Una tarde sorprendente en La Bicicleta Cycling Café

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“La gente ha encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio”, Quique Arias.

El nº 9 de la plaza de san Ildefonso de Madrid da cabida a La Bicicleta Cycling Café, un proyecto innovador y único en nuestro país, que lleva un año cosechando éxitos y ofreciendo lo que el barrio y sus habitantes necesitaban desde hacía tiempo. Se trata de una cafetería en la que poder desayunar, merendar, charlar con amistades o incluso tomarse un almuerzo ligero.

En apariencia, se podría decir que es un local como tantos otros de la zona: su ambientación es muy atractiva y la concurrencia comparte, seguro, muchas aficiones y características con nosotros. Pero hay mucho más: no es un café cualquiera, sino un Cycling Café. La bicicleta es el punto principal de su ideario.

Orientado a un perfil ciclista urbano, el Café escoge la bicicleta como leit motiv de su decoración. Pero las bicis no se ven solo en sus paredes, pues los usuarios que acuden sobre sus dos ruedas, pueden aparcarlas dentro y tenerlas siempre cerca. Sin intención de rivalizar con los talleres profesionales de reparación de bicicletas, cuentan con herramientas, por si pinchas cerca de allí o si te surge una necesidad en domingo.

Lo que más los acerca a este mundillo es que prestan libros sobre el tema, organizan charlas y encuentros sobre el mundo del pedal y se unen a numerosas iniciativas al respecto. La bicicleta urbana no está solo en la decoración y en el nombre, sino que es una de sus principales reivindicaciones.

 

Si no te mueves en bici, no significa que este no sea tu lugar: los amantes de una buena charla y de los ambientes agradables también apuestan por él como su espacio favorito. Además, cuenta con una sala de exposiciones.

Tal vez necesitas trabajar o estudiar y en casa no puedes concentrarte. Pues bien, La Bicicleta te ofrece puestos donde trabajar. Dispones de wi-fi gratuita, enchufes, cajoneras para guardar tu ordenador… Otros profesionales liberales y autónomos ya han hecho del café su lugar de trabajo principal.

El local, que antaño fue una discoteca, como se puede apreciar en su galería en Tumblr, llevaba tiempo cerrado. Tras la renovación, supone un hervidero de personas de todo tipo y de múltiples nacionalidades. Gracias a su amplitud, ofrece zonas distintas para cada necesidad y acomodación para todo tipo de planes. Seguro que el tuyo también lo cubre.

Estuvimos visitando el local y charlando con uno de sus socios fundadores, Quique Arias, que nos habló de su filosofía y de lo que le había movido a lanzarse con el proyecto. Nos interesó mucho todo lo que tenía que contarnos, no solo sobre su local, La Bicicleta, sino también sobre la bicicleta, con minúsculas, ese medio de transporte que tanto reivindicamos los Ciudadanos 0,0.

 

Entrevista a Quique Arias, socio fundador

¿De dónde nace la idea de montar un local así?

La idea sale de una conversación con una amiga a la que le gustan mucho las bicis, igual que a mí… hace unos tres años, en Mallorca. Es una chica que es letona, de Riga. Me dijo que en su ciudad había un par de hermanos y un primo que decidieron montar un negocio alrededor de las bicis, pero en una cafetería y me pareció brutal. Uno de los hermanos era diseñador gráfico, el otro era rider de BMX y el otro mecánico. Decidieron montarlo así y me pareció un plan de vida que aunaba la pasión de los tres.

Luego ya empecé a investigar un poco y descubrí lo que es el concepto de Cycling Café. El local pionero de este tipo de locales está en Londres, se llama “Look mum, no hands!” [“Mira, mamá, sin manos”]. A partir de ahí, empecé a viajar para conocerlos, para ver cómo funcionaban y, nada, en este último año he lanzado este proyecto. Empezamos a buscar local y un año es lo que hemos tardado.

Desde que habéis abierto, está teniendo éxito.

Sí, la verdad es que sí. Hay varios factores. Primero, la localización es muy buena. Está en Malasaña, donde hay un montón de vecinos que tienen las necesidades que aquí se cubren. La parte de Cycling Café es el germen de la idea, pero al mismo tiempo, había otro elemento que para mí era fundamental que cumpliera el sitio y era que funcionara como Workplace, es decir, como un espacio donde puedas venirte a trabajar. Esas eran las dos patas sobre las que se tenía que construir el proyecto, las que nos decían cómo se tenía que acondicionar el local… todo eso.

En Madrid el mundo de la bici está creciendo y Malasaña yo diría que es la zona donde más está creciendo. Pero no me parece tan crítico eso, como que la mayoría de la gente que vive por aquí ha vivido fuera, está acostumbrada a sitios como este y han encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio.

 

¿Cómo surge lo del Workplace?

Yo llevo nueve años de freelance, no me gustaba trabajar en casa y me pasaba el tiempo de peregrinación de bar en bar para encontrar un sitio donde currar. Y, claro, conocía perfectamente cuáles son las necesidades de alguien que va con un ordenador a un sitio a trabajar. Mucha gente que viene el primer día, repite. Incluso gente que vive muy lejos, viene aquí cuatro días a la semana y está más horas casi que mi socia y yo… Es su primera casa, pasan más horas aquí que en su propia casa (risas).

