viajar ligero con poco equipaje

Viaja ligero: 11 trucos para viajar con poco equipaje

Esta Semana Santa, si cogemos un avión, es muy posible que viajemos con una compañía low cost que no nos permita facturar maleta. O quizá queramos prescindir de ella, aunque facturarla esté incluido en el precio, para evitar pérdidas o ahorrar tiempo de espera en la recogida. Si viajamos por el campo, pero sin coche propio –en autobús, tren o compartiendo un vehículo con otras personas—, también querremos cargar poco, aunque sea para que el maletero no se desborde. Nos resultará muy cómodo viajar con poca carga, especialmente si vamos en bici o a pie, por ejemplo si hemos elegido hacer el Camino de Santiago.

Cualquiera que sea nuestra opción viajera, puede venirnos bien llevar poco equipaje. Aquí os anotamos 11 trucos para viajar de forma ligera, pero sin privarnos de nada. Daremos consejos sobre lo que llevar, lo que dejarse y sobre cómo colocar la carga. Hablaremos asimismo de lo que nos va a hacer falta en cualquier caso. Si te interesan este tipo de sugerencias o tienes algunas de tu cosecha, suscríbete a nuestra Newsletter para entrar en nuestra comunidad.

Con maleta de cabina incluso en los viajes más largos

Desde que las compañías low cost están cobrando por facturar maletas en bodega y desde que esperar la salida del equipaje se ha convertido en una experiencia larga y pesada, además de por el riesgo que existe de que tus maletas no lleguen al destino… más y más veces, optamos por viajar únicamente con una maleta que se pueda llevar en cabina.

3 Personen (2 Frauen, 1 Mann) gehen auf dem Bürgersteig auf die Kamera zu und unterhalten sich. Rechts im Bild ist ein Gelber Trolley, der nicht zu den Personen gehört. Links im Bild ein Plakat für ein Konzert, bei dem auch 2Raumwohnung auftritt.

Parece que esta opción solo es válida cuando hacemos viajes muy cortitos, de fin de semana o de puente. Más allá de los tres o cuatro días da la sensación de que va a ser imposible. Pues creedme, yo he pasado un mes entero solo con maleta de cabina y en otra ocasión he ido a un lugar muy frío durante más de una semana sin facturar. Más adelante, veremos cómo, pero antes un par de consejos sobre la maleta en sí.

Si ya tienes tu trolley, sácale todo el partido que puedas. Pero si te lo vas a comprar o lo vas a pedir prestado específicamente para un viaje concreto, infórmate de las medidas máximas del equipaje de cabina que admite la compañía con la que vuelas. Hazte con un maletín que sea lo más grande posible, siempre dentro de esas medidas. De esta forma, podrás cargar mucho más, ya que las diferencias entre unas maletas y otras pueden ser hasta del doble. Si la compañía aérea habla de peso, cómprate o pide prestada una balanza de equipaje y asegúrate de no pasarte.

Si viajas en grupo o en pareja, es posible que algunos tengan más necesidades de equipaje que otros. Si alguien lleva su carry-on medio vacío, pídele el favor de que te cargue algunas cosas o reparte todo en varias maletas, sin que necesariamente una corresponda a cada persona. Lo que hay que pensar es que el tiempo que nos ahorramos de esperas es el mismo para todos: con que uno facture, los demás tendrán que esperar.

Into the Airport Light

Olvida la coquetería por unos días

¿Vas a recoger un Oscar, de boda…? Entonces, ¿de verdad te hace falta tanta ropa de vestir o tantos cambios de ropa de sport? En los viajes, todo el mundo relaja los estándares de peluquería y vestuario. ¿Por qué no vas a hacer lo mismo? No te van a crucificar porque no varíes de atuendo cada día, porque lleves un recogido mono en lugar de tu superpeinado de peluquería… Puedes hasta cambiar de estilo a uno que no necesite secador… solo van a ser unos días. Si nos relajamos un poco en ese sentido, la cantidad de productos de belleza y de aparatos que podemos ahorrarnos será inmensa.

