Poniendo a punto mi bici I: Guía práctica para iniciarse

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¿Tienes una bici que hace tiempo que no coges y te gustaría ponerla a punto? Aunque en un principio poner a punto nuestra bici pueda parecer una tarea compleja reservada a mecánicos, nosotros mismos podemos hacerlo con algunas herramientas y un poco de tiempo. Con un fácil chequeo de tornillería, partes móviles, lavado y engrase, nuestra bici puede quedar como nueva.

¿Qué herramientas necesitamos para poner a punto la bici?

Lo primero de todo es ver qué herramientas necesitamos. Si tenemos una caja de herramientas generosa, incluso no necesitaremos comprar nada. No obstante en cualquier tienda o gran superficie podemos encontrar un kit básico de herramientas para bicicleta con destornilladores plano y de estrella, desmontables para ruedas y llaves allen o de tubo necesarias.

Tampoco está de más que nos hagamos con un tronchacadenas, yo hace tiempo que tengo uno y es una herramienta muy útil para ajustar la longitud de la cadena o reparar algún eslabón débil o deteriorado. Si las ruedas de nuestra bici no tienen cierre rápido, también necesitaremos una llave inglesa y tampoco nos vendrán mal unos alicates para ajustar o reparar el cableado.

En cuanto a la limpieza, a mí siempre me gusta tener un trapo a mano para ir limpiando las zonas que vamos a reparar o para no acabar con las manos muy sucias. Para un lavado más a fondo, con una esponja, jabón, cepillo de raíces y aceite para engrasar será suficiente. Una vez que tenemos todo lo necesario, vamos a ponernos manos a la obra.

Poner a punto las diferentes parte de la bici

Me gusta empezar a poner a punto la bici por las ruedas. Revisando la presión de éstas y fijándome que al hinchar las ruedas no haya grietas en la superficie. También es una buena costumbre comprobar la estabilidad de los radios y limpiar la zona de la llanta que roza con las zapatas para frenar, así evitamos ruidos molestos y mejoramos la eficacia de la frenada. Colocar la bici al revés, es decir, apoyada sobre el manillar y el sillín en el suelo, ayudará a revisar ruedas, piñones y cadena.

La cadena es otra parte de la bici muy importante que hay que tener en cuenta para el buen funcionamiento de nuestra bici. Con un trapo o paño sobre la cadena, gira los pedales para limpiar toda la grasa seca o barro que pueda tener. Revisa también si hay algún eslabón suelto o mal colocado, quitándolo con el tronchacadenas. Después de estar limpia y revisada, un buen engrase la dejará perfecta.

En las bicicletas que tienen cambios, en los piñones y el plato se suelen acumular los restos de aceite, polvo y barro. Yo utilizo un destornillador de cabeza plana, con cuidado, para ir quitando todos los restos. Después, girando los pedales y cambiando de marchas, compruebo que los cambios están bien ajustados. Si en algún piñón la cadena salta o no cambia, voy ajustando con los tensores. También se puede aprovechar esta tarea para engrasar la cadena, así, al cambiar de marchas, también se engrasan los piñones.

Los frenos es otra zona a prestar atención. Primero, giramos la rueda y comprobamos cómo de ajustadas están las zapatas sobre la llanta. Si rozan en la llanta o están demasiado lejos, podemos ajustarlas con el tensor. Si las zapatas están muy gastadas, yo recomiendo comprar unas nuevas, apenas valen unos euros y mejoran mucho la frenada. Si los frenos son de disco, el mantenimiento es algo más complicado.

A la tornillería habrá que darle un repaso. El paso del tiempo, el agua y la humedad puede acabar oxidándola. Mi recomendación es que si un tornillo está oxidado, lo cambiéis por otro nuevo. Si no, podemos limpiarlo con un aceite de engrase. La cuestión es que los diferentes tornillos y tuercas de la bici estén bien apretados, pero sin excedernos con la presión. Revisamos también que los cierres de las ruedas y los pedales estén bien apretados.

Lavado y engrase de la bicicleta

Una bici limpia es una bici bien cuidada y que se estropeará menos. A mí me gusta hacer un lavado minucioso al menos una vez al año, quitando ruedas, cadena, sillín y limpiando y engrasando bien cada parte. No obstante podemos hacer un lavado más rápido sin quitar ningún elemento de la bici.

Si la bici no está muy sucia, podemos hacer un lavado en seco, pasando un trapo por el cuadro y quitando restos de grasa y barro. Para hacer una limpieza en mojado, como hemos comentado antes, hay kit específicos con todo lo necesario: esponja, jabón, trapo, cepillos y aceite para engrasar. Me gusta engrasar la bici con un spray que mezcla aceite y teflón, aquí vamos a tener muchas opciones, la experiencia nos dirá qué es mejor para nuestra bici.

No es recomendable lavar la bici con agua a presión, aunque por ejemplo si podemos darle un manguerazo si es necesario para quitar barro o la suciedad más visible. Una esponja suave y el jabón dejarán el cuadro perfecto, después secamos con un paño limpio y listo.

Videos y sitios de interés para poner a punto tu bicicleta

En CIudadano 0,0 | Consejos para el cuidado y mantenimiento de la bicicleta

Imágenes | johnwobert, 1010uk, londoncyclist

Video | Consumereroski

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  • Ken10

    Gracias por la pista! La verdad es que no me subo a la bici desde que empezó el invierno y le hace falta una revisión

    • Juan Lara

      De nada, con un poco de tiempo seguro que queda perfecta

  • Beatriz

    Lo de que esté sucia, ¿es más estético o puede hacerle funcionar peor? La mía está llena de barro y nunca le he dado importancia. Pero ahora que leo esto me planteo si me vendría bien limpiarla.