Tenemos un montón de clientes superfieles, tendríamos que hacer un ránking de clientes superfieles. Tenemos tres o cuatro estudiantes de arquitectura, de diseño gráfico, viene gente de periodismo, vienen guionistas a escribir… Viene mucha gente con ordenador que no sabemos en qué trabajan o qué estudian, pero en general ese sería el perfil.

En ese sentido, puede parecerse mucho al Coworking.

Tenemos una diferencia muy grande con el Coworking que es que no nos ganamos la vida alquilando el local. Somos un negocio de hostelería, es una estrategia diferente completamente, que tiene sus pros y sus contras y para nosotros, de momento, parece que nos está funcionando.

El factor más importante para considerar si merece la pena que alguien esté muchas horas consumiendo relativamente poco es la necesidad de rotación de mesas. Para nosotros, una de las características fundamentales a la hora de abrir el local era que pudiese tener muchos puestos. Pretendes que haya un porcentaje de gente que esté tres horas consumiendo lo que se puede consumir en 20 minutos, tiene que haber también gente que esté rotando. Además de ser un sitio grande, el espacio está muy optimizado, con las encimeras, las mesas comunes…

 

 

¿La clave de vuestra wi-fi es PericoDelgado?

Sí, queríamos cambiarlo a MarinoLejarreta, pero a la gente le gusta mucho esta clave. Además, para los guiris, ya es difícil… la gente se queda mirando: “periquo…” (risas).

¿Viene mucha gente de fuera de España?

Vienen franceses, alemanes… lo que más vienen son italianos. El turismo italiano en Madrid, al igual que en toda España, está creciendo muchísimo.

¿La clientela viene de verdad en bici hasta aquí?

Por supuesto que hay gente que viene en bici. Tengo un grupo grande de amigos que viernes y sábados se pasan aquí sus horas tomando algo y claro que vienen con sus bicis. Y nuestra idea es ser un local más activo que pasivo y con los eventos y talleres que organizamos sobre el tema de la bici atraemos a ese tipo de público, aunque sea desde un punto de vista didáctico.

Si no eres aficionado a la bici, ¿no hay cabida para ti?

Este es un local que tiene diferentes targets a los que nos hemos orientado de forma consciente. No tiene que cumplir todos los requisitos una persona: ser freelance, que te guste el arte urbano, que te guste trabajar en una cafetería y que montes en bici. Alguno hay que los cumple todos, como yo, por ejemplo. Viene gente que cumple algunas de esas características, no necesariamente todas.

 

¿Tú, personalmente, te mueves en bici por la ciudad?

Sí, ahora vivo cerca de aquí, afortunadamente. Pero mientras desarrollábamos el proyecto, he ido y he vuelto todos los días desde aquí a Barajas, que es donde vive mi familia y es donde me he estado quedando.

¿Qué le recomendarías alguien que todavía no se atreva a ir al trabajo en bici?

El uso de la bici en Madrid tiene problemas que podemos resolver nosotros. El problema principal es el miedo de la gente. Madrid es completamente ciclable, perfectamente ciclable, pero entiendo que dé miedo. Hay otras ciudades de España en las que la penetración de la bici ha sido más sencilla, como Barcelona hace 6 u 8 años. En Madrid tiene que surgir de cada uno, de que cojamos la bici y perdamos ese miedo. Cuando lo de ir en bici sea una cuestión muy masiva, empezará a haber mucho apoyo. Al final, cuando te acostumbras, no es tan peligroso. Sí que hay que tener una serie de precauciones y en ese sentido queremos programar un cursito sobre seguridad vial básica y consejos para circular.

En Madrid, para el año que viene, para 2014 habrá un sistema de bici pública. Todas estas iniciativas están bien. En Barcelona fue lo que le dio el espaldarazo definitivo al uso de la bici. Esperemos a ver qué cambio supone esto en Madrid. Ojalá cambie. Lo que tiene que haber es una convivencia de todo tipo de transporte. Los problemas de movilidad no pasan solo por la bici, sino también por mejorar el transporte público.

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  • Teresa Morales

    Me encantaría encontrar un sitio así en Zaragoza (voy a tener que investigar) sobre todo por el tema de poder ir un rato a trabajar, ya que paso muchas horas en casa sola.

    Muy buena entrevista, me ha gustado mucho.

    • Beatriz

      Muchas gracias. A lo mejor con el tema de la bici y todo no lo encuentras en Zaragoza porque este lugar es muy pionero. Pero lo del Workplace seguramente sí lo habrá. Para no estar tantas horas sola en casa es una solución muy buena, sin tener el gasto fijo del Coworking.

  • Natxolo

    ¡Muchas gracias por el post! Estoy tomándome un café y está impresionante (y la clave wifi sigue siendo PericoDelgado: mi héroe). Un sitio muy recomendable al que nunca me había animado a entrar.

    • Beatriz

      A los guiris les puede sonar raro, pero el ciclismo es en una de las áreas de las que podemos presumir en el extranjero, ¿no?

  • Mat

    a ver si me paso un día, me encanta la idea 🙂

    • Beatriz

      Pues si vas por allí, luego nos cuentas. Ayer hablaba con una amiga que trabaja de freelance y vive por allí cerca y le recomndé pasarse para no currar siempre en casa.

  • chicanoize

    Todo el mundo habla maravillas de este sitio… Habrá que ir a verlo ya!!

    • Beatriz

      Si probáis a trabajar en su zona de workplace, ya nos contaréis, que por la mañana a diario no he estado. Muchas gracias.

  • Esteban

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