Yo trabajo desde casa, pero mi trabajo vale tanto como el tuyo

  • Mente
cat-icon-on-post

Gracias a los avances en las telecomunicaciones, muchas ocupaciones se podrían desempeñar a distancia y, por ello, sería muy fácil que una gran cantidad de personas trabajase desde casa. Sin embargo, puede estar mal visto por parte de algunas empresas, que no están seguras de saber que obtendrán la rentabilidad completa de cada uno de sus empleados y, al mismo tiempo, la propia sociedad aún no está del todo preparada para considerarlo tan digno como un trabajo hecho in situ.

tu propio espacio de trabajo02

Si trabajas por cuenta propia o realizas encargos con un equipo de tu propiedad, si tu empresa no requiere que acudas a sus oficinas… tal vez has notado que quienes te rodean no respetan igual tu empleo cuando les dices que lo haces desde casa y que algunos hasta piensan que no estás trabajando. Suscríbete a nuestra Newsletter para conocer más opiniones sobre esta situación y otras similares.

yo trabajo en casa y tu

El teletrabajo: ventajas y desventajas

Las ventajas que presenta el teletrabajo afectan a todos: la empresa, el empleado y la sociedad. La primera se ahorrará un lugar de trabajo, además de equipo y una serie de gastos en asistencia, materiales… La persona que trabaja se evitará los desplazamientos y esto repercutirá en la ciudad liberando un poco sus calles de tráfico o sus transportes públicos de usuarios… Por lo tanto, el teletrabajo es algo que debería fomentarse.

las ventajas de trabajar en casa

Claro que tiene algunas desventajas, como la falta de rutina y la ausencia de compañeros, pero son inconvenientes menores comparados con sus beneficios. Por lo pronto, si hay algún obstáculo de mayor envergadura, se debe únicamente a que aún no hemos sido capaces de considerar el teletrabajo como una buena opción… y no solo por parte de las empresas, los ciudadanos necesitan igualmente acostumbrarse a considerarlo un trabajo tan válido como cualquier otro.

Imponte un horario para ganar libertad

En algunas ocasiones, aunque se trate de teletrabajo, existe un horario estricto. En otras ocasiones, los horarios dependen de ti y por eso es necesario autoimponerse algo de disciplina. Si el horario no te viene establecido de fuera, puede ser bueno proponérselo como si fuese un trabajo normal: empiezas a tal hora y terminas a tal otra. De momento, parece más duro que si nos dejamos libertad en ese sentido, pero veremos que el efecto es el contrario: cuando no hay horario, nunca dejamos de trabajar. Si nos planteamos horas concretas, sabremos cuándo desconectar.

Young Woman Working at Home, Small Office

Cómo lograr no procrastinar cuando trabajas en casa

Si, como decíamos más arriba, tenemos un horario y una supervisión —a través de Messenger, mail, videollamadas, con la petición constante de entregas…—, poco hay que decir sobre la falta de constancia, pues serán nuestros superiores quienes nos vigilen, igual que si estuviéramos en la oficina, para asegurarse de que estamos en activo y de que cumplimos plazos y horas. Pero si no lo tenemos, habrá que aprender a organizarse.

Las personas autónomas y las que trabajan por cuenta propia muchas veces tienen perfiles laborales que no encajan con mentalidades disciplinadas y cumplidoras. Sin embargo, estas personas son quienes más necesitan orden y perseverancia. Para evitar postergar las obligaciones y asegurarnos de que no nos vencerá la pereza, podemos proponernos pequeñas metas con breves descansos entre medias. Las metas pueden ser tanto trabajar un tiempo determinado, como completar una parte distinguible de la tarea global. Hasta que no lleguemos ahí, no podremos descansar.

hipster trabajando en casa

Antes de comenzar, planifiquemos lo que vamos a sacar resuelto esa jornada y pongámonos a ello en cuanto comience la hora que hemos establecido. Para que esto sea posible, veremos la mejor manera de evitar las distracciones:

Evita todo tipo de distracciones o cae cuanto antes en la tentación

Si queremos avanzar en el trabajo, hay que evitar distracciones como los mails, el WhatsApp, los mensajes e incluso las llamadas que no están relacionadas con nuestra ocupación. No solo por el tiempo que lleva cada pequeña consulta, sino por la constante ruptura de la atención. Cada vez que regresamos al trabajo, además tener que retomar el hilo, volveremos a sentir la pereza del arranque (de ahí que haya gente que procrastine tanto). Si evitamos distracciones, la holgazanería solo habrá que vencerla una vez.

