Consejos para sentirte bien después de hacer deporte

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Cuando hacemos deporte perdemos mucho líquido, sales minerales y otras sustancias. Una hidratación suficiente es vital para el funcionamiento de nuestro cuerpo.Te contamos todo lo que debes hacer después de una sesión de entrenamiento para equilibrar de nuevo el cuerpo tras una sesión de entrenamiento.

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Empieza el nuevo curso y queremos volver a ponernos en forma practicando nuestro deporte favorito: running, ciclismo, caminatas, etc. Ya sea en exteriores como en interiores hay una serie de pautas que debes seguir tanto antes como después de hacer deporte para alcanzar el máximo bienestar, y para los que no tengan mucha costumbre minimizar los efectos secundarios que a veces nos aquejan tras volver a entrenar: agujetas, etc.

Prepárate bien antes para estar perfectamente después

Una buena preparación antes de la actividad es la clave para terminarla en perfectas condiciones.

No solo importa el antes, sino el después.

Es importante elegir un calzado y ropa adecuada a la actividad que vamos a realizar, que sea cómoda y permita la transpiración, ropa técnica, ya que el algodón conservará la humedad. Ahora que comienzan a bajar las temperaturas es importante tener en cuenta que si nos quedamos con la ropa húmeda podemos resfriarnos. Hemos de cubrirnos adecuadamente para no dejar zonas muy sensibles al aire como la garganta, manos o pies, así como proteger el tronco con una prenda que corte el viento. Debemos tener en cuenta por último que la cabeza es la parte del cuerpo por donde se pierde mas calor corporal, así que procura llevarla siempre cubierta.

Antes de comenzar nuestro entrenamiento es muy importante estirar para “avisar” a nuestro cuerpo del trabajo que vamos a realizar. Estos estiramientos previos al deporte deben ser dinámicos para favorecer el movimiento de articulaciones y no forzar en ningún momento. El estiramiento debe ser lento y progresivo y no debe doler, lo que queremos es minimizar la aparición de posibles lesiones y prepararnos para poder maximizar nuestro esfuerzo.

El calentamiento previo previene también las agujetas y tirones por lo que al terminar agradeceremos mucho haber calentado antes de empezar.

Debemos evitar estirar en lugares fríos, ahora que se acerca el otoño y de cara al invierno, procura hacerlo en casa, ya que si nuestros músculos están fríos será más complicado estirarlos y es posible que aparezca alguna lesión. También puedes frotarlos fuertemente con las manos para templarlos un poco.

Por último, es importante asegurarnos de que nuestro organismo está suficientemente hidratado no solo después, sino también durante el ejercicio. Vamos a perder líquido, por lo que necesitamos reservas.

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¿Qué pasa en nuestro cuerpo durante el ejercicio?

Durante el entrenamiento nuestro cuerpo funciona a todo trapo. No solamente los músculos, si no que intervienen numerosas sustancias que favorecen la acción. Durante el ejercicio se producen miles de reacciones químicas y hay al menos 20 cambios metabólicos que se suceden en el cuerpo, entre los que destacan la combustión de azúcares, grasas y carbohidratos, que se descomponen y actúan como combustible para los músculos. Es por esto que recomienda el deporte en problemas de obesidad y/o diabetes. Cuanto más en forma estemos mas eficiente será la metabolización de estos elementos.

También entra en juego la transpiración, que es el sistema que tiene nuestro cuerpo para refrigerarse y regular la temperatura corporal, ya que durante la actividad nuestro cuerpo genera mucho calor.

El sudor está compuesto casi exclusivamente de agua, con pequeñas cantidades de otros compuestos como urea, sales minerales y azúcar. Contrariamente a lo que se piensa, al sudar solamente eliminamos un 1% de las toxinas de nuestro cuerpo. Lo que más perdemos son sales minerales, magnesio y potasio, que deberemos recuperar debidamente tras el ejercicio.

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¿Y después?

No debemos terminar la actividad de golpe, si no que debemos hacerlo gradualmente. Si hemos estado corriendo, reduciremos la marcha poco a poco para bajar las pulsaciones de forma segura, con los brazos levantados para favorecer la apertura de la caja torácica y la entrada de aire a nuestros pulmones.

Al terminar es fundamental hacer estiramientos de nuevo, esta vez estáticos, con la finalidad de recuperar los músculos después de la actividad, poniendo especial atención en gemelos, abductores, cuádriceps, glúteos y en general todo el tren inferior. Los abdominales y dorsales son también responsables de muestra postura al correr, por lo que también debemos acondicionarlos al cese de la actividad física.

En cuanto al momento de la ducha, debemos tener en cuenta factores como la temperatura exterior o la intensidad de la práctica que hayamos llevado a cabo. Debido al aumento de temperatura corporal al movernos, nuestro cuerpo sigue trabajando para mantenerse estable, por lo que seguimos sudando, y más si hace calor, por lo que corremos el riesgo de resfriarnos.

Debemos esperar a que la transpiración cese y ducharnos inmediatamente.

Una ducha muy fría provocará que sigamos sudando para equilibrar la temperatura, por lo que debemos comenzar la ducha con agua tibia y luego regularla a nuestro gusto.

 

¿Cerveza después de hacer deporte?

Debemos reponer los líquidos que hemos perdido con la transpiración, sales minerales y otros electrolitos perdidos, hidratándonos hasta dos horas después haber parado, ya sea bebiendo agua o alguna bebida isotónica.

A photo by Aidan Meyer. unsplash.com/photos/nvj-PDU98WU

Beber cerveza después del deporte es un hábito muy controvertido en cuanto a sus beneficios o perjuicios, pero un estudio de la Facultad de Medicina de Granada y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se ha encargado de desterrar la idea de que deporte y cerveza no son una buena combinación. La cerveza repone sales minerales y electrolitos perdidos, favorece la recuperación del metabolismo, además de aportar carbohidratos que nos ayudarán a disminuir la sensación de fatiga.

La San Miguel 0.0 isotónica está especialmente concebida para después del deporte.

Elaborada siguiendo el procedimiento tradicional de la cerveza 0.0 y únicamente modificada para conseguir un equilibrio perfecto entre hidratos de carbono y sales minerales, para poder disfrutar de una cerveza 0.0 con sabor a cerveza y con propiedades isotónicas.

Por último, lo mas importante es regalarnos un momento de relax en nuestro sofá preferido para recuperarnos de la fatiga y disfrutar de las placenteras sensaciones que la serotonina y las endorfinas se han encargado de proporcionarnos.

 

 

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