botes transparentes avión

Lleva un único abrigo que conjunte con todas las piezas que has elegido, lleva un único calzado o, como mucho, dos pares si tienes pensado caminar en exceso –si es así, además, asegúrate de que es cómodo, no lleves un par recién comprado—. Lleva solo un juego de complementos de abrigo: guantes, bufanda, gorro… uno que conjunte con todo. Nadie pensará que vistes siempre igual, debido a que las camisas, blusas o camisetas que llevarás cada día sí serán distintas, gracias a que este tipo de prendas, al no ser gruesas, ocupan muy poco en tu maleta. En cuanto a faldas o pantalones, con dos diferentes para un viaje de una semana, sobra y basta. Ve alternándolos y nadie notará la repetición.

Hay muchísimas cosas que nos llevamos “por si acaso”… Por ejemplo, por si un día me tengo que arreglar, por si me invitan a una fiesta, por si… seamos realistas, casi nunca nos ha ocurrido eso. ¿Cuántas veces nos hemos vuelto con un montón de cosas en la maleta que no nos hemos puesto ni una vez? Antes de que te ocurra eso, piensa bien lo que vas a necesitar y… pregúntate ¿de verdad necesitas eso?

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Cuanto más frío, más equipaje… o no

En verano es fácil hacer una maleta casi vacía: trajes de baño, bikinis, pareos, pantaloncitos cortos y camisetas de tirantes o de manga corta. Podemos llenar y llenar sin que el espacio de la bolsa acabe nunca. Pero en invierno o si viajamos a un lugar frío, parece imposible conseguir lo mismo: dos jerséis gruesos ya nos han ocupado casi todo el sitio.

Para estas ocasiones, repito el consejo del apartado anterior: una única prenda de abrigo que combine con todo para todos los días y me refiero tanto al abrigo o chubasquero como a la chaqueta o rebeca que nos pondremos debajo… nada de llevarse un jersey para cada día ni mucho menos, lo que variará será la blusa o camisa de debajo.

Esas prendas gruesas no las vamos a meter en la maleta, las llevaremos en la mano en todo momento. Si nos dicen algo, hasta nos las podemos poner encima cuando subamos al avión. Así, el espacio interior de nuestra bolsa quedará muy liberado.

equipaje para lugares fríos

Tal vez no tengamos nada que pueda ser tan versátil… para conseguir el equipaje perfecto, muchas veces es necesario irse de compras antes. Pero no importa: esa chaqueta que nos hemos comprado para este viaje, seguro que volverá a sernos útil en la próxima escapada. Recurramos a ropa técnica, no necesariamente de la que parece un chándal o va adornada con ribetes fosforitos, pero sí a esas prendas de materiales aislantes que abrigan mucho.

Precisamente en los lugares fríos puede hacer falta un calzado muy abultado. En el caso de portar un único par de calzado, no hay nada que decir. Pero si llevamos dos pares, elijamos siempre el que más ocupa para llevar puesto en los vuelos, como las botas altas o las protegidas con borrego. Sí, es cierto que puede significar que nos lo tendremos que quitar al pasar el control policial, pero nos ahorrará mucho espacio en la maleta.

Otro consejo para viajar a lugares fríos: muchas veces no será interesante llevarse ropa interior térmica porque en los interiores podemos pasar mucho calor y no habrá forma de quitárnosla. Es preferible vestir con varias capas de ropa de la que nos podamos desprender: chaquetas, rebecas, abrigos, cortavientos, chubasqueros… en caso de calefacciones a temperaturas locas, no empezaremos a sudar.

Los productos de aseo y peluquería, que no supongan una carga

champú de hotel

Cuando viajamos con maleta de cabina, no se nos permite llevar líquidos en contenedores superiores a 100 ml. En lugar de tomarlo como una incomodidad, vamos a aprovechar esta norma de los botecitos pequeños de líquido para ahorrar espacio en la maleta en lo que se refiere a productos de aseo, maquillajes, etc….

En cualquier bazar o tienda de necesidades para el hogar puedes encontrar botes de plástico fácilmente rellenables. Si escribes con un rotulador indeleble lo que metes en cada uno, tu bolsa de aseo se puede reducir muchísimo. En algunas droguerías ya están empezando a vender los productos en envases mínimos y por precios asequibles.