Lo mejor es salir de la cama con un tiempo extra antes de la hora a la que tengamos que comenzar. De este modo, si nuestro primer impulso es leer los mails, visitar el Facebook, etc… dedicaremos a esto un rato y, cuando llegue la hora, lo cerraremos por completo. Si comenzamos el trabajo a bocajarro, sentiremos ganas constantes de visitar las redes sociales o de resolver alguna gestión pendiente y será muy difícil evitar la tentación de distraerse.

mi lugar de trabajo en casa

De la misma manera, si nos planteamos breves descansos cada x tiempo o tras cumplir cada pequeña parte del trabajo, sabremos que, al llegar, ahí podremos ver nuestros mensajes y servirá de aliciente para cumplir con nuestra obligación

Autónomo o freelance: si te organizas, puedes con todo

Lo más habitual en personas autónomas es que tengan varios clientes al mismo tiempo y varios encargos con fecha límite. Es conveniente no decir nunca que no a un buen cliente, aunque en ese momento estemos hasta arriba, porque pueden considerarlo como un feo o una falta de interés. Además, si ese encargo en concreto se lo piden a otra persona, podrían acabar prefiriendo sus resultados y dejar de contar con nosotros.

teletrabajo en casa

Para poder decir que sí a todo, es fundamental ser capaces de tener una organización impecable y sacarlo siempre todo adelante. Como último recurso, será preferible pedir ayuda a colaboradores de manera esporádica que declinar trabajos que encajan con lo que ofrecemos.

Si tenemos varios encargos diferentes, apuntémoslo todo en una agenda o una lista, apliquemos un orden de prioridades y limitemos el tiempo que vamos a dedicar a cada cosa: si nos eternizamos con un cometido, los siguientes no van a entrar.

Lo tuyo es el teletrabajo, pues que quede claro que estás trabajando

en casa trabajo mejor

Si trabajas desde casa y tienes una familia a tu cargo, las tentaciones de interrumpirte para pedirte cualquier cosa van a ser enormes. Por eso es importante que establezcas que durante esas horas estás trabajando, tanto como si estuvieses fuera. No solo tendrás que pedirles a los demás ese respeto, sino también convencerte tú, ya que muchas veces te parecerá que no te cuesta nada ayudarles. Sin embargo, ese tipo de distracciones se acumulan y te van impidiendo rendir tanto como quienes separan trabajo de obligaciones domésticas.

Si no realizas esa separación y no estableces horas en las que no estás para nadie porque estás trabajando, tanto tú como los que te rodean sentiréis que lo que haces no tiene apenas importancia y casi ni creeréis que se trata de un auténtico trabajo.

Si trabajas en casa, establece un lugar a tal efecto

Para que tengamos esa sensación de que estamos trabajando, de que el nuestro es un trabajo tan importante como el de cualquiera que acude todos los días a una oficina o establecimiento, es beneficioso que contemos con nuestro propio espacio. Entiendo que gracias a los ordenadores portátiles a muchas personas no les importa colocarse en la mesa del comedor y retirar el tinglado cuando llega la hora de la cena.

trabaja en la terraza

Pero para que sintamos que de verdad lo nuestro es trabajar, es preferible que nos decoremos un despacho o, como mínimo, que conquistemos un rinconcito de una habitación que será siempre nuestro lugar de trabajo: ni se recoge ni es provisional.

No significa que de vez en cuando no puedas trasladar tu minioficina a otro sitio. Si hace muy buen tiempo, podrías trabajar en el parque o en tu terraza para beneficiarte del aire libre y los rayos del sol. Además, nada te obliga a pasar todo el año en la misma ciudad: si la persona con la que convives se traslada por su trabajo, la puedes acompañar sin problema.

