Los cinco trucos que me enseñó mi abuela para hacer mermelada casera (y no tirar más fruta)

  • Gastronomía
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Si compramos fruta pero no la consumimos rápidamente lo más probable es que siempre haya alguna pieza que se eche a perder. Para evitar este desperdicio, os vamos a proponer algunos usos que podéis dar a la fruta para aprovecharla antes de que se estropee, y entre ellos os vamos a proponer una deliciosa receta de mermelada casera de naranja, muy sencilla de hacer y que hará las delicias de los desayunos de la semana.

Para elaborar esta mermelada, os daré los cinco trucos que me enseñó mi abuela, que son aplicables a esta mermelada o a cualquiera que queráis preparar, ya sea de fresas, albaricoques, manzanas, kiwis, etc… Si quieres recibir en tu correo electrónico más trucos y consejos como éstos no dejes de apúntarte a nuestra newsletter mediante este formulario para recibir puntualmente nuestras publicaciones. 

Cómo aprovechar la fruta

Cuando se nos acumulan distintas variedades de fruta es fácil que alguna se nos quede atrasada y es importante darle un uso aplicando nuestra Filosofía Nolotiro con alguna receta de aprovechamiento, para evitar que se nos ponga mala o que nos arruine todo el frutero. También es importante saber cuáles están en su mejor momento con ayuda de nuestro calendario de frutas y verduras de temporada.

Muchas de las recetas que os vamos a sugerir son buenas para frutas que se hayan quedado un poco atrasadas, pero no conviene esperar a que la fruta esté ya demasiado madura y es conveniente comprar con cabeza para que la fruta que tengamos sea la que vayamos a consumir.

Platanos perdidos receta aprovechamiento

Con las piezas de más que podamos tener o con aquellas que necesiten comerse más deprisa, os proponemos cinco formas de aprovechar la fruta para no tirarla nunca más:

Prepara una macedonia de frutas, pelando las frutas y picándolas en trozos regulares de aproximadamente medio centímetro. Tanto si te gustan con un baño de almíbar, como si las prefieres en un cuenco con yogur, las macedonias son una deliciosa forma de empezar el día.

Hornea un hojaldre con frutas, con esta receta de aprovechamiento y añade los trocitos de fruta sobre la masa. En este caso conviene que sean frutas no muy acuosas. Va muy bien con manzana, kiwi o incluso con gajos de mandarina.

Hazte zumos y batidos. Los  zumos de fruta hechos con la licuadora son una excelente fuente de vitaminas que además permite consolidar la buena costumbre de tomar cinco piezas al día que recomiendan los nutricionistas. Si al zumo de fresas y plátanos le añades medio vaso de leche tendrás un excelente batido energético lleno de sabor.

Haz un pan perdido de plátanos o si lo prefieres, busca una receta de banana bread para dar salida a los plátanos que se estén pasando de maduros.

Prepara una tarta de manzana antes de que se te pasen de maduras las manzanas.

Y sobre todo, haz mermeladas caseras de frutas

Cómo hacer mermelada casera

Haz mermeladas caseras con cualquier fruta de tu gusto. Y como esta es nuestra propuesta Nolotiro de esta semana, pasamos a contaros con detalle y paso a paso cómo hacer una mermelada casera de naranja, una de las mermeladas más ricas.

Con los trucos y técnicas para preparar esta mermelada casera, podéis hacer otras mermeladas de frutas y hortalizas. Como muestra, nuestra deliciosa mermelada de pimientos, idónea para acompañar carnes, la mermelada de tomate o la mermelada de limón, un contrapunto ácido ideal para muchas recetas.

Los cinco trucos que me enseñó mi abuela para hacer mermelada casera

Ingredientes para hacer mermelada de naranja:

3 naranjas, 1 limón, y la mitad del peso de las naranjas en azúcar.

Cómo hacer mermelada de naranja

Comenzamos lavando bien las naranjas porque vamos a usar parte de su piel. Sacamos la ralladura de la naranja y pelamos las naranjas retirando la parte blanca de la cáscara o alvedo para que no amargue demasiado. Este es el primer truco que me enseñó mi abuela: Si queréis una mermelada más amarga, dejad algo de la cáscara blanca. Después, cortamos las naranjas en trocitos y las pesamos.

Ponemos la pulpa de naranja en un cazo y añadimos la mitad del peso de las naranjas en azúcar y dejamos macerar durante 20 minutos. Este es el segundo truco imprescindible para una buena mermelada: No hay que cocer inmediatamente la fruta con el azúcar sino dejarla macerar un rato para que el azúcar se disuelva en el zumo. En el mismo cazo añadimos la peladura de naranja y ponemos a cocer a fuego lento durante 40 minutos. Removemos de vez en cuando para que no se agarre. Transcurridos 30 minutos, añadimos el zumo de medio limón y dejamos cocer 10 minutos más.

Es preferible hacer tandas de medio kilo aproximadamente que una gran cantidad. Si haces mermelada con mucha cantidad, el resultado no será igual de bueno. Para mermeladas de ciruelas, manzanas, peras y otras frutas, es importante no utilizar frutas demasiado maduras porque tienen menos pectina y no quedan tan espesas.

Deja reposar la mermelada terminada en el cazo hasta que se atempere un poco. Después, tienes dos posibilidades. Si quieres una mermelada sin tropezones, tritura con la batidora. Si te gusta encontrar tropezones, ya está terminada. Vuelca el contenido de la mermelada casera de naranja en frascos de cristal. Para que estén bien esterilizados, es conveniente cocer los botes y las tapas dentro de una olla rápida durante 10 minutos. Mi abuela usaba este método, metiendo un trapo entre los frascos para que no se rompan.

Una vez llenos los tarros, aprieta las tapas con fuerza, mientras la mermelada aún está caliente. Para cerrar los tarros al vacío, puedes volver a cocerlos durante otros cinco o diez minutos en la olla exprés, o simplemente usar el método más rápido, como hacía mi abuela, dejarlos boca abajo hasta que se enfríen. Así se hará el vacío en su interior al enfriarse la mermelada y podrás guardar la mermelada durante unos cuantos meses.

Si quieres darle un toque más casero, corta telas de cuadrados o papel y cubre las tapas atando un hilo sobre ellas para que queden más bonitas. Y no olvides etiquetar la mermelada indicando de qué es y añadiendo la fecha de elaboración para que no se nos quede mucho tiempo en la despensa. La mermelada casera de naranja es estupenda para tomar en tostadas, para acompañar quesos cremosos y para hacer coberturas de tartas de queso o similares. También va muy bien para hacer salsas para carne de cerdo o guisos de pollo al igual que la mermelada de tomate. Seguro que cuando hagáis esta mermelada de naranja casera, le encontráis muchos otros usos interesantes.

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4 thoughts on “Los cinco trucos que me enseñó mi abuela para hacer mermelada casera (y no tirar más fruta)”

  1. Qué buena pinta tiene todo. Teníamos un montón de manzanas que se estaban empezando a echar a perder y sabíamos que no nos iba a dar tiempo a comérnoslas, así que se me ocurrió hacer una compota que, además, era un postre que me encantaba de pequeña. Quedó riquísima.

  2. Nosotros las manzanas solemos prepararlas con pasta filo en el clasico apfelstrudel con frutos secos troceados y azúcar moreno. ¡No quedan ni los trocitos de pasta filo!

  3. La mermelada de naranja amarga es una de mis favoritas. A ver si este año el naranjo tiene buena producción y aprovecho la receta

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