Una vez te has hecho con este neceser para viajes, lo puedes guardar para todas las siguientes ocasiones. Así, la próxima vez, aunque vayas a facturar o aunque viajes en tren o en coche, recarga los pequeños botecitos vuélvelos a usar, te ahorrarán espacio y peso.

Organiza tus pertenencias antes de meterlas en la maleta

organizarse antes de empacar

Lo peor que podemos hacer es dejar la maleta o bolsa sobre la cama y comenzar a meter cosas a medida que las vamos encontrando en los armarios. De esta forma, introducimos una cosa sin saber si ya tenemos una similar, si conjunta o no con algo de lo ya embalado, si nos hará verdadera falta… Es la mejor manera de viajar con mucho más equipaje del necesario.

Para evitar esto, lo mejor es ponerlo todo fuera antes de meterlo en la maleta. Con todo colocadito y muy a la vista, echamos un vistazo y descartamos lo que no nos hará falta, lo repetido, lo superfluo. Además, con todo fuera antes de empezar, también seremos capaces de colocarlo mejor dentro de la maleta, aprovechando huecos pequeños como el espacio entre los tiradores de la maleta para situar la ropa interior o las cosas electrónicas de menor tamaño y colocando todo de forma eficiente.

Todavía mejor es hacerse una lista de lo necesario. Una vez esté dentro lo imprescindible y veamos que cabe algo más, pasemos a los caprichos o a los “por si acaso”, pero siempre después de introducir lo indispensable.

Planifica el viaje e infórmate sobre tu destino

Mira en Internet las predicciones meteorológicas para no te dejarte sorprender. Pero no de forma genérica, mira la temperatura y las precipitaciones de toda tu ruta, en cada punto, a cada hora. Así, no te llevarás nada “por si llueve”, “por si hace frío…”, te lo llevarás solo si sabes que va a ocurrir.

Con ello puedes evitar desembolsos absurdos, ya que comprar ropa de abrigo o calzado adecuado para la lluvia sin tiempo de decisión te supondría gastar bastante en algo que no te hace verdadera falta.

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El haber planificado más o menos las actividades y visitas nos permitirá saber qué nos hace falta. Igualmente, podemos considerar antes de irnos a qué personas vamos a visitar o si en algunas de las ocasiones va a ser necesaria la ropa de gala –para ir a una ópera, para cenar con alguien, para visitas concretas… Si no, mejor dejarla en casa.

Consulta en Internet qué tipo de enchufes utilizan en tu país de destino, así como el resto de las cosas que ni te habías planteado. De esa forma, ahorrarás bastante dinero, debido a que todo eso es mucho más caro en los sitios turísticos. Ya sabes: persona previsora vale por dos.

Muchas veces te llevas cosas que luego encuentras a tu disposición en tu destino. Si viajas a una casa rural o a un apartamento, seguramente haya allí muchísimos útiles que ya no tendrás que llevar. Los hoteles también pueden poner a tu disposición un montón de utensilios que, de otra forma, te cargarían el equipaje, como por ejemplo, el secador de pelo. Infórmate antes de ir sobre lo que vas a encontrar allí para evitar llevártelo.

Si somos muy deportistas y nos gusta practicar el ciclismo o patinar en la ciudad a la que vamos, seguramente encontramos allí la opción de alquilar estos equipos, así como los cascos y otras medidas de protección.

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Lleva todo lo necesario, incluyendo un pequeño botiquín

En muchos artículos de consejos sobre viajar con poco equipaje, te recomiendan que te dejes en casa muchas cosas, con la idea de comprarlas en tu destino. Bueno, si son productos que vas a consumir y gastar, estoy de acuerdo. Si se trata de utensilios que tienes muy pocas probabilidades de necesitar, me parece un buen consejo, debido a que hay bastantes boletos de que no llegues a comprarlos.

