Todos en mi trabajo envidian mi tupper

Cuando tenemos que comer en el trabajo, llevarnos la fiambrera es un recurso muy práctico además de económico, pero muchas veces caemos en la rutina o el aburrimiento, repitiendo una y otra vez las mismas comidas. Hoy vamos a intentar ofrecer algunos consejos para hacer que vuestro tupper sea la envidia en el comedor del trabajo. Para ello debemos ser previsores y organizar nuestras compras para poder realizar los menús semanales.

Una cuestión muy importante, y que va a determinar las posibilidades de nuestro menú, es la intendencia que tenemos disponible en nuestro centro de trabajo. ¿Tenemos nevera, microondas o cafetera? Los dos primeros son básicos, tanto para conservar determinados tipos de alimentos como para poder comer caliente. En todo caso, si no disponemos de esta infraestructura existen otro tipo de soluciones.

Las comidas frías no tienen por que ser bocadillos

 

En algunos trabajos en los que he estado no teníamos microondas o nevera para calentar la comida. Y por horarios teníamos que comer o cenar allí. El recurso más rápido es el bocadillo, pero tampoco podemos estar toda la semana comiendo sólo bocadillos. En estos casos, los termos son nuestros mejores aliados, sobre todo si no tienen que aguantar demasiadas horas, preservan la comida caliente o fría, dependiendo de la época del año y la comida que nos apetezca, bastante bien.

Por ejemplo en verano un gazpacho al que añadimos unos hielos se mantiene fresco durante bastantes horas dentro de un termo. Otra de las opciones que tenemos es acudir a las carnes frías, como pueden ser el lomo de cerdo a la sal, o lacón asado. Por supuesto, clásicos del tupper como las croquetas, que podemos preparar de muchas maneras distintas, o los filetes empanados son bienvenidos.

No conviene abusar y también podemos añadir variedad añadiendo pescados. Salmón marinado o distintos tipos de ahumados pueden ser una buena solución para una comida fría diferente. Todo esto podemos acompañarlo con ensaladas en verano. En este caso mi consejo es llevar los ingredientes por separado y montar la ensalada justo antes de comer. Esto es básico sobre todo en el caso de los aliños de la misma. También podemos degustar una crema de verdura o caldos en invierno, que se mantienen muy bien en los termos. Un primer plato caliente y un acompañamiento frío nos permite tener una gran variedad en nuestro menú.

La cuchara es tu amiga en invierno

 

Si disponemos de un microondas la cosa cambia mucho, sobre todo en invierno, donde más apetece comer caliente. En este caso, sustituimos el termo por el tupper. Para mi gusto las comidas que mejor quedan calentadas en microondas son las caldosas, más que carnes o verduras a la plancha, que en todo caso quedarán más sabrosas si están acompañadas de salsas. Un buen ejemplo de este caso serían unas buenas albóndigas en salsa.

La cuchara es nuestra mejor aliada. En el caso de elegir pastas o arroces, mi consejos es que cuando los preparemos en casa los dejemos un punto crudos de cocción. De esta manera, cuando los calentamos en el microondas del trabajo se terminarán de cocinar, ya que de otro modo quedarían muy pasados. En las pastas mi receta estrella en el trabajo es pasta con setas, en concreto, con funghi porcini cuando consigo esta variedad. Otro clásico que podemos añadir a nuestro menú semanal son las legumbres, como pueden ser las lentejas. Además este plato siempre gana si se come de un día para otro, al estar la salsa más reposada.

Hay que dar variedad al menú para que este sea equilibrado y las verduras no pueden faltar en nuestro menú semanal. Un plato que suelo llevar al trabajo es el ratatuille, que me aporta mi dosis de verdura y se mantiene bastante bien calentado en microondas. Puede ser como plato principal o como acompañamiento de otro. Otra receta muy sana que me permite comer sano en el trabajo es el trigo bulgur, acompañado de queso feta y aceitunas negras. Una receta muy sencilla de preparar y que no se hace muy pesada para seguir trabajando después de comer.

Como habéis visto alternativas no nos faltan para que el tupper de un Ciudadano 0,0 sea la envidia de su trabajo. Si hemos planificado bien el menú de la semana no tendremos ningún problema. Las recetas son sencillas y rápidas de preparar, y de esta forma evitamos tener que coger lo primero que encontramos en la nevera o acudir al recurso rápido de un bocadillo.

