Componentes de segunda mano para bicicletas

  • Cuerpo
cat-icon-on-post

Los componentes de segunda mano para bicicletas son una forma muy buena de ahorrarnos un poco de dinero cuando tenemos que sustituir alguna pieza. También es una buena opción guardar algunos componentes de bicicletas de las que nos vamos a deshacer o vamos a llevar a reciclar. Algunos son fáciles de encontrar y sustituir, como sillines, pedales y ruedas, pero otros no tanto, ¿dónde podemos encontrarlos? ¿Merece la pena poner una rueda, un cambio o un freno de segunda mano en la bicicleta?

Recomendaciones para ahorrar en tu bici

herramientas-bicis

Lo cierto es que cuando nos compramos una bicicleta nueva pocas veces pensamos en poder reutilizar componentes de una bicicleta anterior de la que vayamos a deshacernos. A veces nos interesa invertir un poco más de nuestro presupuesto en componentes de calidad que luego son más costosos de sustituir como el cuadro, los grupos de cambio, etc. pero por ejemplo si tu bicicleta ya tenía frenos de discos, tenías unas buenas ruedas o estabas perfectamente acoplado a tu sillín no hay motivo para que no puedas reutilizar dichos elementos.

Este tipo de componentes son fácilmente intercambiables y si ya no vamos a utilizar la bicicleta vieja es una buena opción para ahorrar algo de dinero o poder invertirlo en otros componentes de mayor calidad, un cuadro de fibra de carbono, el eje del pedalier, un plato, un grupo de cambios, etc. Después hay otros elementos que podemos mejorar con el tiempo de forma sencilla como la potencia, la tija o la horquilla se pueden sustituir algo más adelante.

manillar-restaurado

Todo depende de la calidad de nuestra bicicleta, ya que si tenemos una bici de gama baja muchas veces no merece la pena reutilizar piezas, ya que sólo por el trabajo que dan ajustarlas y desmontarlas no merece la pena. Quizás por eso cuando tengamos que realizar algún arreglo o cambiar alguna pieza lo mejor es no buscar la opción más económica y apostar por piezas de calidad, ya que luego siempre serán más fáciles de ajustar y podremos reutilizarlas en otras bicicletas.

Otra cuestión que podemos hacer es un cambio de estilo de bici. Por ejemplo, en mi caso tenía una bicicleta de montaña que me regaló una buena amiga y de la que pensaba deshacerse en el punto limpio. No le funcionaba el cambio de marchas y en la tienda de reparación me ofrecieron una pieza de segunda mano muy económica. Aproveché para que le hicieran una puesta a punto y a rodar. Poco después en el garaje tenía mi bicicleta de carretera, que no me funcionaba muy bien el desviador delantero y no utilizaba ya mucho. Con un poco de trabajo y habilidad, sustituir las ruedas de la bici de montaña por la de carretera, quitar los frenos cantilever y montar los tipo puente fue más o menos fácil para tener una bicicleta muy urbana con la que poder moverme cómodamente por la ciudad.

La inversión fue mínima y el resultado estupendo, aunque pudiera parecer una bici Frankestein, a medida que he tenido que cambiar alguna pieza ya por desgaste, he procurado sustituirla por otra que hiciera destacar un poco a la bici, como ocurrió cuando las cubiertas se desgastaron y comenzaban a rajarse un poco. De aquí surgió otro proyecto para aprovechar el cuadro de la antigua bici de carretera y convertirla en un modelo urbano, donde la principal inversión había que realizarla en las ruedas que ya no tenía.

Un detalle retro, componentes de segunda mano en bicicletas modernas

bici-restaurada
Pero no sólo tenemos que ver las piezas de segunda mano como una oportunidad de ahorrar dinero. Si lo que buscamos es restaurar una bicicleta con componentes originales lo cierto es que no es fácil de hacer y muchas veces esto supone un coste elevado. Por lo menos si queremos tenerlo todo listo a la vez. Muchas veces podemos conseguir piezas a buen precio en mercadillos de segunda mano, pero hay que tener paciencia. Unas palancas de cambio de Campagnolo, una biela de Peugeot o el faro de la bici G.A.C o la bomba de la BH de paseo que iba acoplada en el trasportín.

Otras veces lo único que buscamos es introducir algún elemento clásico, un detalle retro que de lustre a nuestra nueva bicicleta modera. Unos tapones Cinelli para la cintas del manillar, un sillín Brooks que has cuidado durante años o las manetas de freno de la bici clásica o la bolsa de herramientas de la bici que tenía tu padre cuando era pequeño… Son estos pequeños detalles, muchas veces más sentimentales, los que dan un toque retro a nuestra bici que puede quedar muy bien.

Personalmente siempre me gusta conservar algún componente de la bicicleta anterior, algo que me vincule con ella. El sillín siempre me acompaña y también me gusta conservar los móviles, como las bolsas de herramienta, o los portabidones. En algún caso también he conservado el manillar, especialmente si es de bicicleta clásica. De esta manera me siento un poco más cómodo, quizás un poco menos culpable por dejar atrás a mi compañera durante tantos kilómetros.

Imagen | Mission Bicycle Company 1 & 2

[Total:0    Promedio:0/5]

Comentarios

compartir en redes

6 thoughts on “Componentes de segunda mano para bicicletas”

  1. Yo en el último arreglo que quería hacer no me quería gastar mucho dinero y cambié la maneta del cambio por una se segunda mano. Me va perfecta y conseguí arreglar mi bici ahorrándome un dinero que invertí en cambiar los frenos…

  2. Sí que es una buena idea. Yo, por ahora, no he tenido que cambiarle nada a mi bici. Pero, si tuviese que hacerlo, mejor un componente de muy buena calidad y de segunda mano que otro nuevo, pero peor.

  3. Por otro lado ya no sólo es una cuestión de encontrar este componente más barato, sino que a veces en función del tiempo que tenga la bicicleta, es interesante reemplazar la pieza que se te ha estropeado por una de segunda mano y del mismo modelo. Así consigues aparte de reparar lo que se ha estropedo y mantener la misma estética y con un componente original al que venía de fábrica.
    Yo por ejemplo en Tarragona tengo una BH de paseo de la serie Gacela. Es un modelo antiguo y que ya no se fabrica, y del uso se me rompió una de las manetas del cambio de platos. Busqué en tiendas de bicicletas y las manetas que tenían sí me servían pero quedaba muy mal, o me veía obligado a cambiar todo el sistema. Así que tiré de segunda mano y conseguí la maneta, la cual he restituido, ha quedado perfecta y sigue siendo una pieza original de la bicicleta.

    1. Es cierto, yo también tengo una bicicleta que de vieja que es se ha convertido en clásica y tiene algunos componentes originales que es complicado encontrar si no son de segunda mano. Aquí el dilema siempre es o restaurarla o renovarla y adaptarla a los nuevos tiempos

  4. El hermano de una amiga mía se dedica a restaurar bicicletas antiguas y dejarlas como nuevas respetando su color original, piezas, y estética. La verdad es que hace un trabajo impecable. Es impresionante el estado en el que se las dejan y después ver los resultados al entregarlas. ¡Una pasada!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.