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Los mejores tomates, los de tu huerto urbano

Aunque el huerto urbano me da muchas alegrías, tengo que reconocer que, principalmente lo empecé porque los tomates ya no sabían a tomate y yo soy una enamorada de los tomates. Pero el cultivo de tomates no es sólo plantar y regar, hay unos pequeños trucos o rutinas que son fundamentales para que tus tomates sean los mejores. Así que vamos a ver paso a paso cuales son.

Como conseguir las mejores semillas

Las mejores semillas son las de nuestros propios tomates. Son semillas ecológicas ya que no se les da ningún tratamiento para comercializarlas. Pero ¿cómo conseguimos nuestras propias semillas?

Las semillas de los tomates tienen una capa protectora que evita que germinen dentro del mismo tomate. Pues bien, nosotros debemos retirar esa capa, lavándola con agua fría. Posteriormente dejaremos que se seque en alguna superficie donde no pueda quedarse pegada la semilla. Cuando se vaya la humedad tendremos nuestra semilla lista para plantar en semillero.

La semana pasada hemos visto cómo hacer los semilleros caseros y en el Blog de Picarona hay una entrada en la que un buen número de hortelanos urbanitas explican cada truco y sistema para crear semilleros. Os recomiendo que echéis un vistazo antes de hacer vuestros propios semilleros ya que es muy instructivo.

Hay que poner unas dos o tres semillas en cada semillero para asegurarse de que por lo menos una va a echar raíces fuertes y sanas y preparar la tierra para plantar nuestra tomatera en el huerto urbano.

 

Mis macetas para cultivar tomates son grandes

Hay otras variedades del huerto urbano que no necesitan tanto la profundidad y la riqueza de la tierra. Los tomates sí. Las macetas deben ser grandes para asegurarnos de que nuestros tomates serán excepcionales. Un sustrato bien preparado, rico en materia orgánica, será fundamental.

Los tomates hay que plantarlos profundamente, ya que la planta puede desarrollar raíces a lo largo de sus tallos. Tan pronto como salgan las dos primeras hojitas de nuestra plántula hay que transplantarlos  y darles mucho espacio para expandirse, porque los tomates son un cultivo  que necesita sentirse libre.

En Urbanicultor encontrarás el manual del cultivo de tomate de ensalada, con cada paso perfectamente explicado.

 Regar es una ciencia.

El tomate necesita ser regado profunda y regularmente, mientras se desarrolla, ahora, que la manera de regar es importante. Las raíces deben “buscar” el agua. Sí, sí, así se expanden. Como no queremos que se pudran, nunca regaremos directamente sobre el tallo. Debemos procurar que sea la tierra donde está sembrado nuestro cultivo la que esté húmeda (no encharcada) y rica.

Si olvidáis regar durante una semana, no se puede  compensar regando más a la semana siguiente ya que la planta se echaría a perder. El riego debe ser regular y constante. Y es fundamental el drenaje para evitar males mayores. En resumen, la tierra de los tomates debe ser fértil y no demasiado húmeda para que nuestros tomates sean espectaculares.

El huerto urbano en general necesita constancia para poder mantenerlo en buenas condiciones. Cuando la fruta comience a madurar, deberemos regar menos, esto ayudará a concentrar el azúcar y esto significa más sabor. Pero no hay que pasarse no vaya a ser que  la planta se marchite.

El destallado semanal

Con el destallado o poda de las tomateras se podría escribir, no un libro, sino varios. Cada horticultor tiene una opinión sobre este tema. Tenemos el caso de Sergi Caballero que opina que cada poda desequilibra la planta, dejándola desprotegida ante las inclemencias, porque lo que él recomienda  eliminar los 2 o 3 primeros chupones cuando la planta se desarrolla, para concentrar su fuerza inicial en el crecimiento del tallo central.

Sin embargo, desde Huerto doméstico nos recomiendan eliminar los tallos secundarios que brotan entre las ramas para que la planta crezca con uno o dos tallos principales, salvo en el caso de tomates cherry. Así se consigue una producción escalonada.

Personalmente creo que cada 10 días más o menos, se debe destallar. Si no los quitas, darán lugar a nuevos tallos, se formará una maraña de planta, y los tomates serán mucho más pequeños. Prefiero centrarme en unos tomates grandes y bien nutridos y una sola planta más fuerte.

El astro rey le da a nuestros tomates fuerza y sabor

Para que nuestros tomates sean excepcionales necesitan desarrollarse en un sitio aireado y con unas ocho horas de sol diarias como mínimo. El sol, fuente de luz y calor es el mejor amigo de los tomates.

Las tomateras necesitan la luz solar intensa, directa, tanto que hay que quitar algunas hojas cuando los tomates están ya grandecitos, para empezar a madurar, empezando por abajo, para que no quiten sol a los frutos.

 

 Plagas

No hay nada que de más rabia que una plaga en un huerto. Hay varias maneras de solucionarlo. En concreto los tomates pueden ser atacados por la mosca blanca, la araña roja y el pulgón.

Mi compañero Carlos Roberto nos explicaba a diferencia entre plagas y plantas enfermas y nos daba algunas soluciones sobre como combatir las plagas en “cuatro trucos para combatir las plagas”. Vamos a ver como deshacernos de estos visitantes indeseados concretamente.

La mosca blanca es capaz de terminar con tu planta  ya que es portadora de un virus que mata  la planta en quince días. ¿qué podemos hacer para evitarla? Antes de plantar se deben eliminar las malas hierbas portadoras y los restos de cosechas anteriores en el interior y alrededores del invernadero y deberemos procurar el empleo de plantas sanas que no vengan contaminadas del semillero.

Un remedio casero es pulverizar la planta con lavavajillas liquido, se quedan inmóviles y mueren, posteriormente hay que eliminar los huevos con cuidado, aunque lo óptimo es ser previsores y  tener preparado un purín de ortigas y regar las tomateras con él. Se trata de una solución que auna prevención, con nutrientes y además es  fungicida. También es recomendable el aceite de neem, que podéis encontrar en establecimientos especializados.

El pulgón puede ser atraído por trampas cromáticas, es decir , que atraen a insectos por medio del color. Una vez el insecto se posa en ella, no puede abandonarla y muere al cabo de un tiempo. Son bandejas de color amarillo que se llenan de agua hasta casi el borde y situadas estratégicamente por el huerto. Cuantas más pongas, más limpieza harás. Cuando los insectos se lanzan contra ellas, la tensión superficial del agua les impide salir y mueren agotados y/o ahogados.

Si, además, se le añade al agua dos o tres gotas de detergente líquido para vajillas ya que la tensión superficial del agua disminuye y el bichejo queda atrapado sin remedio. Podéis ver resultados asombrosos en el Blog de Terrazocultor.

¿Preparados para degustar los tomates más sabrosos del mundo de vuestra propia cosecha?

En Vive 0,0 |  Cómo hacer mermelada de tomate

Foto | Zanastardust

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