Ejercicio físico: ¿cuál es el misterio de que me haga sentir tan bien?

  • Cuerpo
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A todos nos encanta esa sensación de bienestar que tenemos después de practicar ejercicio físico: es como una recompensa al esfuerzo, al trabajo bien hecho, como un reconocimiento del mérito que supone haber decidido movernos en lugar de quedarnos tirados en el sofá. Y es que el ser humano está diseñado para moverse, por eso nuestro cuerpo nos lo agradece con un mejor estado de ánimo.

Desde Ciudadano 0,0 decimos sí a la actividad física, y ya te hemos enseñado cómo entrenar en el parque o cómo comenzar a correr desde cero. Si estás interesado en este tema puedes suscribirte a nuestra newsletter para recibir todas las noticias directamente en tu bandeja de correo.

¿Por qué el ejercicio nos hace felices?

Ejercicio y endorfinas

Todos notamos ese “subidón” cuando cruzamos la línea de meta de una carrera, al terminar un buen entrenamiento en el gimnasio o al acabar una pachanga de fútbol con nuestros compañeros del trabajo. Pero, ¿a qué se debe esto? Esta euforia tiene una explicación científica que podemos encontrar en las tres hormonas que segregamos cuando hacemos ejercicio. Os las presentamos:

  • Endorfinas: también conocidas popularmente como “hormonas de la felicidad”, y eso son precisamente. Tienen un efecto similar al de los opiáceos y actúan como analgésicos naturales. Su acción es inmediata tras el ejercicio y son las “culpables”, por ejemplo, de esa sensación de alegría al terminar una competición. En el caso concreto de los runners hablamos del fenómeno conocido como “euforia del corredor” o runner’s high.
  • Dopamina: la dopamina es una hormona y neurotransmisor que nos hace asociar el ejercicio físico con una sensación placentera. Al crear el vínculo actividad física – placer esto desembocará en el deseo de repetir la actividad para obtener las mismas sensaciones: por eso decimos que el deporte engancha.
  • Serotonina: otra hormona relacionada con el bienestar. Influye en nuestro estado de ánimo y además actúa como un reloj interno de nuestro cuerpo: es la encargada de regular, entre otras cosas, los ciclos de sueño y vigilia, y también puede regular el apetito y la ingesta de alimentos.

¿Qué pasa en nuestro cerebro al hacer ejercicio?

Ejercicio y endorfinas

Pero, ¿qué es lo que hace que liberemos estas hormonas? Lo que está ocurriendo realmente en nuestro cuerpo se puede explicar de una manera sencilla. Nuestro organismo reconoce el ejercicio físico como una situación de estrés similar a cuando estamos siendo atacados por un enemigo. Ante esa situación de estrés el cuerpo da la orden de liberar esta hormonas para contrarrestarla y volver a una situación de calma.

Al igual que se liberan estas hormonas, también sucede lo mismo con la proteína llamada BDNF (Brain-Derived Neurotrophic Factor), que tiene una acción protectora y regeneradora que afecta a nuestras neuronas y hace que al terminar de hacer ejercicio la mente se aclare y podamos pensar mejor.

Otro buen motivo para movernos y no quedarnos apoltronados es que nuestro cerebro está mucho más activo cuando nos encontramos en movimiento. Como hemos dicho, el ser humano está diseñado para mantenerse en movimiento.

A la felicidad por el camino de la actividad física

Ejercicio y endorfinas

No es necesario que nos pasemos horas y horas entrenando para poder gozar de las ventajas que el ejercicio tiene sobre nuestro organismo: 30 minutos de actividad física diaria son suficientes para mantenernos en forma. Lo más importante es que debemos convertirlo en un hábito y, para ello, nada mejor que asociarlo a las buenas sensaciones que obtenemos al terminar de entrenar.

Dedicar una media hora al levantarte para realizar una pequeña sesión de yoga puede hacer que tu día cambie radicalmente de perspectiva. Unos estiramientos previos a meterte en la cama cada noche harán además que tu descanso sea mejor. Un partido de fútbol a la semana con tus compañeros de la oficina creará nuevos lazos entre vosotros y hará que el ambiente sea inmejorable y que seáis más productivos.

Añade la actividad física a tu ecuación del día a día y suma pequeños pasos a diario en esa búsqueda del bienestar y la felicidad.

Imágenes | NeorrománticaKristian Thogersen, Marcio RamalhoCarine06
En Ciudadano 0,0 | Soy runner y soy turista, así es la forma que tengo de conocer una ciudad nueva

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  • Carlos Roberto

    Por eso a mi me gusta ir en bici al trabajo, porque llego de mejor humor. Y lo mismo a la vuelta, los malos rollos se acaban por quedar por el camino