El Camino de Santiago en bicicleta IV: la ruta primitiva

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Uno de los itinerarios más ricos en cuanto a historia del Camino de Santiago es, sin duda, la ruta primitiva. Tras haberos presentado otras rutas como el camino francés y el camino del Norte, hoy os tramos toda la información sobre este camino: el más antiguo que nos lleva hasta la tumba del apóstol, pero también uno de los más complicados para realizar en bicicleta.

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El origen de la ruta primitiva

Camino de Santiago

La ruta primitiva, también conocida como “ruta interior del Camino de Santiago del Norte” es el itinerario que une la cuidad de Oviedo con Santiago de Compostela. Esta ruta fue creada a principios del siglo IX por el rey Alfonso II El casto: este monarca es conocido como el primer peregrino, ya que fue el pionero en caminar desde Oviedo, donde en ese momento se encontraba la capital del reino cristiano, hasta la tumba del apóstol Santiago.

La ruta primitiva es un camino que transcurre por el interior de las provincias de Asturias y Galicia; fue el primer camino conocido hacia Santiago y su fin era el de reforzar a los cristianos que se encontraban en ese momento confinados en la zona Norte de la península ibérica.

A partir del siglo X la capital del reino se traslada a León, con lo que la ruta primitiva pasa a perder notoriedad en favor del camino francés. Sin embargo, nunca dejó de usarse; incluso existe un verso de una canción francesa en la que se dice que quien acude a Santiago pero no pasa por Oviedo “visita el Siervo y olvida al Señor”. Como alternativa para pasar por Oviedo se crea el Camino de Santiago Real, que pasa por Oviedo justo después de llegar a León.

La ruta primitiva fue recuperada a partir de 1944 gracias a la actuación de las diferentes asociaciones del Camino.

La ruta primitiva en bicicleta

Camino de Santiago

La ruta primitiva es el itinerario escogido solamente por algo más del 2% de los peregrinos que se dirigen a Santiago cada año. Es el camino más corto que lleva hasta Santiago, pero es uno de los más complicados de recorrer, sobre todo si vamos en bicicleta: la orografía del terreno nos anuncia un terreno “rompepiernas”, con muchas subidas y bajadas que no nos permitirán realizar muchos kilómetros por etapa. Cabe destacar como de especial dificultad la etapa del Puerto del Palo, en Pola de Allande, en Asturias, con una pronunciada y larga subida.

La ruta primitiva se desarrolla entre zonas de montaña despobladas y con pocos servicios, por lo que deberemos planificar perfectamente nuestro itinerario para poder realizarlo de forma segura. Lo más adecuado es realizar el camino en unas ocho o nueve etapas: no es una ruta para correr, sino para atravesarla de forma pausada y disfrutando del precioso paisaje que nos ofrece este camino poco conocido pero extremadamente bello.

Conviene también planificar nuestro viaje en épocas del año en las que no se produzcan muchas precipitaciones: cuando llueve es muy fácil encontrarnos con barrizales que nos hagan el camino poco agradable e incluso difícil en algunas zonas. Es un itinerario a descartar en los meses de invierno, donde es muy probable que encontremos nieve en las montañas.

Los lugares que no debes perderte de la ruta primitiva

Camino de Santiago

La ruta primitiva atraviesa tres ciudades monumentales: Oviedo, Lugo y Compostela. Durante nuestro viaje, uno de los lugares que no podemos dejar de visitar es el Hospital de peregrinos de Montouto, en A Fonsagrada, ordenado construir por el rey Pedro El Cruel en el siglo XIV y que siguió funcionando hasta bien entrado siglo XX, pero que hoy se encuentra en ruinas.

En Oviedo, nuestra ciudad de partida, podemos visitar la Catedral de San Salvador, en cuyo interior encontramos la Cámara Santa, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de una capilla palatina en la que se guardan las reliquias y tesoros de la catedral, entre ellos el Arca Santa, el Santo Sudario y las reliquias de la Vera Cruz. También podemos encontrar en su interior seis parejas de esculturas románicas que representan a los apóstoles y que están consideradas como una de las obras cumbre de este período.

En la ciudad de Lugo cabe destacar la belleza de su muralla romana, la mejor conservada de toda la península, construida según las directrices del arquitecto Vitrubio. En sus más de dos kilómetros de extensión se halla coronada por 85 torres y da acceso al casco histórico de la ciudad a través de 10 puertas, de las cuales dos de ellas (porta Miñá y porta Falsa) son de factura original. Nos encontramos con un verdadera pedazo de nuestra historia frente a nosotros antes de llegar a Santiago.

Desde Lugo, a 100 kilómetros de Santiago, llegamos hasta la población de Melide, donde tomamos ya el camino francés que nos conducirá hasta la tumba del apóstol Santiago.

Imágenes | iStock

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