Interrail, la primera gran aventura de tu vida

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De todos los medios de transporte, probablemente el tren sea el que tiene más de poético y literario, tal vez por el ritmo que imprime y por los grandes espacios en los que es posible moverse mientras te desplazas. No en vano se han escrito multitud de novelas de todos los géneros sobre los vagones, los convoyes de todo el mundo e incluso, hoy en día, con la proliferación de los aviones y la mayor rapidez de los vehículos privados, sigue siendo un medio muy reflejado en las diferentes formas artísticas.

El Interrail: un viaje hasta el autoconocimiento

La elección del tren por parte de los artistas para sus formas de expresión que mencionábamos más arriba es un reflejo de lo que este medio supone para el viajero: más tiempo para relajarse y más espacio para moverse con comodidad. Por lo tanto, es el lugar perfecto para encontrarte contigo mismo/a o para conocer a personas que podrán cambiar tu vida. Esto es especialmente significativo cuando el viaje en tren lo haces durante tu juventud, por ejemplo, en Interrail.

Las largas horas sobre las butacas de una hilera de departamentos que se desplaza a alta velocidad sirve para permitirnos la introspección. Si tenemos en cuenta que aún todavía y hasta dentro de muy pocos meses, el roaming sigue vigente y con caras tarifas, los jóvenes dejarán de tener acceso a Internet en cuanto crucen su frontera, por lo que pasar tantas horas desconectados les obligará a dejarse llevar por pasatiempos de otras épocas: podrán leer libros que quizá ni se planteaban o dedicar el tiempo a la reflexión y el autoconocimiento.

Por otro lado, el viaje con Interrail para muchos jóvenes supone su primera aventura, la primera vez que necesitan comportarse con auténtica independencia, de sus padres, hermanos mayores o personas que hasta entonces les resolvían las situaciones. Hay que tomar decisiones y saber afrontar contratiempos, lidiar con incomodidades y aprender cómo es de verdad la vida. Para muchas personas, es el primer baño de madurez y comienza a forjar su personalidad.

Ponerse a prueba  con esas dificultades y contratiempos mencionados también sirve para el autoconocimiento, pues es en momentos de crisis donde una persona llega realmente a mostrarse cómo es. Sabemos cómo es alguien, no en cualquier situación cotidiana, sino en sus reacciones ante un problema: si lo resuelve con facilidad, si se echa atrás y se acobarda, si lo resuelve con mucha dificultad, pero sin venirse abajo…Todas estas circunstancias definen a alguien e incluso el propio individuo es posible que no se haya conocido a sí mismo hasta tener que enfrentarse a ellas.

interrail

Interrail: Europa entera bajo nuestros pies

El aspecto de “tarifa plana” de Interrail te permite improvisar destinos, añadir paradas, alargar el viaje, modificar etapas sobre la marcha, quedarte más tiempo donde te gusta… para una joven persona se abre todo un mundo. Es un “viaje abierto” en el que tenemos todas las vías ante nosotros y nos toca elegir. Cada camino supondrá una forma de vida muy diferente y de lo que ahí se decida puede depender todo nuestro futuro. Pero, al mismo tiempo, es algo que hay que pensar sin dejar pasar demasiado tiempo, con cierta rapidez, para no parar de disfrutar. Los trenes van pasando y tal vez hay uno de ellos que no hay que dejar escapar.

Hablamos de que se pueden visitar hasta 30 países con un pase de tren, por lo tanto estamos hablando de posibilidades muy diferentes. En el tiempo del que disponemos, no se puede visitar todo, por lo tanto hay que seleccionar. Esa decisión ya nos dice mucho de cómo somos. Por otra parte, los diversos países de Europa son muy distintos entre sí y el estar pasando de uno de los más ricos a uno de los más desfavorecidos en cuestión de horas nos permitirá observar de primera mano las desigualdades que existen en el mundo y aprender mucho sobre los demás.

backpackers girl waiting for the train

Tu mundo y tu mente se abren con un viaje de Interrail

Cuando viajamos a otros países, conocemos a personas muy diferentes a nosotros mismos y también distintas a todas aquellas que ya conocíamos en casa. Esto puede aportarnos amistades que durarán eternamente, pues por fin conocimos a aquella persona afín a nosotros que no nos encontrábamos en nuestro entorno. También puede abrirnos mentalmente porque sabremos de otras culturas, otras formas de pensar y otras circunstancias. Dejaremos de ver a los demás por lo que nos han contado o se refleja en los medios y nos convertiremos en personas más abiertas y tolerantes, aumentando al mismo tiempo el autoconocimiento.