En Ciudadano 0,0 | Menú semanal equilibrado para comer fuera de casa
En Ciudadano 0,0 | Blogs con recetas para comer de tupper
En Ciudadano 0,0 | Platos y recetas fríos para llevar al trabajo

Imagen | recubejim | armigeress | BocaDorada | Dan4th

Lo que nos motiva a coger cada día la bici

Ayer hablaba mi compañera Beatriz de nuevas medidas del gobierno francés para animar a la gente a utilizar la bicicleta. Sin duda, cualquier medida es bienvenida para aumentar el número de ciclistas que hay por nuestras calles y que más de uno se anime a sacar su bicicleta del trastero para descubrir la experiencia de moverse de una manera diferente y más limpia. Por eso creo que la motivación también puede salir de nosotros mismos: ¿qué nos motiva a movernos en bici cada día?

Relax

Según el Barómetro de la Bicicleta, más de un 42% de usuarios de la bici citan la salud y el bienestar como una razón para moverse en este medio de transporte. Y es que las propiedades de la bici en este sentido asombran a quien decide empezar a moverse así: la sensación de hacer un ligero deporte cada día (no un gran esfuerzo, pero sí el suficiente como para activar nuestras piernas) me despeja la mente, hace que llegue de mejor humor y más relajado. Adri Fernández explica que “aunque comencé a utilizarla por el tiempo ahorrado, lo que me hizo no poder bajarme de ella era que notaba que cada vez me encontraba mejor, que era uno de mis momentos favoritos del día“.

Ahorro de tiempo

Muchas veces cuesta creerlo, pero en ciudad una bicicleta es más rápida que un coche. Es verdad que no alcanza las mismas velocidades punta, pero no le hace falta: los semáforos y los cruces son iguales para todos, y la bicicleta puede pasar de forma más segura y fácil entre los atascos o contar con su propio carril bici. Mi compañero Carlos además apuntaba otra ventaja en un artículo reciente de Ciudadano 0,0: con la bicicleta es más fácil dejarse llevar, mientras que con el coche se necesita una atención agotadora.

Adri Fernández, de ecomovilidad.net, también lo cita como el factor que le hizo decidirse a empezar a ir al trabajo en bici: “Descubrí que podía utilizarla para llegar a la estación de tren sin depender del autobús, y ahorraba más de 15 minutos cada mañana“.

No buscar aparcamiento

He separado esta ventaja de la anterior porque buscar aparcamiento no es solo una cuestión de tiempo. Si preguntamos a cualquier conductor, la búsqueda de un sitio para dejar el coche es uno de los momentos más frustrantes del viaje: comenzar a circular despacio, fijándote en cada uno de los huecos a los dos lados de la calle, pasar varias veces a ver si algún coche se ha ido ya… y sentir cómo puedes tardar tanto en aparcar como lo que has tardado en llegar.

Incluso si ya tienes aparcamiento propio, te cuesta dinero mantenerlo cada mes. Con la bicicleta sin embargo puedo aparcar en la puerta en la mayoría de casos, e incluso si es plegable, en muchos sitios puedo subirla conmigo si voy a ver a un amigo o cliente. ¿Alguna vez te han dicho antes de ir a ver a alguien “ojo que en este barrio es muy complicado aparcar? A mí ya no más. Y como comentaba Beatriz, las ciudades son más habitables así, algo de lo que también me beneficio.

Más independencia

Moverme en bici supone no tener que depender de los demás: de los horarios o frecuencias de paso del autobús, de los atascos de coches, de haber echado gasolina… la sensación de solo depender de ti mismo para moverte es genial. Puedes probar nuevas rutas, combinarlo con el transporte público, ir a cualquier sitio tras el trabajo sin pensar si habrá aparcamiento allí o me dejo el coche aquí para volver luego, olvidarte de las horas de cierre del metro…

 

Nuestro motivo personal

Cada uno tenemos uno, y a veces solo lo descubrimos cuando ya nos hemos animado a coger la bici. En mi caso, me siento mejor sabiendo que contribuyo a una ciudad más limpia, con menos humos y ruidos. Para otros compañeros supone una manera sencilla de mantenerse en forma, hay quien ha descubierto que mantener su bicicleta a punto con los últimos accesorios es un hobby apasionante, o incluso que es una original forma de conocer gente. ¿Te animas a empezar y descubrir el tuyo?

