En bici, nuestros brazos son los intermitentes

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Las bicicletas no tienen intermitentes. Sin embargo, nos movemos entre el tráfico o mejor dicho, somos parte del tráfico y nos movemos entre turismos, motos, camiones y autobuses. Señalizar nuestras intenciones resulta tan imprescindible o más que para estos vehículos con motor. Si tenemos pensado girar o cambiar de carril nos conviene que el coche que va tras nosotros lo tenga en cuenta. Pero, sin luces indicadoras no lo tenemos tan fácil. Por suerte, existe un código entre intuitivo y establecido que nos puede permitir comunicar estas intenciones de forma bastante clara.

Se trata de signos basados en la gestualidad corporal. Los brazos salen del cuerpo, se hacen visibles y se convierten en nuestras señales, nuestros intermitentes. Con estos signos y gestos no solo reivindicamos un mayor respeto hacia nuestra posición en la calle, aumentamos la seguridad propia y la de los demás, también somos más cívicos, conseguimos aprovechar más los espacios y ahorramos tiempo, entre otras cosas.

Señalizar un giro con los brazos

El giro a la izquierda es el signo que más claro resulta. Si vamos a torcer a nuestra izquierda, extendemos nuestro brazo izquierdo. Este gesto no solo está establecido así, sino que además, es intuitivo, pues casi estamos señalando nuestra dirección futura. Por ello, no habrá duda de nuestro movimiento siguiente ni siquiera para quienes no están muy familiarizados con este código.

Para girar a la derecha, contamos con dos opciones. La más intuitiva, de nuevo, sería extender el brazo derecho. Por ello, supongo que es con la que nos quedaremos más tranquilos de que todos nos entienden. Existe también una señalización alternativa del giro a la derecha que consiste en levantar en ángulo recto el brazo izquierdo.

Como decía, es habitual disminuir la velocidad antes de efectuar un giro. Los vehículos a motor también lo hacen. Por lo tanto, compaginar cualquiera de estos dos gestos con esa reducción puede resultar algo complicado, ya que para frenar una bici hacen falta las dos manos. La elección entre qué hacer antes: señalizar o frenar supongo que puede depender de la situación o de la persona. Por mi parte, si tengo a alguien detrás muy cerca y se me viene muy encima, señalaré antes de hacer nada. Si veo que tengo algo de espacio, optaré por frenar primero y señalizar después.

Otras indicaciones

Para indicar que reducimos la velocidad o que nos detenemos, el brazo izquierdo se estira hacia abajo, paralelo a nuestro cuerpo y la palma está extendida hacia atrás, como si pidieses al siguiente que se esperase. En algunos países, se recomienda también que la palma de la mano se dirija al suelo.

En este caso, no me fiaría yo demasiado del efecto de esta señal, ya que tendríamos que contar con que los conductores de detrás de nosotros nos están mirando atentamente y se han fijado en algo que no llama la atención demasiado. Señalar con el brazo hacia el suelo, pero dejando el codo en ángulo recto, en lugar de estirado –como quien sujeta una gran caja cuadrada con el brazo– , puede resultar más visible, aunque para la persona que va sobre la bici no es un gesto nada natural. El brazo izquierdo levantado, como quien saluda, podría ser otra indicación de parada, pero la encuentro demasiado parecida a la de giro a la derecha.

Para casos así, a veces he recurrido incluso a girarme, mirar y hacer algún gesto con la cara. Las miradas no están establecidas como código, pero pueden ser un recurso más útil o claro, en ocasiones. Por otra parte, lo que recomendaría es no hacer cambios de velocidades demasiado bruscos, pues nadie va a contar con ellos, por mucho que los señalicemos. Si tenemos que detenernos por completo, mejor encontrar antes el hueco y pararnos allí.

Puede ser interesante llevar unos guantes reflectantes, especialmente, si circulamos a horas de poca visibilidad, para asegurarnos de que vean nuestros gestos. Hay algunos muy chulos. Además, ya hemos dicho en otros artículos que los guantes acolchados para usuarios de bicicletas son muy recomendables pues, en caso de caída, las manos son lo primero que va al suelo y frenan el impacto de todo nuestro peso.

Hemos hablado ya del timbre. Como medida de precaución, está muy bien llevarlo, para evitar momentos de peligro. Lo que no deberíamos es acabar abusando del timbre y utilizándolo para abrirnos paso, como hacen algunos ciclistas de los que van dando mala fama al resto del colectivo.

Los signos de las ciclo rutas

Además de los gestos que les hacemos a los coches y a los demás vehículos que circulan por la ciudad junto a nosotros con intención de aumentar nuestra seguridad, también podemos tener gestos de compañerismo con los demás ciclistas que vayan a nuestro lado, sean o no conocidos nuestros. Cuando se sale a pedalear con otros ciclistas, los demás están ahí para ayudarnos.

Con sus signos realizados con las manos nos pueden evitar obstáculos, mostrarnos el mejor camino, avisarnos de peligros como un bache, un hoyo, una alcantarilla… o de que viene otra persona de frente… Por ejemplo, cuando los ciclistas van en paralelo y el carril bici es demasiado estrecho, uno indica a otro que se ponga detrás para permitir el paso a otros ciclistas que vienen de frente, con un gesto de la mano realizado tras su espalda.

¿Sueles utilizar los gestos para comunicar al resto del tráfico tus intenciones? Y no hablo precisamente del gesto manual que sé que muchas veces tienes ganas de hacerles a los conductores. De las alternativas para señalizar que hemos indicado, cuéntanos cuál es tu favorita y dinos si consigues que te respeten más tras ponerla en práctica.

Fotografías | Goldilocks Ride, Blog Right Turn, For the Love of Bikes.

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6 thoughts on “En bici, nuestros brazos son los intermitentes”

  1. Yo lo utilizo mucho también en el carril bici, que a veces no nos damos cuenta y pegamos el frenazo o giramos cuando tenemos a alguien pegado. Por supuesto cuando circulamos por la calzada son imprescindibles.

    1. Sí, para el carril bici, los que nos vienen bien son los del apartado último: los del cicloturismo. Como compañerismo con demás ciclistas, me parece muy bien utilizarlos.

  2. Me gustaría hacer una aclaración: cuando digo que abrirse paso con el timbre da mala imagen de los ciclistas, me refiero a ir por las aceras, tratando de que los peatones se aparten y dejen pasar. Por la acera, lo primero, no hay que ir. Si se va durante unos metros por cualquier motivo excepcional, lo mínimo que habrá que hacer es respetar a los legítimos ocupantes de ese espacio: los peatones. Si no podemos pasar, iremos a su ritmo o nos bajaremos de la bici. Por un carril bici exclusivo para bicicletas, donde se encuentran peatones despistados, no me parece mal hacer ese uso del timbre, ya que el caso es el contrario: quienes están invadiendo un espacio que no les es legítimo, por esta vez, son los peatones.

  3. Yo cuando estudié seguridad vial para bicicletas, y el curso lo daba la policía municipal de Madrid, la única alternativa para girar la derecha es el brazo izquierdo en ángulo. El derecho no se debe soltar porque los frenos traseros estén en él. Pero es que además, en el código de circulación también dice lo mismo cuando los intermitentes del vehículo a motor no funcionan (o lo decían cuando lo estudié). Y aquí también obliga a sacar la mano por la ventanilla izquierda (en ángulo o recto), lógico porque por la derecha sería imposible, como no lo saque el copiloto.

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