El Camino de Santiago en bicicleta I: preparando la mochila y la ruta

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Uno de los grandes itinerarios que podemos realizar en nuestro país es el del Camino de Santiago: kilómetros y kilómetros de sendas y rutas por los que llevar a cabo un viaje hacia delante, pero también hacia nuestro interior. Muchos dicen que el Camino de Santiago supone un gran ejercicio de introspección en el que podemos llegar a conocernos mejor a nosotros mismos. A nosotros, no se nos ocurre nadie mejor con quien compartirlo que con nuestra bicicleta. A partir de ahora os daremos todas las claves para preparar vuestro Camino de Santiago en bici.

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Qué ruta escogemos del Camino

Camino de Santiago

El Camino de Santiago no es algo que se planee de un día para otro. No te levantas un día y dices “oye, qué día tan bueno, ¡vámonos a Santiago en bici!”. Requiere de una buena planificación y logística y, además, necesitarás tener un buen fondo físico y también psicológico. Desde Ciudadano 0’0 te ayudamos en la tarea de preparar tu viaje.

Lo primero que debemos tener claro es la ruta que nos va a llevar hasta nuestra meta. Existen numerosos caminos que pueden conducirnos hasta Santiago, tanto nacionales como internacionales. Nosotros nos centraremos en aquellos que discurren por la península, y analizaremos los más importantes: el camino francés, el camino del norte, la ruta primitiva y la vía de la plata.

Tenemos que elegir cuál de estas rutas haremos y nuestro punto de partida, así como la logística necesaria para llegar hasta allí. Debemos, antes de nada, establecer las fechas en las que estaremos pedaleando: el 90% de los peregrinos, tanto los que caminan como los que realizan el Camino de Santiago en bici, escoge los meses entre mayo y septiembre para su viaje, ya que se supone que acompañará un mejor clima.

Una vez tengamos claro el día de partida, hay que buscar el medio de transporte para llegar a nuestro inicio de camino. Una buena idea es un coche de alquiler en el que podamos cargar nuestra bicicleta y nuestro equipaje para dejarlo después en la ciudad de destino. Si optamos por otro medio de transporte, como el autobús, el tren o incluso el avión, podemos enviar nuestra bici por medio de un servicio de mensajería hasta el inicio del itinerario.

Al optar por la bicicleta como medio de transporte, realizaremos una media de unos 60 kilómetros por día: la velocidad media ronda los 12 kilómetros por hora, y se suele pedalear 5 horas diarias, con sus correspondientes paradas para descansar. Con esta aproximación general,  podemos calcular la fecha de llegada a Santiago y contratar el viaje de vuelta a casa o bien la estancia en la ciudad.

Preparando la bicicleta y el equipaje

Camino de Santiago

¿Estás decidido a realizar el Camino de Santiago en bicicleta? Bien, entonces tenemos que evaluar el tipo de bici que necesitaremos. Existen muchos modelos diferentes, pero hay que tener en cuenta que no todas van a servir a nuestro propósito. Sería una locura querer hacer el camino en una fixie, por ejemplo. El Camino de Santiago, independientemente de la ruta que escojamos, tiene muchas subidas y bajadas y transcurre por caminos de montaña y algún tramo de carretera; por esto, la opción más inteligente es una bicicleta de montaña. Eso sí, hazle un buen rodaje y una buena puesta a punto antes de que te acompañe en esta aventura.

En tu equipaje debes llevar lo imprescindible: piensa que, a no ser que lleves un coche de apoyo, vas a tener que cargar con ello durante todo el viaje. Para poder llevar nuestros bártulos cómodamente, tendremos que adaptar nuestra bicicleta: unas alforjas o una rejilla posterior son buenas opciones para cargar el equipaje en la bici. Además, podemos colocar un bolsillo triangular bajo el cuadro de la bicicleta, o bien una bolsa especial para el manillar: allí podemos llevar los mapas de consulta, la documentación y otros enseres a los que necesitemos acceder con cierta facilidad.

¿Qué es lo que no puede faltar en nuestro equipaje? Toma nota porque te lo contamos: al menos dos equipaciones técnicas completas para montar en bici, para que tengas de repuesto. El maillot o culotte, si puede ser acolchado, mucho mejor; si no, aconsejamos el uso de un sillín de gel. Un botiquín en el que tengas lo necesario para curar pequeñas heridas o rasguños que puedan aparecer en el camino. Unas zapatillas automáticas para la bicicleta, que debes haber usado antes: ¡no estrenes calzado! El saco de dormir y una esterilla que no ocupe demasiado. Un chubasquero y una chaqueta térmica para protegerte de la lluvia, el viento y el frío. Recuerda llevar señalización para hacerte visible en las horas de menos luz,

La preparación física y mental

Camino de Santiago

No se puede hacer el Camino de Santiago de buenas a primeras: necesitarás tener un buen fondo físico y capacidad de introspección, sobre todo si lo realizas tú solo. En cuanto a la preparación física, va a depender en buena manera de tu estado de forma previo. Si eres una persona sedentaria, ten por seguro que necesitarás varios meses para ponerte a punto. En esos meses deberías entrenar en bici estática o bien haciendo salidas por campo o montaña, y de vez en cuando subiendo algún puerto que se asemeje a las rutas que tendrás que recorrer de camino a Galicia.

Realizarás un viaje hacia tu interior, así que prepárate para encontrarte contigo mismo. Hacer el Camino de Santiago, ya sea a pie o en bicicleta, significa pasar varias horas al día a solas con tus pensamientos. A esto se sumará el cansancio acumulado a través de las distintas etapas. Al hacer deporte, falla antes la cabeza que las piernas: si les dices que sigan pedaleando, estas continuarán.

Imágenes | Pixabay #1 #2 #3 #4

En Ciudadano 0’0 | 13 rutas en bici por el norte de España: de Galicia al País Vasco

 

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  • Beatriz

    Para hacerme 60 kms al día me tendría que preparar un poco, como bien indicas en el post. Seguro que los aguanto, pero lo cierto es que nunca he hecho tantos en una misma jornada.

    • Carlos Roberto

      Lo peor no es hacer 60 un día, sino más bien saber que al día siguiente tienes que hacer otros 60 y luego otro, y otro. La acumulación es el problema. De todas formas si vamos relajados, teniendo en cuenta que tenemos toda la jornada para hacer el recorrido no se hace tan pesado

      • Beatriz

        Totalmente cierto. Un día, así como arrebato de brutalidad, podría hacer eso sin problema, pero para hacerlo día tras día sí que necesitaría una preparación. Es verdad que yendo con calma, supongo que te vas acostumbrando y cogiendo forma.

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