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FestiBal con B de bici desde dentro, os contamos como fue

Como os anunciábamos, este sábado, 18 de mayo, ha tenido lugar en Madrid el Festibal con B de bici. Al igual que, en su momento, dimos cobertura con nuestra presencia al BFF o Festival de Cine sobre Ciclismo Urbano, en esta ocasión también hemos estado allí para contaros de primera mano cómo fue esta celebración de la bicicleta y la ciudad que se ha organizado en el Matadero.

Desde antes de empezar, ya se prometía un día completito y nada aburrido, pues las actividades, organizadas a lo largo de un apretado programa se sucedían sin dejar momento a la pausa y ofreciendo opciones entre las que elegir en cada franja horaria. Era posible tanto pasarse la jornada entera allí como dejarse caer un rato, tras dar un paseo por el Carril bici de Madrid Río.

Ya que las previsiones meteorológicas amenazaban con lluvia, los puestos y las ferias de muestras, que estaba previsto que se instalasen en la Plaza del Matadero, se han trasladado al interior de la Nave 16. El resultado ha sido una climatología cambiante, como viene siendo habitual en estos días en Madrid. Ha habido chubascos, intervalos nublados e incluso a ratos ha lucido el sol. Pero se agradecía que todo transcurriese en interiores, debido a la temperatura.

Un gran ambiente

Lo más cómodo es llegar con tu propia bici, ya que existen numerosas posibilidades para dejarla: en el exterior de la nave hay aparcamientos específicos para bicicletas y dentro la puedes amarrar a cualquier columna con la tranquilidad de que nadie tocará tus pertenencias. Pero el festival no es exclusivo ni excluyente y los ciclistas no son los únicos que lo han disfrutado. Muchos curiosos se han acercado a pie para ver qué se ofrecía dentro de la nave del Matadero. El éxito de público es tremendo, hay concurrentes de todo tipo: familias, grupos de amistades, ciclistas de ciudad, coleccionistas…

Mientras se escucha un concierto, pasear por el interior de la nave te permite ver lo que ofrecen en cada uno de los puestos. Muchos de ellos nos muestran moda y complementos hechos a mano para ciclistas urbanos, del estilo de las alforjas y bolsos que ya comentamos aquí. Algunos puestos suponen una forma perfecta de descubrir inventos o ingenios que no conocíamos, como bicis que se pliegan de maneras muy prácticas u otras que llevan el peso muy bien repartido.

En otros, lo que se ofrece son libros, algunos sobre ciclismo entre los que se encuentran volúmenes que ya os hemos anunciado en entradas anteriores, otros sobre temas que nos interesa mucho en este blog, como el huerto urbano, la cocina sana, etc. La revista gratuita de cultura El Duende de Madrid, Medio colaborador con el FestiBal, que ha sacado un número especial sobre ciclismo urbano donde dedica unas letras a la reivindicación de este vehículo de transporte, tiene también su espacio dentro de la nave 16.

Actividades e iniciativas

Se encuentran dentro del recinto asimismo casetas de información sobre iniciativas solidarias o de actividades. Una de ellas ofrece, por ejemplo una ruta por lugares de cine, escenarios donde se han rodado películas, librerías especializadas, etc. Esta me ha sonado particularmente interesante, dado mi interés por el séptimo arte, así que me apuntaré a una de sus convocatorias.

Entre las actividades divertidas en las que se podía participar a lo largo de toda la jornada, se ofrecen paseos en bicicletas clásicas, incluso en una de esas que nos parecen imposibles o que nos suenan más propias de los acróbatas por el tamaño de sus ruedas y por su diseño. Las Tallbikes se van extendiendo cada vez más y ahora pueden verse hasta por las calles como una bici cualquiera. Uno de los puestos más curiosos es el de la ciclobatidora, en el que consigues batir tus fresas pedaleando rápidamente sobre una bici que activa la licuadora. El batido resultante sabe mucho mejor, pues es la recompensa a tu esfuerzo. Este zumo no es lo único que puedes tomarte, pues se incluyen puestos de cafés, de bocadillos y de dulces para permitirte pasar el día entero en el FestiBal.

Además de los conciertos, las performances, las charlas y las conferencias, un atractivo del festival era observar un desfile de moda de varias marcas y fabricantes, cuyos modelos lucían tanto prendas urbanas para todo tiempo, como complementos y gorras, además de mochilas actuales y retro. Las propias bicicletas en las que iban montados también formaban parte de la exhibición. Unas de ellas, las más curiosas y ecológicas, estaban fabricabas en bambú. En la imagen que sigue vemos a algunos de los modelos preparándose para desfilar.

Nos gusta mucho que haya iniciativas como el Festibal con B de Bici, que hemos podido disfrutar en el Matadero de Madrid de la mano de Viern y Biernes con B, y lo mejor sería que no solo se siguiesen haciendo muchas más y con alta frecuencia, sino también que se extendiese a otras localidades. ¿Estuviste en el Festibal Con B de Bici? Cuéntanos cómo fue tu experiencia.

Otras fotografías del evento:

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    • Carlos Roberto

      ¡Qué pena que no haya coincidido un fin de semana que estuviera en Madrid! A ver si para la próxima edición me puedo apuntar

      • Beatriz

        Te lo habrías pasado bien. Sobre todo yendo con amistades o familia pues había muy buen ambiente.