Vacaciones responsables, una inmersión en la cultura local colaborando con la comunidad

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¿Todavía no sabes qué hacer estas vacaciones? Las opciones son múltiples, pero quizá la que más te llene será la de dedicar tu tiempo a una labor útil y solidaria. No solo estarás rodeado de personas con intereses como los tuyos, también tendrás la posibilidad de recibir el alojamiento y la manutención sin gastos, solo a cambio del trabajo que realices para la organización. Hablamos de sumarnos a proyectos comunitarios, tanto en nuestro país como en el extranjero y colaborar de diferentes maneras con las comunidades, con los que más lo necesitan, con el tesoro artístico y cultural de algún lugar

Vamos a sugerirte algunas posibilidades como ejemplo, para que busques algo del mismo tipo en la zona a la que te quieres desplazar. Si te interesan los proyectos como este, puedes sumarte a nuestra Newsletter.

Vacaciones solidarias en las que ayudar a los demás

ayudando tercer mundo

Lo que más nos acercará a ofrecer una ayuda a quienes más lo necesitan es desplazarnos hasta los países en conflicto o en vías de desarrollo y con dificultades políticas y económicas para colaborar directamente con los afectados por ese tipo de circunstancias.En la web de la organización Afrikable, por ejemplo, encontramos diferentes propuestas de colaboraciones para pasar este verano unas vacaciones solidarias. En su página explican a dónde se puede ir, cómo se colabora, qué se puede aportar… e incluso te da consejos para realizar un turismo responsable.

Otro ejemplo son las vacaciones solidarias que ofrece esta fundación para colaborar con diferentes países de Latinoamérica. Estas “vacaciones solidarias” se celebran durante los meses de julio, agosto y septiembre y cada voluntario viaja al terreno 2 semanas.

El ayuntamiento de Zaragoza también organiza Estancias solidarias en países del Tercer Mundo. Gracias a una serie de organizaciones que colaboran con estos programas, las opciones son múltiples para los zaragozanos que quieran pasar unas vacaciones solidarias.

Campamento voluntariado

Ser voluntario o cooperante no está reñido con ser turista. En la organización Cooperatour han ideado la forma de combinar ambas actividades. Son cooperaciones sobre el terreno, casi siempre ayudando a niños y jóvenes en labores educativas.

Si lo que quieres es marcharte fuera, aquí tienes las claves sobre cómo solicitar un servicio voluntario europeo.

Desde Argentina, puedes encontrar varias posibilidades de colaboración englobadas bajo el lema Vacaciones en paz.

Vacaciones ecologistas: colabora con el medio ambiente y la fauna

Si preferimos unas vacaciones ecologistas en las que encontremos la oportunidad de ayudar a los animales y al medio ambiente, las posibilidades de cosas que podemos hacer son múltiples. Solo como un ejemplo entre muchos te traemos esta opción de voluntariado en Australia y Nueva Zelanda. Como no podía ser menos, Greenpeace también ofrece alternativas para cooperar durante estas vacaciones, tanto colaboraciones para los adultos, como campamentos de verano para jóvenes y familias.

vacaciones ecologistas

Me parece una opción perfecta, especialmente para las personas que tienen unas vacaciones muy prolongadas o que están en un periodo de búsqueda de trabajo y disponen de un tiempo extra. Aunque pasemos unos días con nuestra familia, amigos o pareja en unas vacaciones clásicas, el resto de los días libres en los que quizá ya no queda nadie con quien viajar, estaría muy bien dedicarlos a ayudar y al mismo tiempo sentirnos muy bien con nosotros mismos. Como decíamos, muchos de ellos ponen a tu disposición el alojamiento a cambio de tu colaboración.

Voluntariado verano 2014: colaborando con proyectos útiles sin ir más lejos

El trabajo voluntario puede hacerse de muchas maneras. Aunque parezca que la única forma de ayudar es estar en contacto directamente con las personas que lo necesitan, lo cierto es que podemos aportar nuestro granito de arena quedándonos en nuestro terreno, tanto física como laboralmente.