Sin embargo, si se trata de algo que vas a necesitar casi con certeza, no termino de considerarla una sugerencia acertada, ya que acabaríamos en las mismas: iríamos con un equipaje ligero, pero regresaríamos con mucha carga, probablemente más de la que quepa en la maleta. Si la idea es dejarse allí lo que compramos, salvo que hablemos de cosas muy baratas, puede no compensar.

botiquin para viajes

Por lo tanto, es mejor tratar de llevar todo lo necesario. Incluso así, seguro que surgen cosas imprevistas que ni se nos habían ocurrido y que no tendremos más remedio que adquirir.

Uno de los ejemplos de cosas que es preferible llevarse que dejar al azar sin saber si tendremos que comprarlas son los medicamentos. Si tuvieses que comprar medicinas en otro país, por un lado te encontrarías con la dificultad de conocer el nombre del equivalente o de explicar tu dolencia en otro idioma. Por otro, puedes estar en zonas rurales sin farmacias. Pero incluso si las encuentras, tal vez pagues por toda una caja cuando solo te hacían falta un par de dosis. Volverías con un equipaje muy aumentado y habrías gastado dinero sin necesidad.

Llévate las medicinas que podrías necesitar. Puedes recortar tres o cuatro pastillitas de cada remedio para los problemas que te suceden con frecuencia y meterlas en una pequeña cajita. Como decíamos, siempre puede ocurrirnos algo que no habíamos previsto, pero en general nos conocemos bien y sabemos de qué pie cojeamos, así que las cosas que nos pasan habitualmente ya las tenemos controladas.

Libros, guías de viaje y otros materiales

apps para viajar

Pásate ya a lo digital con todo lo que te apetezca leer, las series o películas que quieras ver, etc… Los libros, en este caso, léelos en modo ebook, no necesitas tableta, hasta los smartphones ofrecen esa posibilidad. Pero no te olvides de cargadores para todos tus aparatos electrónicos y de los enchufes adecuados para el país que visitas.

Algunas veces nos llevamos enormes guías de viajes de las que solo vamos a visitar una de las ciudades señaladas. Estos volúmenes no solo ocuparán espacio, también pesan mucho y nos destrozan la espalda. En caso de que solo nos haga falta parte del libro, podemos escanear las páginas pertinentes y llevarlas en el smartphone o hacer fotocopias de lo que necesitemos. Por supuesto, en lugar de guías en papel, podemos tirar de apps que permitan la consulta sin conexión a Internet (recordemos las tarifas del roaming).

Las lavanderías a monedas son tus aliadas

Decía más arriba que hice un viaje de un mes con una maleta de cabina… bueno, lo que tengo que aclarar para que mi imagen no quede “ensuciada” literalmente es que me hospedé en un apartamento donde había lavadora y secadora, así que pude utilizar cada una de las cosas varias veces. Si puedes elegir, siempre que hagas un viaje largo, la posibilidad de contar con tu propia cocina y lugar de lavado te puede resultar práctica.

maleta de cabina

Pero incluso si te hospedas en un hotel, pensión, hostal, albergue juvenil… también encontrarás la posibilidad de lavar tu ropa y así cargar con menos mudas de cada cosa. En casi todas las ciudades existen lavanderías públicas a monedas que nos resolverán esta cuestión. Puedes consultar su ubicación antes del viaje y planificar un lavado o dos a mitad de tu estancia.

Para que esta opción sea válida, llévate solo ropa lavable o al menos, que casi todo lo que llevas sea lavable y mejor si no necesita planchado.

Cómo colocar la ropa en la maleta para ahorrar espacio

En el apartado que hablaba de planificar lo que vamos a llevar antes de guardarlo, adelantábamos la idea de que la misma cantidad de ropa, bien colocada, puede ocupar mucho menos. Nos damos perfecta cuenta de esto cuando hacemos las maletas justo antes de la vuelta. Aunque no hayamos comprado nada, la ropa arrugada y usada suele abultar más que cuando la traíamos planchadita y perfectamente colocada. Por ese motivo, es importante dedicarle un tiempo y hacer bien la maleta.

Entre los consejos que se suelen ofrecer en este sentido está el de hacer rollos con la ropa en lugar de doblarla. La idea que subyace en esta recomendación no es la de ahorrar espacio, sino la de evitar que se marquen los dobleces y por lo menos, no se ocupa más.

