Todo lo que necesitas saber para salir de tu zona de confort

  • Mente
cat-icon-on-post

Recogerse en una burbuja de comodidad es un alivio en muchas ocasiones, pero a veces puede resultar una manera de evitar situaciones que nos atemorizan o que no nos atrevemos a enfrentar. Desafiarse y exponerse ante lo desconocido es la forma más apropiada de madurar, crecer en lo personal y vencer los complejos propios. Y aquí creemos que te podemos explicar cómo. ¿Te apuntas?

¿Cómo sé si estoy en mi zona de confort?

Posiblemente has escuchado muchas veces esta expresión en las películas y las series, pero no sabes exactamente qué quiere decir “zona de confort”. Y, si conoces su significado en abstracto, tal vez no te has planteado si en la práctica vives en ella. Es muy posible que sí; de hecho, es casi seguro que te encuentres en una zona de confort, al menos en alguno de los aspectos de tu vida.

Nos pasamos todos los años de madurez creando esa zona de confort, desarrollando todo lo que necesitamos para sentirnos bien, rodeándonos de esas personas que nos entienden y tratando de encontrar un equilibrio. Todo eso es positivo, hasta que lo hacemos durar demasiado o lo llevamos a un extremo de inmovilismo.

¿Qué tiene de malo estar en esa zona cómoda?

En un principio, no debería haber nada negativo en el hecho de haber encontrado nuestro lugar y un punto en el que nos sentimos a gusto. Muchas personas pasan toda su vida de esta forma y son felices, o, al menos, están satisfechas. Se pueden sentir afortunadas si se comparan con todas aquellas que nunca han llegado a cubrir sus necesidades básicas o que han dado tumbos toda su vida.

Tired businessman sleeping on sofa at home.

Por lo tanto, ¿por qué salir de la zona cómoda? Lo más destructivo que puede tener para algunas personas permanecer en su comodidad es que las ambiciones se aplastan. Tratar de hacer algo nuevo significa exponerse y, después de fracasos o ridículos, estamos mucho mejor sin intentarlo. Pero tenemos que superar ese miedo si queremos lograr nuestros sueños.

La diferencia entre seguir dentro de la zona de confort y abandonarla equivale a la diferencia entre conformarse con lo que se tiene o ser feliz. La palabra “contento/a” en nuestro idioma es muy vaga y puede valer tanto para una cosa como para la otra. Así se demuestra lo difícil que es en la vida real distinguir ambos estados de ánimo: conformarse con algo o estar feliz. Muchas veces nos consideramos felices y solo estamos contentándonos con lo que hay. Esa zona de confort nos impide recorrer este último camino.

Si nuestro sueños ya están alcanzados, no necesitamos desperezarnos, ¿o si? La zona de confort puede ir más allá y convertirnos en personas cerradas de miras o cargadas de prejuicios. Para algunos, salir de su zona de confort significa simplemente relacionarse con alguien ligeramente diferente o que tenga distintas opiniones sobre el mundo. Hablando tan solo con personas afines, nuestra opinión sobre el mundo se reduce.

Si lo que evitamos es enfrentarnos a aquellas personas que nos atemorizan o resolver situaciones, lo que estamos perdiendo es asertividad. No lucharemos por lo que nos merecemos, lo que es justo para nosotros y permitiremos que se aprovechen de nosotros, con la idea constante de: “si saco el tema, será aún peor”.

negative feelings concept - portrait of amazed beautiful 20s girl covering her mouth for gag metaphor,studio shot on gray background

¿Cómo salir de la zona de confort?

Como es lógico, lo más importante para salir de una zona de confort es identificar el problema, es decir, ser conscientes de que estamos sumidos en ella. A partir de ahí, lo único que habrá que hacer es echarle valentía. Sí, es sencillo decirlo, pero es mucho más difícil lograrlo. Veamos algunos pasos que nos pueden ayudar.

Para que el valor nos asista, una buena técnica consistirá en ponernos ante nosotros los objetivos y recordarnos a nosotros mismos por qué es tan importante alcanzarlos. Puede ser porque, si no lo hacemos, estaremos aceptando una situación insostenible que a la larga nos va a perjudicar o que es injusta. Puede ser por temor a arrepentirnos en el futuro de no haber emprendido algo cuando aún estábamos a tiempo. Puede ser porque lo necesiten quienes nos rodean.

Thoughtful bearded man and lighting arrows on a wall

La siguiente parte de la técnica es la de prepararnos para lo malo que puede llegar. Normalmente, no hacemos algo porque nos dan miedo sus consecuencias. Hagamos una lista de las ramificaciones, al igual que la hemos hecho de los resultados positivos y estudiémoslas bien. Veamos ahora de qué manera podemos mentalizarnos para que no nos afecten demasiado.

Por ejemplo, si se trata de mover algo que hemos escrito o creado y que siempre ha estado en el cajón, las consecuencias más temibles son el rechazo y las malas opiniones. Preparémonos. Cuando se dice esa frase tan manida de “el no ya lo tienes”, en realidad lo que nos están diciendo es que nos mentalicemos a escuchar un no, que lo ensayemos tantas veces en nuestra mente que ya ni nos suene mal. Y a partir de ahí, lo intentemos.

