidentes cerebrales. Las manzanas y los cítricos también tienen una buena concentración de estos elementos.

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En cuanto al té verde, gracias a sus propiedades antioxidantes, retrasa el envejecimiento cerebral, previniendo contra enfermedades neurodegenerativas.

Frutos rojos para rendir mejor

Las frutas del bosque, sobre todo arándanos, moras y frambuesas son fuente de polifenoles (que por cierto también contiene el té verde) y ayudan a mejorar la atención y fijar la memoria, entre otros de los beneficios que aportan a otras funciones fisiológicas. Los polifenoles son también unos buenos antioxidantes.

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Hierro, yodo y vitamina B12 para la concentración

Unos buenos niveles de hierro son útiles para algunas tareas mentales: proporcionan mayor capacidad de reacción, mejor control inhibitorio y mejor capacidad de planificación.

Encontramos un aporte de hierro en las carnes rojas y en las verduras como las espinacas. La vitamina B12 nos la proporcionan alimentos como la leche o los huevos.

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¿Y los rabos de pasa?

Tradicionalmente, cuando se nos olvida algo se dice que hemos de tomar rabos de pasa para evitar estos despistes. ¿Qué tiene esto de cierto?

Pues bien, resulta que en la parte que une la uva con el racimo se encuentra una alta concentración de colina, un nutriente esencial del grupo de la vitamina B que mejora la memoria a largo plazo y la capacidad de mantener la atención. Por lo que, una vez más, nuestros abuelos tienen razón.

Los pomelos, los cacahuetes y la quinoa también son ricos en colina.

En definitiva, está demostrado que una nutrición correcta y suficiente estimula nuestras facultades mentales.

Podemos encontrar muchos de estos nutrientes en una gran variedad de alimentos. Reducir el consumo de grasas saturadas y equilibrar la ingesta de hidratos de carbono, verduras y proteínas nos asegura un buen rendimiento en nuestra vida cotidiana. Recuerda: si es bueno para el corazón es bueno para el cerebro.

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