Imágenes | marcelahernandez | nopodemosmas

Nuevas medidas en Francia para motivar el uso de la bici

Os informábamos recientemente de la celebración e la Mesa Nacional de la Bicicleta en España y hablábamos de cómo serían las calles en un futuro quizá no tan lejano en el que se hubiesen aplicado todas sus propuestas. También comentábamos cómo en otros países de Europa nos llevan algo de ventaja con respecto a todos estos avances.

Hoy os vamos a comunicar otra de esas noticias que esperamos que muy pronto se extiendan a través de las fronteras y lleguen hasta aquí. A raíz del primer Encuentro Nacional de la Bicicleta en París, el gobierno francés ha tomado la decisión de apoyar de manera económica el asentamiento de la bicicleta como transporte por ciudad.

Para ello, lo que ha planificado son exenciones fiscales a las empresas, que se repercutirán en los empleados que utilicen la bicicleta como vehículo para alncanzar sus lugares de trabajo. Sin que les suponga un gasto, los empresarios que lo deseen fomentarán este medio de transporte no contaminante, a base de unas pagas extra que se irán incluyendo en las nóminas de los trabajadores.

 

Medida ya asentada en otros países europeos

El ministro de trabajo francés, Thierry Mariani, ha comunicado que la medida será similar a la que ya está en marcha en su país vecino, Bélgica, donde, desde 2006, las empresas y organismos públicos tienen derecho a abonar en las nóminas de sus empleados unas deducciones fiscales de hasta 0,21€ por km recorrido en bicicleta y día. Una persona que viaje diariamente 7,5 km en cada dirección, y que trabaje 211 días al año, recibe un incentivo de 664,65€ por año. Esta paga extra es la máxima, ya que en Bélgica los pagos tienen un máximo de 15 Km. diarios. En 2010, las dietas por desplazamiento abonadas por el uso de la bicicleta para ir al trabajo en Bélgica llegaron a un total de 43,4 millones de euros.

En Holanda, existe un incentivo similar, que anima a las empresas a abonar dietas libres de impuesto por desplazamientos diarios al trabajo en bicicleta por un valor de hasta 0,15€/día. En Gran Bretaña, los empresarios que lo deseen, abonan dietas libres de impuesto por desplazamientos diarios al trabajo en bicicleta de hasta 0,20£ por milla recorrida al día.

El apoyo francés a la bicicleta

En Francia, los kilometrajes máximos que se paguen se moverán entre los 5 y 8 km. diarios y también se abonarán al trabajador a 21 céntimos de euro por kilómetro recorrido. El gobierno francés calcula que esta medida tendrá un coste de unos 20 millones de euros. Sin embargo, ha asegurado que la retribución supondrá una ganancia para las arcas públicas, pues ahorrará unos 5.600 millones de euros en gastos sanitarios, por las mejoras de salud que sentirán las personas que pedalean.

Asimismo, ayudará a reducir las emisiones de gases responsables del calentamiento global. Muchos aseguran que se trata de la medida a favor de la bici de mayor peso que se ha tomado hasta ahora en el país vecino.

 

El Ministerio de Ecología, Desarrollo Sostenible, Transportes y Vivienda de Francia se ha fijado como meta para el 2020 que entre el 10 y el 12% de las personas que se desplazan cada mañana a sus trabajos lo hagan en bicicleta, en lugar del 3% que usa ahora mismo la bici como medio de transporte.

Aunque será necesario mejorar algunas infraestructuras viales – ampliación de los aparcamientos para bici –o dar mayores facilidades –la posibilidad de girar a la derecha cuando los semáforos estén en rojo–, gran parte del recorrido ya está hecho, pues en las ciudades francesas hay pistas para ciclistas y bicicletas municipales de préstamo o alquiler.

