Cómo lograr que la música te ayude a encontrar el bienestar

  • Mente
cat-icon-on-post

Siempre se ha dicho que “la música amansa a las fieras”, pero por pasado que esté el refrán, esconde mucha verdad. El sonido –y por ende la música— tiene la capacidad de influir en nuestras emociones y, por lo tanto, se utiliza en un varias terapias wellness, alguna de las cuales son el último grito. Veamos qué mecanismos hacen que la música modifique nuestros estados de ánimo y cuáles de las características del sonido permiten que nos estimule cerebral y vitalmente.

La música puede hacernos dormir mejor, convertir la jornada en un tiempo más llevadero, permitirnos rendir más en el deporte, hacernos recuperar la ilusión por los nuevos descubrimientos, ampliar nuestra cultura y nuestros conocimientos, relajarnos y liberarnos del estrés… Son tantas su ventajas que, escuchando música conseguiremos incluso una mayor y mejor vida social.

Los baños de sonido y los viajes musicales

¿Creías que conocías todas las terapias New Age? ¿Pensabas que habías probado todas las formas de relajarte que ofrece el mercado? Pues hay una más que probablemente aún no has descubierto y que podemos sumar al yoga, las gafas de realidad virtual, la meditación, la caligrafía, el mindfulness o atención plena, el mindfoodness, tejer y hacer crochet, la colorterapia… Hablamos de los viajes musicales y de los “baños de sonidos”, una práctica que no es nueva, pero de la que se está comenzando a hablar ahora con frecuencia como terapia wellness.

Estudios científicos aseguran que los efectos del sonido en las ondas cerebrales pueden ayudar a alcanzar el bienestar y, por ese motivo, se han creado lugares en los que se ofrecen estas inmersiones. Los usuarios se sitúan cómodamente en un espacio en el que pueden moverse, toser o expresarse como deseen. Los “baños de sonidos” suelen ser sesiones de 60 minutos de murmullos transcendentales en las que es preferible dejarse llevar, con los ojos cerrados, para que el cuerpo encuentre la armonía con las ondas del sonido. Las vibraciones sonoras transmitirán paz y descanso, fomentarán la meditación y aumentarán el tono parasimpático del sistema nervioso.

Close up portrait of a modern young man with beard listening to music with earphones

Murray Hidary habla de viajes musicales y afirma que “la naturaleza abstracta de los patrones y de las composiciones musicales actúa como un lienzo donde quien escucha esboza sus propios detalles personales. De esta forma, se convierte en una experiencia conectiva que es al mismo tiempo muy íntima, pero universal”.

Estas terapias que por ahora suenan relativamente nuevas, se suman a una práctica que ya está muy extendida y que se conoce como musicoterapia. Esta técnica se ha utilizado en residencias para mayores y se organizan sesiones a las que el público de cualquier edad asiste para mejorar su relación con el mundo y consigo mismo. Se dice que el sonido funciona como un mecanismo de expresión de emociones, tanto de forma individual como colectiva, que fomentará el bienestar buscado. Con el uso de instrumentos que no es necesario saber tocar, los ejercicios colectivos van permitiendo la posibilidad de soltarse y dejarse llevar.

Group Of Young People Enjoying Outdoor Music Festival

Los beneficios de la música en nuestro cerebro

No se puede negar que cualquier pieza musical, especialmente la que más nos gusta, nos hace sentir algo. Se trata de un disfrute sensorial, pues se percibe a través del tacto y del oído, pero es mucho más intuitivo que otros, como pueda serlo el visual, que generalmente resulta mucho más concreto. Es más difícil definir la música, ponerle adjetivos, concretarla… Al igual que les ocurre a los olores, la mejor forma de hablar de ellos es a través de sinestesias. Dejando a un lado el contenido de las letras, la música, como la pintura abstracta, hay que sentirla, no entenderla.

guy hioster listens to the player on the street

Esa cualidad casi subliminal de la música la convierte en una herramienta poderosísima para nuestro bienestar, nuestra felicidad y nuestra relajación. Además, es una de las herramientas más fáciles de poner en práctica y de conseguir, sin embargo, la utilizamos poquísimo. Está al alcance de cualquiera y muy poca gente extrae todo el potencial que presenta.

Los sonidos menos armonizados pueden sernos de utilidad igualmente para ayudarnos a estar mejor. Quienes no concilian el sueño con facilidad o viven en lugares demasiado ruidosos para dormir bien, pueden echar mano de los sonidos relajantes que ofrecen varias aplicaciones de teléfonos móviles. Se trata de ruidos ambientales o composiciones muy sencillas que sirven para aislarte de lo que te rodea y para ir ralentizando la actividad cerebral hasta que se alcanza el sueño.