Un último truco para ganar el valor que nos permitirá atrevernos pasa por plantearnos un buen plan, una buena estrategia de ataque. Si se trata de lanzar algo, habrá que averiguar concienzudamente con quién hablar parar no dar palos de ciego. Si se trata de reivindicar lo que nos corresponde, estará bien documentarse sobre los derechos que nos asisten. Si se trata de cortar con algo que nos perjudica, veremos la mejor manera de no herir los sentimientos ajenos. Y así sucesivamente. Un plan bien trazado nos insuflará valentía.

Beautiful girl dreaming with cup of coffee or tea near window

Pedir ayuda podría suponer un impulso extra. Otra persona aportará dos cosas: por un lado, una nueva perspectiva, es decir, una visión alejada que permita juzgar si realmente debemos atrevernos a dar el paso o si se trata de una locura; por otro lado, nos dará el apoyo moral para hacer lo que necesitamos hacer, pues sabremos que si fracasamos estará ahí para recogernos. Trataremos de no defraudar a esta persona y eso nos ayudará a ser fuertes y nos impedirá volver atrás.

¿Por qué estamos tan bien en esa zona?

Existen dos imperfecciones de la personalidad que nos pueden haber arrastrado hasta la inmovilidad: la pereza y la cobardía. Ambos nos mantendrán en la zona de confort y muchas veces uno alimentará al otro porque, cuanto más miedo nos dé algo, más pereza nos dará enfrentarlo. Por tanto, reconocer que vivimos en la zona de comodidad, también significa admitir estas carencias. La pereza es más fácil de vencer, con los propósitos que hemos señalaremos más arriba, se derrotará casi con seguridad.

A cup of coffee or hot chocolate and female feet with socks on a white sheets.

La cobardía es mucho más complicada, ya que viene arraigada en cuestiones más personales. Una persona que no se atreve a perseguir sus sueños o a luchar por lo que es suyo, probablemente no lo esté haciendo por razones psicológicas. Hablamos desde falta de autoestima a una educación que le ha hecho creer que no merece nada, pasando por culpabilidades no identificadas como tales, así como complejos, miedos, etc… Tal vez para algunos salir de la zona de confort sea más difícil y requieran ayuda de especialistas y terapeutas para romper antes con todo esto.

¿Cómo evitar caer en la zona de confort?

Quizá todavía estés a tiempo. Quizá estás desarrollando tu vida y aún no te has creado esas barreras que delimitan tu zona de confort. Quizá todavía no has establecido tus gustos, tus opiniones, tus tendencias… Aunque muchas veces te lo hayan echado en cara como falta de madurez, en realidad significa que estás lejos de la zona cómoda.

Si ya estás allí, pero quieres salir o todavía estás llegando, hay cosas que puedes incorporar a tu día a día que te romperán la zona de forma constante, pero no dolorosa, y te ayudarán a no llegar nunca a acomodarte.

sexy young woman lying on the bed and make a selfie

Por ejemplo, apúntate a actividades que no sean exactamente lo tuyo e incluso que no se te den bien del todo. El objetivo no es afanarse tanto en ellas que lleguemos a adquirir destreza, sino ser capaces de estar en un lugar en el que no somos los mejores, de acostumbrarnos a fracasar, de ver las críticas como algo habitual, de saber que otros nos superan. Al mismo tiempo, probar cosas diferentes desarrollarán aunque sea de forma parcial habilidades que se acabarían atrofiando si nos limitásemos a lo nuestro.

Familiarízate con el ridículo. Las personas que tienen mucho miedo a hacer el ridículo estarán siempre muy limitadas en su vida, casi de la misma forma que las persona que no han desarrollado su imaginación. Asistir a sesiones de risoterapia disfrazarse en carnaval, participar en juegos que implican gesticulación o imitaciones, hablar como niños o niñas, encarnar papeles que te obliguen a meterte en otro personaje… servirán para salir de la zona de confort. Igualmente nos ayudarán a aprender a reírnos de nosotros mismos, una herramienta muy valiosa para que las críticas ajenas nos afecten menos.

courageous businessman balancing on a tightrope or highwire

Muchas de las aficiones que recomendamos habitualmente en el blog pueden servirnos para salir de la comodidad. Por ejemplo, viajar a lugares muy alejados o diferentes nos sacará de la zona de confort. Pero no porque literalmente nos hagan pasar unos días incómodos (eso es solo temporal), sino que nos harán ver cómo son otras vidas. Descubriendo lo poco que tienen los demás, veremos cómo lo nuestro es mucho más que satisfactorio. Se nos removerán sentimientos en el interior que nos obliguen a actuar, a romper con lo que hay. Conociendo a otras personas que sí se atreven a buscar lo que quieren, obtendremos cierto empuje.

En definitiva, lo más importante para salir de la zona cómoda es saber que estamos en ella y desear dejarla atrás. Una vez se ha identificado el problema y estamos convencidos de resolverlo, los métodos serán tantos como las situaciones a las que nos debemos enfrentar.

Fotografías: iSotck Photos.

Comentarios

compartir en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.