Para incentivar aún más estos desplazamientos, el gobierno francés también ha pensado en una medida referente a la seguridad antirrobo de las bicicletas. Proponen crear de inmediato un registro nacional de bicicletas mediante un código denominado Bicycode para luchar más efectivamente contra estas sustracciones.

¿Os imagináis recibir una paga extra por moveros en bici hasta el trabajo? Seguro que animaría a quienes aún están dudosos al respecto y haría muy felices a quienes ya emplean su bici como medio de transporte principal.

Cultivo de setas en casa: el huerto más fácil

Ya habíamos comentado que no hace falta tener un balcón para poder disfrutar de un huerto urbano. Los jardines verticales permiten cultivar directamente en las ventanas, pero quizá vivimos en una ciudad que por su clima lo hace imposible, como Zaragoza con sus fuertes rachas de Cierzo, o también nos puede ocurrir algo muy común en nuestros días que dispongamos de espacio, pero nos falte tiempo.

Sean cuales sean los motivos, con el cultivo de setas, no hay porqué renunciar a tener nuestra pequeña cosecha propia.

¿Cómo se cultivan las setas en casa?

Setas cultivadas

Pocas cosas hay tan sencillas como cultivar setas, solo necesitamos un saco, alpaca o bolsa productora con nuestra variedad elegida, un higrómetro (disponible en tiendas online y grandes superficies desde unos 5 euros) para medir la humedad de la tierra que debe estar entre un 80-85% y un lugar ventilado de la casa, con algo de luz diaria pero que tampoco reciba el sol directamente o sufra grandes cambios de temperatura.

En el siguiente vídeo de Back to the roots, una empresa californiana que vende sacos de cultivo preparados a partir de los posos de café, podéis ver el fascinante proceso de crecimiento de las setas, que suele durar entre 3 y 15 días aproximadamente.

Impresionante ¿Verdad? Pues todavía lo es más ir viéndolo poco a poco en directo, aunque lo normal es que las setas se asomen tímidamente, y una mañana al levantarte te encuentres con todo un cultivo crecido y amontonado, que parece querer escapar de la bolsa.

Cada fabricante tiene sus propias indicaciones, pero por lo general bastará con regar el saco cuando lo recibimos (puede que lo tengamos que abrir o ya tenga hechas sus propias aperturas) e ir pulverizando agua cuando salgan las primeras protuberancias, para mantener la humedad.

Cuando las setas ya tienen el tamaño adecuado, las recogemos con cuidado para no dañar el sustrato y repetimos el proceso, ya que cada bolsa suele dar unas dos o tres cosechas. La tierra que nos queda se puede depositar en el contenedor de materia orgánica o la podemos reutilizar para otras plantas.

En la red tenemos varias tiendas online donde podemos elegir la opción que más nos guste (por tamaño, variedad, tiempo etc.) y que nos la manden directamente a domicilio, como Bolets de soca, Setas meli, Agroterra o Hifas da Terra.

Deliciosas y sanas

 Setas de cultivo

Antes el cultivo de setas en casa se limitaba prácticamente a la setas de cardo, pero ahora se encuentran muchas más variedades para elegir, como boletus, champiñones de París o incluso setas Shiitake.

Auténticas delicias que podemos tener siempre a mano y convierten cualquier plato sencillo, incluso una receta Nolotiro de aprovechamiento, en una auténtica delicatessen.

Pero no solo son buenas para el paladar, están formadas casi en un 80% de agua, así que son muy ligeras, pero a la vez también muy nutritivas y nos aportan una buena dosis de vitaminas, minerales y fibra.

A mí me encantan con arroz, con pasta, adornando una ensalada, salteadas con verduras, en croquetas o simplemente a la plancha con un poquito de sal gorda por encima. Y si les añado el placer de haberlas cultivado en casa, parece que todavía me saben mejor.

Si la producción es demasiado grande para consumirla durante la semana, siempre se pueden congelar, algunas variedades permiten hacerlo directamente, pero por si acaso yo prefiero siempre cocinarlas primero, después las guardo separadas en tuppers con la fecha y las tengo siempre a mano para cuando las necesito.

