Trueque: todo lo que tienes que saber para utilizar aquello que ya no te sirve como moneda de cambio

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¿Te imaginas conseguir algo nuevo sin tener que entregar dinero a cambio? Parece imposible, pero en algunas ocasiones se presenta la oportunidad de lograrlo. En lugar de dinero, lo que utilizamos como medio de intercambio son otros objetos. Lo bueno de todo es que muchas veces no tenemos que desprendernos de nada que nos resulte valioso, sino de algo que ya no nos haga más falta, pero que a otras personas les puede venir muy bien..

Puede haber trueques de objetos de coleccionista, de necesidades, de ropa o incluso de tiempo y de trabajo. Si te interesa y quieres seguir al corriente de estas nuevas formas de economía, mucho más colaborativas, apúntate a nuestra Newsletter y recibirás lo más interesante en tu correo.

¿Por qué el trueque?

Cuando hablamos del trueque, no significa retroceder en el tiempo a épocas inmemoriales en las que todavía no se había acuñado moneda y todo se hacía por necesidad. En este caso, lo vemos como una forma lúdica de acceder a cosas que no podíamos permitirnos o que suponen un pequeño capricho extra.

trueque de objetos vintage

Como modo de incentivo, encontramos que gracias al trueque podríamos dar incluso con piezas raras e inhallables… será la única manera de encontrar libros descatalogados, prendas vintages, artículos de coleccionista de cierta antigüedad, vinilos de grupos redescubiertos, curiosidades que creías que se habían perdido para siempre…

Trueque de ropa

Lo mejor para intercambiar tu ropa es acudir a alguno de los mercadillos que se organizan con este sistema. Por la ropa que traigas, te darán una serie de puntos o vales, según la cantidad y calidad de tus prendas, con los que podrás llevarte otros. Cada persona tomará cosas por valor de lo que aporte, por lo que la equidad se respeta casi con la misma exactitud que si estuviésemos usando el dinero, con sus números enteros y sus céntimos.

Tratándose de ropa, resulta interesante que se organice en persona, debido a que así es posible tocar las prendas para ver su textura y caída y probarte alguna. Pero si no encuentras ningún mercadillo de trueque en tu ciudad, existen páginas web para conseguir lo mismo. La ropa de los más pequeños que, como es lógico en seguida deja de servirles, se puede asimismo intercambiar.

trueque de ropa

Trueque de objetos, servicios y tiempo

En lo que se refiere a intercambiar cosas, las posibilidades son infinitas y lo mejor de todo es que se será tan divertido como un juego, como cuando en el colegio cambiábamos los cromos que teníamos repetidos. Tus objetos de colección, libros que ya te has leído, juegos de mesa o de videojuegos que siguen sirviendo, pero que ya te apetece probar nuevos, componentes de bici o cualquier otro material para comenzar una afición nueva…

Y lo mismo con cosas o servicios más necesarios, como el intercambiar casas por vacaciones o para viajes de trabajo en otras ciudades y países. Trocar aparatos de hardware electrónico que necesitas para tu desempeño contra cosas que te han dejado de hacer falta… Libros o apuntes para unos estudios o una oposición…

 

Young Plumber Working With Pipe Wrench In Kitchen

A modo de bancos de tiempo, también podemos intercambiar nuestros servicios. Alguien puede arreglarte un grifo a cambio de que le ayudes a diseñar un currículum chulo con el ordenador o puede ofrecerte alimentos calientes y bien cocinados a cambio de unas clases de yoga. Son muchos los bancos de tiempo que puedes encontrar y solo tienes que buscar en la red el que se encuentre más cerca de tu casa.

No tires nada: cambia lo que ya no te sirve por lo que necesitas

La mejor parte de irte de trueque de ropa no es que puedes volver cargada de bolsas con prendas y complementos, como si hubieses hecho la compra más cara de tu vida y sin haber gastado nada. Lo mejor es que resulta muy útil para liberar espacio, desprenderte de buenas prendas que ya no te valen o que te has cansado de usar y renovar tu armario sin gastar un euro.

Female trainer helping senior woman doing yoga. Elder woman bending over a exercise mat with personal instructor helping at gym.

El trueque resulta especialmente interesante porque se consigue algo mucho mejor aún que comprar sin dinero: que las cosas que ya no te sirven o que te has hartado de usar, valdrán para otras personas y tendrán un destino interesante, pudiendo evitar ese disgusto que suele dar tirarlas o la necesidad de averiguar dónde reciclarlas o a qué organización donárselas. Cuéntanos, ¿sueles intercambiar lo que ya no te hace falta por otras cosas? ¿O quieres comenzar aquí?

 

Imágenes | iStock Photos

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