Las ocho frases que te dirás para saltarte el entrenamiento nocturno (y cómo no caer en su tentación)

  • Cuerpo
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Sales de trabajar, cansado, con mil cosas en la cabeza. Sabes que debes ir a entrenar, pero te da pereza e inventas mil excusas. Si entrenas, luego tu cuerpo te lo agradece y la sensación de haber hecho deporte es genial. Vamos a darle un repaso a esas ocho frases que te dirás para saltarte el entrenamiento nocturno y cómo no caer en la tentación.

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Consejos para no saltarse el entrenamiento nocturno

Ya es muy tarde y no me va a dar tiempo: siempre da tiempo a entrenar, aunque sean 20 minutos. Solo con salir a trotar un rato o acercarnos al gimnasio a hacer algunos ejercicios va a ser mejor que llegar a casa y tumbarnos en el sofá. Si tenemos poco tiempo, siempre podemos hacer un entrenamiento corto, pero más intenso. ¡Todo suma!

Hoy hace mucho frío: y en verano hará calor…esa excusa no cuela. Hay vestimenta deportiva de invierno con la que ni notarás que hace frío. Y si salimos a correr, en 5 minutos el frío ya será historia. Ten en cuenta que al hacer deporte tus músculos son como un horno encendido, tendrás de todo menos frío.

Ya iré mañana: si no vas hoy, mañana puede que tampoco. Nunca fue tan cierto el refrán de: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Acostumbrarse a hacer deporte a diario al final se convertirá en una rutina, intenta no faltar un día durante dos semanas y verás como las endorfinas y las buenas sensaciones te atrapan. Para no fallar, lo mejor es buscar un compañero de entreno, se creará un compromiso no escrito para entrenar a diario con él: “si él no falla, yo tampoco”.

Por un día que no vaya, no va a pasar nada: y es cierto, pero es mucho mejor si vas. Te recomiendo que apuntes en un calendario los días que vas a entrenar. Cuando acabe el mes, proponte el reto de ir más días al mes siguiente. El tener las cosas anotadas y ponerte un reto te motivará a salir a entrenar. 

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Estoy muy cansado del trabajo: más razón para ir a entrenar. El deporte libera tensiones y rebaja el estrés. En esos momentos que estás entrenando, tu mente se aparta de las problemas del trabajo, del cansancio y del estrés. Eres solo tú y la sensación de luchar contra la fatiga. Al acabar, una buena ducha y como nuevo. Además, la calidad del sueño mejora con el ejercicio, descansarás mejor y te levantarás como nuevo.

Mañana hago más y compenso: la falta de entrenamiento no se compensa con sesiones dobles, así solo nos desgastamos o castigamos al cuerpo en exceso. Es mejor ir dos días y hacer menos que un solo día y machacarnos en exceso.

Es que tengo que hacer otra cosa: tu salud debe ser una prioridad en tu vida. Plantéate qué cosas van antes que esto. Dedicar media hora al día a hacer deporte te aportará más cantidad y calidad de vida, ¿seguro que tienes otras cosas que hacer o solo son excusas? Planificarte bien el día te puede ayudar a sacar tiempo para ir a entrenar al acabar el trabajo.

El gimnasio me pilla muy lejos: ¿y quién dijo que no podemos trasladar el gimnasio a casa? En 15 minutos podemos hacer una rutina de ejercicios en casa. Está claro que en el gimnasio o fuera de casa podemos entrenar mejor, pero si un día nos vemos más apurados, podemos montar el chiringuito en casa. Incluso podemos echar mano de algún que otro videojuego para mantenernos en forma.

Que las excusas no puedan contigo, plántales cara y no te saltes el entrenamiento nocturno. Entrenar es mejorar, es ganarle días a tu vida. Para cada excusa siempre hay una solución, ¿cuál es la tuya?

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Imagen | Ignorant Walking, Hand Gotun

Comentarios

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3 thoughts on “Las ocho frases que te dirás para saltarte el entrenamiento nocturno (y cómo no caer en su tentación)”

  1. Lo que más cuesta es retomarlo cuando ya han pasado varios días desde la última vez que se hizo ejercicio porque entonces las excusas sí que son mayores como “ya, ¿para qué?” o se piensa que retomarlo tiene que ser un propósito grande que coincida con alguna reestructuración vital. Por eso hay que impedir dejarlo un día porque, si luego llega otro y luego otro, lo difícil es volver. Pero si se ha hecho el día anterior entonces no da ninguna pereza. Cuando nos dé pereza tenemos que acordarnos de las partes buenas, de cómo nos sentimos después… tratar de obligarse tampoco me parece, sino encontrar el amor por lo que hacemos y, si no nos gusta nada, cambiar de deporte o de ejercicio.

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