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Consejos de hidratación en la bici en verano

No hace falta más que mirar la información meteorológica para ver que el verano ya está haciendo de las suyas. Para los ciclistas es indispensable protegernos de las altas temperaturas y no hay nada mejor que una buena hidratación sobre la bici. A continuación vamos a ver cómo podemos llevar agua encima de la bici, cuándo beberla y si es conveniente recurrir a un extra de hidratación con bebidas isotónicas o cerveza sin alcohol.

¿Cómo hidratarse en la bici en verano?

Lo más tradicional es llevar uno o dos bidones de agua. El problema en verano es que con el calor el agua se calentará a los pocos minutos. Aquí podemos hacer dos cosas: congelar la mitad de la botella para que así nos duré un poco más el agua fría o hacernos con un bidón térmico, que guardará un poco más la temperatura.

Para los que os movéis mucho tiempo en bici, ya sea por desplazamiento, ocio o entrenamiento, sin duda os aconsejo el camelback o mochila de hidratación. El único inconveniente es que deberemos llevar una mochila sobre la espalda, pero a cambio tenemos una mayor capacidad de llevar agua: de 1 a 3 litros, dependiendo del tamaño. También tenemos el inconveniente de que el agua se calienta, algo que podemos paliar echando cubitos.

Si nos movemos por la ciudad no solemos llevar agua encima, pero en ciudades muy calurosas como Sevilla, pedalear solo 10 minutos supone una pérdida de líquido importante. Podemos llevar una botella pequeña de agua fría o asegurarnos de que en el camino hay alguna fuente para calmar la sed.

¿Cuándo hay que beber agua mientras pedaleamos?

En verano y con las temperaturas que tenemos hay que beber agua antes, durante y después de coger la bici. Durante la hora antes de cogerla, podemos beber un par de vasos de agua, así nos aseguramos de que salimos a pedalear completamente hidratados.

Y una vez montados en la bici, no te olvides de beber. Echa un trago de agua cada 10-15 minutos, así evitarás la aparición de la sensación de sed, que ya es el aviso de que te estás deshidratando. Echarse agua por piernas, cabeza y brazos también cuenta como hidratación, ya que calmará la sensación térmica de nuestro cuerpo y evitará que perdamos tanto líquido.

También hay que beber agua después de salir con la bici, algo que muchas veces se nos olvida. Una buena hidratación después del ejercicio nos va a ayudar a recuperar antes. Hace poco hablamos de lo bueno que es hacer una hidratación con agua justo al acabar y después bebernos una San Miguel 0,0 para reponer minerales y vitaminas.

¿Solo agua o bebida isotónica?

Hay algún mito que otro sobre las bebidas isotónicas y sus propiedades. De entrada podemos decir que el agua es más que suficiente para la hidratación encima de la bici. Si ya nos vamos a salidas en bici muy prolongadas e intensas, sí podemos echar mano de las bebidas isotónicas como medio más eficaz para hidratarnos, sobre todo porque la pérdida de minerales será notable.

Para después de una salida en bici también se recomienda agua en primer lugar y luego bebidas que tengan un mayor aporte de minerales, como la bebida isotónica o una cerveza sin alcohol como hemos dicho antes, que técnicamente, también es una bebida isotónica.

En resumen, se trata de aportar el líquido que el cuerpo va pardiendo por sudoración, algo que se hace notar en verano. Si nos hidratamos bien antes de salir, mientras pedaleamos y justo al acabar, nuestro cuerpo lo agradecerá al no probar la amarga situación de la deshidratación.

Imágenes | Ray Smith, Let Ideas Compete, Jeremy Jenum

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    • Carlos Roberto

      Yo en verano si la salida es corta, de no más de dos horas, me hidrato antes con agua, llevo un bidón congelado, que me acabo antes de llegar y luego después de la ducha sigo recuperando líquido. En ciudad sólo antes y después de salir del recorrido que hago, y al ser mucho más corto tiene menos importancia.

    • Beatriz

      En otras épocas del año, salgo sin bebida. Pero en verano he visto que es
      imposible. Me he comprado una mochila de hidratación de las pequeñitas (las de camelback son carísimas, las hay mucho más baratas y también se puede comprar solo el depósito de agua y el tubo y ponérselo a cualquier mochila).
      Lo que intento es no llevarla a la espalda para que no me dé calor, sino
      sujeta del manillar… no es fácil, todavía le estoy cogiendo el
      tranquillo.

      Ah, claro, os preguntaréis por qué no uso un bidón normal.
      Es porque mi bici no tiene un sitio demasiado adecuado para
      atornillarlo. En teoría se atornilla abajo, pero es una zona a la que le
      llega todo el barro y que, para acceder a cogerlo, hay que agacharse. Pero bueno, iré probando todas las opciones hasta ver cuál es la mejor.