HA0478 - Journey Planning. Lifestyle Images Portraying The Three Main Elements Of A Journey: Planning The Route, Travelling And Reaching Destination.

Otro consejo pasa por poner cosas dentro de los zapatos, especialmente si son muy rígidos: unos pares de calcetines, alguna prenda de ropa interior… George Clooney le da la lección a la novata en la película Up in the Air y dice una verdad muy grande: si quieres tener un aire de viajero frecuente, con un maletón no lo das. Alguien que viaja mucho suele viajar ligero, es decir “travel wise=travel light”.

Aprovechar los pequeños huecos que forme el propio armazón del equipaje, así como los que vayan quedando al colocar las prendas más grandes. Separa los pares de zapatos, poniendo cada uno en una bolsa de plástico, así podrás repartirlos por los huecos vacíos o contrapearlos ocupando menos espacio.

Las cosas que nos vayan a pedir sacar en el control policial, como aparatos electrónicos o botes de líquido, mejor dejarlas siempre arriba del todo o en un bolsillo complementario, para no descolocar nuestra gran obra nada más llegar al aeropuerto.

viajar ligero

Ese espacio extra que siempre dejamos

Es muy posible que estemos escogiendo una maleta mucho más grande de lo que necesitamos porque ya estamos pensando en las compras que vamos a hacer en nuestro destino o en los regalos, suvenires y encargos que vamos a traer. En algunos lugares, hasta te recomiendan llevar la maleta medio vacía por este motivo. Pero creemos que no es necesario, que lo preferible es sacarle el mayor partido posible.

Para estas necesidades, es mejor llevar dentro de nuestra maleta una bolsa de viaje plegable de las que están diseñadas específicamente para cuando nos surgen necesidades extraordinarias de equipaje. Suelen estar hechas de materiales ligeros y no ocupan nada. Así, nos damos siempre la opción de no echar mano de ella: si finalmente hemos aumentado la carga, la podremos utilizar –quizá pagar el equipaje facturado, pero solo en el trayecto de vuelta, ahorrándonos la mitad del gasto—. Pero en caso de no encontrar nada interesante, podremos volver como veníamos.

bolsa plegable extra equipaje

En último caso, podríamos mandarnos a nosotros mismos algunas cosas en lugar de traerlas de vuelta como equipaje. Dependiendo de los precios de los envíos en cada país, veríamos si compensa más una opción o la otra.

En general, lo que tenemos que pensar con respecto a toda esta cuestión es sentirnos cómodos. Tal vez siguiendo todos estos consejos consigamos viajar de manera muy ligera, pero luego estemos todo el rato echando de menos cosas. Eso es cuestión de prioridades. Si preferimos pagar algo más o dedicarle algo más de tiempo, pero luego sentir que tenemos de todo, no hay ningún problema, es decisión nuestra.

Si ya sueles viajar de la forma más ligera posible y consigues que nunca te falte nada, dinos cómo lo haces, nos encantará conocer tus trucos y consejos.

Imágenes | Elizabeth M, JD Hancock, elitatt, Taiyo FUJII, Sascha Kohlmann, Alan Levine, Hugh Llewelyn, phip_s, cmor15, Carlos Luna, Jack Kennard, Highways Agency, Benjamin Linh VU, Strange Luke, Matt MacGillivray, John Craig Sunter – Thanx 2 Million ;-)) y Wikimedia.

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    • Marisa Belda

      Toda la ropa enrrollada ocupa mucho menos espacio y no se arruga.Por supuesto lo que abriga más, puesto.

      • Beatriz

        Eso es. Y muchas cosas que se llevan “por si acaso”, pues “por si acaso” no las usamos, mejor las dejamos en casa, jeje.

    • Lua

      muy útil!! 😉 gracias.

      • Beatriz

        Gracias a ti. Un saludo 😉

    • Beatriz

      Incluso viajando en coche, aunque sobre maletero, está bien llevar poco equipaje. Cuanta más carga, más combustible se gasta.