Trucos para ahorrar en aire acondicionado

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Tener todo el día puesto el aire acondicionado es un gasto considerable. Sin embargo, podemos tener en cuenta algunas cosas para ahorrar en la factura. Un truco que yo utilizo es apagar y encender el aparato del aire acondicionado en intervalos de 30 y 60 minutos. Es decir, una hora funcionando y media apagado, ya que la temperatura se mantiene perfectamente o varía muy poco, así evito tenerlo siempre encendido.

Regular la temperatura del hogar para que esté fresco también se puede conseguir sin ayuda externa, aunque para ello tenemos que tener una casa preparada. Lo mismo que cuando compramos o alquilamos nos fijamos en otros aspectos como si es o no luminosa, ahora gracias al certificado energético tenemos la posibilidad de saber si nuestro hogar es muy eficiente o no en la conservación de la energía. Será aire en verano y al contrario calefacción en invierno y el ahorro puede ser considerable.

Aislamiento y evitar la luz del sol

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En verano la diferencia de estar al sol o a la sombra es realmetne notable. Por eso si somos inteligentes en nuestro hogar tendremos un toldo para que nos quite el sol en las zonas más expuestas, como terrazas y balcones. Si tenemos un ático o somos el último piso una buena opción si no podemos poner toldos es tratar de aislar nuestra casa con tierra y plantaciones en el techo. Es una de las formas más efectivas y naturales de regular la temperatura, tanto en invierno como en verano.

Otra buena opción es tener persienas que evitan que entre el sol de forma directa. En este caso las mejores son las persienas de lamas, que permiten que entre el aire, pero paran la luz y el calor. De estar forma podemos tener la casa ventilada y evitar todo el calor de estar expuestos diretamente al calentamiento del sol.

Si tenemos las ventanas cerradas mejor que los cristales sean de climalit para evitar que se conviertan en una pared fría por donde se producen fugas de energía. Igualmente un buen aislamiento en muros exteriores y techos nos ahorrará mucho dinero en climatización. En este caso es más eficiente si tenemos el aire con conducción interna, que tener diferentes aparatos en cada habitación.

Ventilación cruzada y refresco de patios para ahorrar en aire acondicionado

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Pero una de las cuestiones básicas para mejorar la eficiencia del aire acondiconado es la cantidad de metros cúbicos de aire que debe enfriar en una habitación. Un ejemplo es cuando volvemos después de todo el día fuera y hace mucho calor. Si directamente ponemos el aire acondicionado y cerramos todo, estamos enfriando todo el aire de la habitación que, pongamos como ejemplo, estaba a 28º.

Es mucho más eficiente ventilar la casa, airearla o colocar un ventilador para que se renueve el aire y se refresque, lo ideal es que nos llegue el aire de una habitación y zona de sombra a las zonas más cálidas, donde tendría que salir. De esta forma cuando poco después ponemos el aire acondicionado tiene que enfriar los mismos metros cúbicos, pero pongamos a una temperatura un par de grados inferior.

En este sentido ayuda mucho en climas secos frefrescar o colocar baldes de agua en los patios interiores. En los climas húmedos no será tan efectivo ni la sensación de frescor será igual. A medida que aumenta la humedad del aire el sistema es menos efectivo el referesco de las zonas de sombra de casas y edificios.

No poner el aire cuando no estamos en casa

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Otra mala práctica es dejar el aire programdado cuando no estamos en casa. Es agradable llegar y encontrar un hogar fresco, pero es una pérdida de recursos. Lo ideal es disfrutar nosotros de un ambiente fresco. Bastará con esperar tomándonos una San Miguel 0,0% bien fresquita a que todo el ambiente alcance la temperatura deseada.

Tampoco podemos poner una temperatura apta para pingüinos. Lo ideal son 24 o 25º. Cada grado que bajemos la temperatura aumenta el consumo un 5%, por lo que la diferencia entre estar a 20º o 25 es un gasto considerable. Es importante que el aire no esté siempre funcionando. Si no conseguimos que el aparato regulado a esta temperatura se pare, es que seguramente tenemos alguna fuga por la que se nos va el frío. Los cuartos de baño con extractor son una chimenea perfecta por donde muchas veces se escapa el frío de nuestro hogar.

Igual ocurre en zonas de cocina, donde los extractores, campanas o los electrodomésticos que están siempre conectados como el caso de la nevera son una fuente de calor que introducimos. Mejor tener la puerta de la cocina cerrada, a no ser que practiquemos algún truco para conservar alimentos sin necesidad de nevera.

Ahorrar también en el aire acondicionado cuando vamos en coche

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Por último tenemos aire acondicionado también en nuestros vehículos privados. En el coche el uso del aire acondicionado aumenta el consumo de combustible entre un 5 y un 20%, por lo que lo va a notar nuestro bolsillo y las emisiones al medio ambiente si somos eficaces. Pero bajar las ventanillas tampoco es la solución, puesto que a partir de una velocidad de 70 km/h aumenta el rozamiento y con ello el consumo de forma similar al aire.

Lo ideal es hacer un uso inteligente y utilarlo cuando el coche necesita menos potencia, que será cuando menos exija a nuestro motor para funcionar. Ventilar el coche antes de entrar o aparcar a la sobra son buenas prácticas que también nos ayudarán a ahorrar, sobre todo en los trayectos más cortos, que son los que realizamos con más frecuencia.