Marca el comienzo de tu jornada laboral

Lo primero que comenta mucha gente cuando le dices que trabajas desde casa es: “así no tienes que madrugar” o “puedes trabajar en pijama”. Bueno, es cierto que nos ahorramos los desplazamientos, lo que nos regala unos minutos de sueño. Pero de todas formas es importante levantarse temprano para aprovechar el tiempo y crearse una pequeña rutina que nos ayudará mentalmente.

yo trabajo en casa

Considero imprescindible darse una ducha y desayunar antes de empezar el trabajo, pues nos mentalizaremos mucho más que si nos colocamos ante la mesa directamente desde la cama y con el café en la mano. Diría incluso que inconscientemente puede venir bien que nos vistamos, aunque sea con un atuendo mucho más cómodo que el que llevaríamos a una oficina. El caso es que despojarse del pijama nos servirá para imponer una distancia entre el ocio y el tiempo productivo.

Incluso propondría hacer algo que rompa todavía más las dos actividades como, por ejemplo, salir a desayunar a una cafetería. De esa forma, ya nos hemos obligado a vestirnos y hemos hecho lo que requiere la rutina de acudir a un trabajo: salir al exterior y desplazarnos un poco. Cuando volvemos a casa tras ese desayuno, es como si entrásemos en otro lugar.

De la misma forma, podemos marcar este corte acudiendo a una sesión temprana de gimnasio o de pilates, practicando nuestro Io ciclismo habituales, llevando a los niños al colegio, haciendo una pequeña compra u ocupándonos de alguna gestión rutinaria que requiera que salgamos de casa… Ese tiempo que otros emplean en desplazarse hasta el trabajo, nosotros lo dedicaremos a algo que nos permita empezar  la jornada con energía.

No olvides las buenas posturas cuando trabajas en soledad

la comodidad de trabajar desde casa

Por otra parte, es importante que mantengamos buenas posturas. Podría parecer que uno de los alicientes de que nadie nos esté vigilando y de no tener que dar buena imagen, es que podemos tirarnos en el sofá o en la cama con el portátil. Sin embargo, habría que evitar estas aparentes comodidades, porque son perjudiciales para nuestra espalda. No pondremos buenas posturas por educación, sino por salud.

Si echas de menos la compañía, prueba el coworking

Para las personas muy sociables, la principal desventaja que tiene el teletrabajo es la posible soledad. Después de acostumbrarnos a trabajar rodeados de compañeros, de tener a alguien con quien charlar en cada descanso, de bajarnos a tomar algo al final de cada jornada… los días de trabajo en casa se pueden hacer muy aburridos. El coworking o compartir oficina puede ser una buena solución, ya que nos rodearemos de otras personas con empleos similares al nuestro.

El hecho de acudir a un lugar también nos servirá para conseguir las rupturas de las que hablábamos antes y de dibujar esas líneas tan importantes. Si en casa no hay espacio, si siempre habrá personas que requerirán atención, etc… el alquiler de un espacio de oficina compartido será imprescindible.

The Hub Islington

En resumen, lo fundamental es que nosotros mismos tengamos consciencia de que lo que hacemos es importante y que sintamos que nuestro desempeño es igual de valioso. Si nos hemos acostumbrado a trabajar en otro establecimiento, tratemos de reproducir la mayor parte de las rutinas que teníamos entonces para no echar nada de menos. Si es uno de nuestros primeros empleos y aún no hemos desarrollado costumbres, busquemos la mayor eficiencia mientras disfrutamos de las ventajas a nuestra situación. Una vez eliminados uno de los momentos peores de las jornadas de muchas personas, como son los desplazamientos, disfrutar del trabajo gana muchos puntos para convertirse en una realidad.

Imágenes | Timothy Krause, Jeremy Levine, Lisa Risager, Johan Larsson, Wikimedia, Travis Isaacs, Bill Abbott, Ben Snooks, Michael Coghlan, Nick Keppol, James Vela e Impact Hub.

[Total:0    Promedio:0/5]

Comentarios

compartir en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.