¿Cuántos tipos de curry hay?

  • Gastronomía
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Aunque no sea un ingrediente típico de la gastronomía española, el curry es algo cada vez más presente en nuestras vidas. Tal vez lo hayas descubierto en algún viaje y, seguramente, lo hayas visto en multitud de restaurantes de todo tipo, pero ¿alguna vez te has preguntado cuántos tipos de curry distintos hay? ¿Son todos los currys iguales, sean del país que sean?

Los orígenes del curry, y su nombre

Vamos a ponernos un poco en contexto, que nunca viene mal para empezar.

El curry no es una especia en sí, sino que consiste en una mezcla de distintas especias que ya unos cuantos siglos, se utilizaba para condimentar distintos platos y guisos. La mayoría de estas mezclas utilizaba cúrcuma, comino, canela, jengibre, cilantro, pimienta, cardamomo, hojas de curry y mostaza, aunque las variantes en cada región y al gusto de cada uno impedían que hubiera una receta única y universal.

Ahora bien, si lo que nos viene a la mente cuando hablamos de curry es algo picante, hay que puntualizar: ni en la India ni en ningún país del sur de Asia había guindillas antes de la llegada de los portugueses. Así que, en origen, el curry no era picante, y el curry actual se lo podemos agradecer a esos comerciantes del país vecino que navegaron hasta el Océano Índico hace poco más de quinientos años.

En España, antes de que su consumo se pusiera de moda y se extendiera, es decir, hace unas cuantas décadas, también se conocía su presencia en la gastronomía india e inglesa, pero se le llamaba kari, que viene del tamil, y que significa salsa. De hecho, al árbol del curry en tamil se le llama kari-veppilai, así que suponemos que todo está relacionado…

Ya sabemos un poco más sobre los orígenes del curry, así que ahora vamos a ver cuántos tipos de curry hay.

 

Los distintos tipos de curry

Para ser sinceros, tenemos que dejar claro que no vamos a enumerar todos los tipos de curry que hay en el mundo, porque eso puede resultar prácticamente imposible. Como es de imaginar, ante una preparación que incluye muchos ingredientes como ésta, casi se puede decir que hay una distinta por cada cocinero. Es más, aunque todos los cocineros que preparan su propio curry utilizaran las mismas especias, la receta también cambiaría, ya que las cantidades de cada componente también variarían y, aunque no lo parezca, estas alteraciones pueden hacer que un curry se diferencie de otro enormemente.

Aún así, sí que hay distintas preparaciones estándar de curry, más o menos pertenecientes a sus regiones o países de origen y, en lo que nos suele importar a nosotros a la hora de comerlo, en su grado de picante.

El curry en la India

En la cocina india, por ejemplo, algunos platos llevan “korma curry”, que suele ser un curry suave y que se usa en guisos a los que se le echa leche de coco o yogur. En este curry predomina la cúrcuma, y por eso suelen tener un color bastante amarillo.

Otro curry típico de la India es el “madras curry”, que es originario de esa ciudad, Madrás (en el sur de la India), y cuyo color más rojizo nos avisa de una mayor presencia de chiles en su receta, o sea, de más picante.

Y llegando a lo más alto en lo que se refiere al picante de los currys indios (ojo, de los currys que se encuentran normalmente en los restaurantes aquí), tenemos el “vindaloo curry”. Su nivel es para gente más valiente, o más tolerante con el picante, aunque tenemos que reconocer que aquí no se sirve la receta original, sino una versión más suave de la que comen tradicionalmente en la India.

No es extraño encontrarse también con otro tipo, llamado “tikka curry”, cuyo grado de peligrosidad se podría encuadrar entre el “madras” y el “vindaloo”, y que mucha gente conoce como curry al estilo británico. De hecho, en este país es la variante más popular de curry.

 pollo tikka masala ¿Cuántos tipos de curry hay?

Foto curry verde tailandés vía WikimediaCommons; Takeaway CC BY-SA 3.0

El curry en otros países

En la gastronomía tailandesa, el curry también tiene mucha importancia y presencia. De hecho, mucha gente podría decir que es la base de su cocina, y también hay un montón de variedades. Principalmente, se clasifican en curry verde y curry rojo, según el tipo de chiles que le echen a la mezcla, y también utilizan distintas especias como la cúrcuma, el comino, la nuez moscada o, incluso, chalotas y ajos. En algunas zonas preparan un curry amarillo, en el que predomina la cúrcuma, y que se parece bastante al curry indio, aunque en este caso suelen incluir patatas en el guiso.

Curry Verde tailandés. ¿Cuántos tipos de curry hay?

Foto curry japonés vía Flickr; Suhakri_hsu CC BY 2.0

El curry japonés se suele vender, a diferencia de los anteriores que son en polvo o en pasta, en unos bloques prensados que se deshacen al calentarlos. En Japón es un tipo de comida muy habitual y popular, aunque es más reciente y no forma parte de la gastronomía clásica japonesa. El sabor no suele ser tan picante (aunque también lo hay), y lo más típico es acompañarlo de arroz y un filete de cerdo (tonkatsu) o de pollo (torikatsu) empanado.

El curry no se limita a estos países. En Malasia, Indonesia o Pakistán son muy habituales los platos de curry, e incluso en China, donde también es común la mezcla llamada cinco especias (cúrcuma, canela, comino, pimentón y cardamomo).

Curry japonés. ¿Cuántos tipos de curry hay?

Foto pollo tikkamasala vía Flickr; Miikka H CC BY-SA 2.0

Fuera de Asia también hay curry, por supuesto. En Sudáfrica y Etiopia consumen un tipo de curry muy picante, y en Jamaica también forma parte de su alimentación cotidiana.

Y si nos venimos a Europa, hay que reconocer que los reyes del curry son los ingleses, sobre todo por su pasado colonial. En el país anglosajón no es extraño encontrarse con algún “curry house”, restaurantes donde sirven auténtica comida india y muchas variantes ya tradicionales en las islas inglesas.

En conclusión, que el número de currys que podemos encontrar haciendo un poco de búsqueda y exploración es grande. Lo suficiente como para que, comiendo uno distinto cada semana acabemos viendo pasar los meses sin terminar de probarlos todos. O tal vez haya alguno tan rico que den ganas de repetir… aunque pique mucho!

 

 Foto Portada: vía Pixabay

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