En Vive 0,0 | Cómo ahorrar en consumo del aire acondicionado de una vez por todas

Imágenes | Joanna Poe | Pexels 1 & 2 | Kaboompics_com

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6 thoughts on “Trucos para ahorrar en aire acondicionado”

  1. Yo en mi caso soy de regar a última hora de la tarde la terraza de casa, que acumula mucho calor y de esta forma la refresco. También utilizo mucho la ventilación cruzada, para que corra el aire y no tener que conectar el aparato de aire acondicionado

  2. Poniendo el aire a una temperatura razonable también se ahorra mucho. Se recomiendan unos 26 grados para una temperatura agradable. Yo, que vivo en el sur, sufro el azote del sol llegando a los 40 grados y poner el aire incluso en 27º, hace que se note mucho, no necesitando forzar más la máquina del aire.

  3. Pues yo cogí el primer catarro del verano y apagué el aire acondicionado, ahora solo uso el aire manual, el de toda la vida, o sea, el abanico y mucha limonada fresca y té helado. Lo que comenta Carlos Roberto de regar el patio sobre las siete cuando deja de darle el sol, también es buena idea.

  4. Salvo en casas muy soleadas y lugares extremos, el aire no es imprescindible… y lo dice una persona muy calurosa. Es imprescindible, eso sí, tener ventiladores o similares. En las oficinas, tiendas, cines, etc… sí estoy de acuerdo con que haya aire (aunque a veces se pasan de frío). Pero en las casas no lo veo práctico, especialmente para dormir. Si lo dejas toda la noche encendido, te puedes pillar una tortícolis del 15. Si haces ese truco que tan extendido está de dejarlo puesto en la habitación varias horas antes de irte a dormir, por un lado, gastas una barbaridad y por otro, al cabo de unos minutos ya se ha recalentado porque el calor humano tiene una inercia enorme. Así que es preferible tener algo que se pueda dejar toda la noche y eso son los ventiladores. Quizá hagan falta más de uno por habitación o uno muy potente… el que tengo en estas fechas es uno que lleva debajo un depósito de agua y refresca un poquito, sin llegar a ser un aire acondicionado. Lo que no se puede hacer es lo que hace mucha gente, especialmente del extranjero, de seguir con la funda nórdica incluso en verano y ponerse el aire. Te quitas todas las sábanas y ya verás como hace menos falta de lo que pensabas.

  5. A mi lo que me funciona bastante bien es observar la casa en la que estoy, su orientación, las posibilidades de ventilación y calefacción. En qué fachadas pega más el sol, cuales quedan más a la sombra, y como va cambiando esto conforme transcurre el día e ir jugando con estas variables.

    Con un poco de paciencia puedes recoger todos estos datos, aprovechando días que tengas libres, y en diferentes épocas del año. De esta forma no sólo consigues que esté fresca durante el verano, sino que también consigues que esté caliente en el invierno.

    Es muy importante al amanecer y al caer la tarde abrir bien toda la vivienda para que se produzca toda la corriente que se pueda con el objeto de renovar bien el aire interior. En verano va muy bien porque se refrescan las estancias, y en invierno también estupendamente porque evitas humedad, o estancias considerablemente frías, ¿no os ha pasado en invierno que os da la sensación de que en la calle hace menos frío que en casa; o al revés en verano, que hace más calor dentro de casa que fuera en la calle? Con una muy buena ventilación, esto por lo general queda bastante solventado, por una cuestión puramente física.

    En verano sobre la fachada que cae bien el sol, no sólo tengo las persianas bajadas, sino también las ventanas cerradas. Si tengo que abrirlas, compruebo que el aire exterior que entra no sea en exceso muy caliente, de lo contrario las dejo cerradas. Las ventanas de la fachada por la que no hay sol las dejo abiertas y con las persianas bajadas, para evitar que el calor y la luz reflectada de la fachada del edificio de enfrente (sobretodo si es de pared blanca o clara) caliente en exceso las habitaciones que están en sombra. En invierno hago justo todo lo contrario, subo del todo las persianas para que, tanto la fachada que recibe sol se caliente lo máximo posible y por tanto las habitaciones de ésta, como para que la fachada del edificio de enfrente, reflecte todo el calor posible a las habitaciones que permanecen más en sombra.

    Suelo poner muy poco el aire acondicionado porque no me gusta, prefiero que la casa se refresque por sí sola. Si tengo que poner el aire acondicionado, no lo hago nunca por debajo de los 22º-23º. También es importante que todos los que habitan la casa sepan estas rutinas para evitar que unos abran y otros cierren, unos pongan el aire y otros lo quiten. Esto por lo general suele desajustar muchísimo la temperatura interior de las viviendas. Tanto en mi casa como en mi aula me encargo yo de este tema, y aparte de conseguir una buena temperatura prácticamente a lo largo de todo el año, lo más gratificante es cuando la gente entra en casa, o los alumnos en mi clase y siempre suelen decir que se está bastante bien de temperatura, en invierno porque no están las habitaciones congeladas y en verano porque están frescas. Siempre que puedo evito el aire acondicionado, ya sea para frío como para calor.

  6. Yo vivo en un ático así que te congelas en invierno y te derrites en verano pq siempre pega el sol. Una opción buena es programar el aire acondicionado para que se encienda media horita antes de que llegues a casa, por ejemplo, después del trabajo, sobre todo, para los que volvemos en bici o andando que llegamos asfixiados. Después, cuando cae el sol pues ya loa pagas y vas abriendo y así, por lo menos, te ahorras la peor parte de la tarde…

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