En cualquier viaje se pueden descubrir otras culturas, pero lo del Interrail es algo más, porque no se trata solamente de desfilar cinco minutos ante alguien y ver cómo vive, sino que es pasar horas y horas compartiendo compartimento de tren o dormitorio común en un albergue. Durante tanto tiempo en común, es posible escuchar mucho más y conocer mucho más a fondo a los demás.

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El hecho de ocupar una litera en un barracón para decenas de personas puede aportar al viajero cierta madurez igualmente, debido a que tiene que aprender a desprenderse de sus comodidades cotidianas, a olvidar sus manías y a ser más tolerante. Habrá quien haga ruido, habrá quien tenga problemas de higiene y seguramente las camas son más incómodas que las de casa. Pero la aventura tiene un precio y el ser capaces de pasar por todas estas inclemencias con tal de disfrutar de los días indica un primer paso en el camino de abrirnos hacia el mundo.

En viajes, haces amistades que duran para siempre porque con ellas se han compartido esos momentos de dificultad o de dura decisión que indicábamos más arriba y que nos forjan como personas. Así como con los amigos de cerca de casa solo pasamos momentos de ocio, con estos hemos vivido experiencias más intensas y eso significa que en pocos días se haya compartido más con ellos que durante toda la vida con los de casa. Por ese motivo, nunca olvidaremos a nuestros amigos de los viajes de juventud.

El símbolo de viajar con mochila: la casa a cuestas

Es igualmente simbólico el tipo de equipaje que se suele utilizar para hacer viajes en Interrail: la mochila. Se trata de un único bulto en el que lo tendremos que llevar todo y que tiene la característica de formar parte de nosotros, al estar sujeta a la espalda. Ni la arrastramos, ni cuelga de nuestro brazo.

Cuando vamos de Interrail, somos como las tortugas: llevamos la casa a cuestas. Esa sensación de tenerlo todo (al menos todo lo imprescindible)encima, de acarrear la casa sobre la espalda es de nuevo algo muy simbólico para los estudiantes y jóvenes trabajadores que deciden hacer este viaje en sus vacaciones.

Female resting legs on a train seat with backpack

Durante los días o semanas que dure el periplo, lo hemos dejado todo atrás, hemos abandonado nuestras casas a muchos kilómetros de distancia y no las necesitamos. La independencia real de la mochila, insufla en esas jóvenes personas una independencia moral. Al mismo tiempo, el sentimiento de aventura se acrecienta porque el llevar con nosotros todo lo necesario equipara nuestra sensación a la de una huida y ese vértigo aumenta la sensación aventurera.

Viaja en Interrail con tu bici

Una de las múltiples ventajas del tren con respecto a otros medios de transporte es que puedes llevarte la bici y muchas veces sin pagar ningún extra ni tener que hacer empaquetados imposibles. Con ella, el peso de la mochila será menor cuando te desplaces entre la estación y el albergue. Además, podrás acceder a destinos que no estén conectados por las grandes líneas ferroviarias, ampliando así las posibilidades de tu viaje. Aumentarás la rapidez y harás algo de ejercicio. Si en la ciudad, tu bici es tu gran compañera, no te la dejes en casa cuando salgas de Interrail.

Monopatín, hoverboard, patinete o cualquier otro cacharro que utilices para desplazarte por la ciudad tendrá la misma cabida en los trenes y te hará el mismo servicio cuando viajes de Interraíl.

Tourist in tartan shirt with bikes and luggage on the suburban railway platform waiting for the train.

En conclusión, si hay un viaje que se pueda considerar de aprendizaje, ese es el que se hace en los primeros años de la juventud y el que pasa por dejar de contar por primera vez con la protección y supervisión de los adultos. Es nuestro cuerpo el que se está desplazando, pero es nuestra mente la que se está enriqueciendo, cambiando, ampliando y en la que se están alterando parámetros. De cuánto provecho saquemos a este viaje dependerán muchos aspectos de nuestro futuro.

Fotos: iStock

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