Happy sporty woman in headphones outdoors in park. Looking at camera

Si somos deportistas, la música puede ayudarnos a seguir el ritmo, animarnos a ir más rápido o no sentirnos derrotados y abandonar, puede ser una gran compañera si practicamos nuestro ejercicio en soledad… O tal vez escucharemos música mientras trabajamos, siempre que no requiera una concentración excesiva. Esto puede hacer mucho más liviana una jornada dura de curro o un desplazamiento hasta nuestra oficina, con los consabidos atascos, que cada mañana es más tedioso.

Continúa disfrutando de la música

Un estudio de Spotify, basado en la observación del comportamiento de sus usuarios, concluye que a los 33 años de media se deja de descubrir nueva música. Estamos hablando de personas que por lo general escuchan música, dado que son usuarios de la plataforma, por lo que sumándoles los que ni siquiera hacen uso de este tipo de servicios, la conclusión es que en seguida dejamos de disfrutar de la música.

Photo of old music cassette and tape

Los motivos por los que probablemente renunciamos a algo tan interesante son nuestra teórica falta de tiempo, aunque ya hemos visto que existen muchos ratos al día que se podrían aprovechar para esto, como los que dedicamos a movernos. Por otra parte, al no requerir una atención total, se puede escuchar mientras hacemos otras cosas o dedicarle un pequeño rato cada tarde, especialmente aquellas que no se presentan favorables para disfrutar del exterior.

No se habla de que la gente ya no escuche música pasados los 33 años, sino que sigue escuchando la misma que conocía. Otro de los motivos puede ser que se siente desconectado de la actualidad, que cree que no tiene acceso al conocimiento sobre nuevos grupos o estilos. Pero no es tan difícil conocer lo que se cuece, precisamente gracias a las redes sociales, las emisoras por Internet que se adaptan a tus preferencias y a la posibilidad de escuchar en podcasts los programas de radio que nos perdemos por no coincidir con nuestro horario.

a very funky elderly grandpa dj mixing records

Una tercera razón es la de creer que ya conocemos lo bueno y que todo lo que se hace en la actualidad es inferior a lo que había en nuestra juventud. Es una forma de pensar muy extendida, pero que no es más que un prejuicio. Yo misma he pensado esto durante muchísimo tiempo, pero finalmente me propuse descubrir cosas nuevas y resulta que existían muchísimas que podían encajar en mis gustos. Así que mejor no ser tan cerrados e inamovibles. Si algo bueno nos puede aportar seguir descubriendo música pasada cierta edad es dejar de pensar así. La música por sí sola tendrá efectos positivos dado que ayuda tener estímulos mentales nuevos, pero el desprendernos de estos prejuicios es aún más valioso.

La alegría de cantar

Microphone in focus against blurred audience

Cantar puede hacer el mismo efecto en una persona que la risoterapia, la improvisación interpretativa u otras técnicas para elevar la moral. Dado que nos permite desinhibirnos, nos sirve para conseguir una relajación que nos alejará del estrés y de las tensiones y para superar barreras como la timidez y la falta de asertividad. No vale con limitarse a la ducha, hay que hacerlo en público, aunque sea en petit comité.

Quienes sean buenos cantantes pueden tratar de hacerlo a menudo como hobby, pero incluso para quienes provocamos la lluvia con cada nota, existen lugares como los karaokes en los que dar rienda suelta a una sentida interpretación desafinada. Si acompañamos nuestras canciones de gestos y actuaciones, la diversión será aún mayor y los efectos, más duraderos.

la alegria de cantar

Cuanta más música escuches, más rica será tu vida

Si escuchar música nos aporta mucho en el momento de disfrutar la actividad, también va más allá, pues ampliará y mejorará nuestra vida social. Estar al día de lo que hay en el mercado nos servirá para charlar animadamente con amistades que compartan gustos o precisamente difieran. Además, se nos abre un inmenso abanico de conciertos y festivales de música en los que pasar horas muy divertidas y totalmente evasivas…

Audience At Outdoor Music Festival

Por lo tanto, recupera la afición por la música y sentirás que la experiencia enriquece tu vida y te aporta cierta felicidad y capacidad para disfrutar de todos los momentos.

Imágenes: iStock Photos

compartir en redes