Por ejemplo, podemos trabajar en una de las tiendas solidarias que encontremos en el lugar donde vamos a pasar las vacaciones. En estas tiendas, que pueden ser Humana, El ejército de Salvación, el mercadillo de Madre Coraje y muchísimas otras, venden ropa, libros, electrodomésticos y otros objetos de segunda mano y aportan parte de los beneficios a diferentes organizaciones de ayuda a los pobres.

vacaciones solidarias

Si nos ofrecemos como dependientes estaremos trabajando en algo que no requiere especialización para trabajar con personas necesitadas y además evitaremos desplazarnos hasta lugares lejanos, pero ayudaremos igualmente. Con Intermon Oxfam y otras organizaciones similares, nuestra colaboración puede ser igualmente en la atención al público de las tiendas, con la diferencia de que los productos vendidos no son de segunda mano, sino de comercio justo.

Trabajo vacaciones: ayudando a la comunidad

Otra forma de ayudar o de dedicar tus vacaciones a un proyecto útil y solidario pasa por apuntarte a una labor constructiva. Puede ser junto con una nueva iniciativa en tu ciudad, que rehabilita un espacio abandonado y no utilizado para crear un lugar del que todo el mundo pueda sacar un provecho, ya sea social, cultural, alimenticio, de ocio o de todo ello unido. O también uniéndote a un club que te ofrece ventajas por todas las buenas acciones que lleves a cabo. Por ejemplo, en esta entrada te aconsejan cómo unirte a un huerto urbano comunitario en Barcelona.

huerto urbano comunitario

En el terreno artístico y cultural, siempre me han llamado la atención los campamentos de restauración de patrimonio artístico. La universidad de Valladolid, organiza Artecampos, una serie de proyectos de voluntariado en el medio rural o este otro taller al servicio del patrimonio histórico en peligro, así como las actividades que realizan los voluntarios de los amigos de los museos. Estos son solo unos pocos ejemplos de los muchísimos proyectos de restauración de patrimonio cultural que se organizan los veranos en nuestro país y en el extranjero. Si buscas en un lugar en concreto, seguro que encontrarás uno al que te apetezca unirte.

Existen igualmente proyectos culturales en los que no necesitas “mancharte las manos”, es decir, que no requieren una implicación física. Si lo tuyo no es la habilidad manual o si no tienes energía para pasarte estos días al aire libre, también puedes colaborar con la organización de festivales de música o de cine y en la puesta en marcha de eventos e iniciativas con ánimo comunitario. En esta página encontrarás muchas posibilidades.

restauracio?n patrimonio cultural

Estas vacaciones suponen una forma diferente de disfrutar de tus días libres y una inmersión mucho más profunda y auténtica en la cultura local de la comunidad que visitamos. Si además vuelves a casa con el buen sabor de boca por haber colaborado, te sentirás finalmente mucho mejor y sabrás que tu tiempo ha tenido un valor, además de habértelo pasado muy bien. ¿Has hecho algo parecido algunas de las vacaciones pasadas? ¿Tienes previsto embarcarte en un proyecto de este tipo este verano? Cuéntanos.

Imágenes | USEmbassy, Archivalladolid, EmbassyMadrid, Archi Valladolid, Wikipedia, Wikimedia, Rossport, Dtobias, Wikipedia, Brocco Lee.

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Comentarios

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2 thoughts on “Vacaciones responsables, una inmersión en la cultura local colaborando con la comunidad”

  1. A mi me gusta colaborar con los proyectos culturales, de patrimonio, aunque muchas veces no es tan sencillo. Otras simplemente piden ayuda, sobre todo en los pueblos en verano que hay más gente para hacer pequeños arreglos o consolidar desperfectos que se hayan producido en el invierno. Hay algunas iniciativas para recuperar pueblos que se han quedado sin habitantes que son realmente chulas

    1. Es verdad que esos campamentos son muy interesantes. Hay algunos pueblos en España que existen solo gracias a que se han hecho esas granjas-escuela y talleres-escuela y resulta muy curioso. En las casas que quedan en pie solo viven los estudiantes que se apuntan a los talleres y en las plazas se ven las aulas. Es curioso.

      También me gusta mucho la restauración ya más profesional de monumentos, como iglesias, castillos o monasterios. Es un a pena ir por diferentes pueblos y ver que tenemos un patrimonio inmenso y que no se conserva casi ninguna de las cosas. No es ya que no se restauren, es que ni siquiera se pone cuidado de que no se sigan cayendo. Por lo menos estas iniciativas paralizan algunas de las destrucciones naturales del patrimonio cultural.

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