Alpacas de setas, qué son y cómo conseguirlas

alpacas-setas

Las alpacas de setas son unas bolsas rellenas de sustrato en las que viene el micelio mezclado y ya distribuido (en micología se habla de de micelio en grano, micelio multiplicado sobre granos de cereales ecológicos para facilitar el cultivo de setas con el sustrato adecuado a cada especie, ya sea para hacer sacos productores o huertos micológicos) Es tan simple como ubicar la alpaca en un sitio húmedo. fresco y bien ventilado y vigilar que la humedad sea muy alta, para que nunca se seque.

El micelio se va desarrollando y de repente comienza a eclosionar y cuando las setas están con buen tamaño empezáis a recolectar. No produce ningún tipo de olores ni suciedad y el resultado es magnífico.

Hay webs especializadas onde puedes conseguir tus setas para cultivar en casa y también en ferias de cultivo ecológico o grandes como BioCultura puedes comprar e informarte de la mano de los expertos.

Tipos de setas para cultivar en casa

Para los amanteds del aire libre y la micología, nada mejor que salir “a setas” cada otoño y encontrar los mejores ejemplares. Si sois novatos en estas lides, no dejéis de haceros acompañar por un experto, o en su defecto, llevar la cesta con las setas recogidas al Jardín Botánico, donde os las expertizarán gratuitamente. Si queréis ver lo que os podéis encontarar por el campo, no dejéis de pasaros por la infografía sobre los tipos de setas que podemos recolestar y cocinar en otoño.

Pero hay muchos tipos de setas que podemos cultivar en casa y de todas ellas nos hablan en cultivodesetas.es, los clásicos champiñones, setas de cardo, setas de chopo, pie azul, setas de ostra o la propia seta shiitake, la seta de la vida de los orientales. Ya sea en semillas o como veíamos en sacos de alpacas.

¿Habéis probado a cultivar setas en casa? ¿Cual es vuestra variedad favorita?

Fotos | Frankenstoen

No te quedes sin tu bici: aparca con seguridad

Uno de los motivos por los que muchas personas aún no se atreven a sacar la bici para desplazarse por la ciudad es la cuestión de dónde dejarla. Aparcarla en la calle no es difícil, pero ¿resulta seguro?

Veremos las distintas formas de asegurarnos de que nuestra bicicleta no desaparece, sufre desperfectos o pierde componentes. Requiere algo de tiempo amarrarla bien, pero con práctica, podemos convertir los movimientos en una rutina que hagamos casi con los ojos cerrados.

Asegurar todos los componentes

Lo más rápido es, claro está, llevar un único candado que fije el cuadro a algún poste. Pero podrían robarnos las ruedas. Así que será preferible contar con dos sistemas de seguridad: uno para una rueda y el cuadro y otro para la otra rueda. Si solo dispones de un candado, mejor desmontar la rueda delantera y unirla a la seguridad. Lo que hago yo es pasar una cadena flexible por la rueda de atrás, que también me recoge el sillín y el casco. De esa manera, no tengo que desmontar la bici cada vez que llego a un lugar y, mejor aún, no tengo que ir cargando con el asiento por ahí.

En cuanto a dejar otro tipo de accesorios en la bici, desde el bombín a las luces o herramientas, dependerá de nuestra confianza en el lugar donde aparcamos. En general, cualquier elemento puede resultarle goloso a los paseantes, así que, si nuestra bici ha de pasar mucho tiempo en la calle, lo mejor es que esté lo más desnuda posible.

Es igual de importante la elección del lugar donde aparcarla, que veremos en un próximo post.

 

¿Qué cadenas o candados son más fiables?

En este vídeo nos recomiendan una U o una cadena que sea, como mínimo, de acero para la fijación principal, es decir: la que va del cuadro a la barandilla o parking de bicis. Las de hierro se pueden cortar casi con cualquier herramienta, como podemos probar nosotros mismos. Los candados articulados, tipo Pitón, tampoco son recomendables, pues ni siquiera su precio garantiza que sean indestructibles.

Las espirales las recomiendan únicamente para la otra rueda, el sillín y los accesorios pues, como os decía, sugieren siempre dos fijaciones de seguridad, con lo que concuerda Un ciclista urbano. En caso de preferir utilizar solo uno, habría de ser un cable o una cadena lo bastante largos como para abarcar las dos llantas, el cuadro y el poste.

Al elegir estos candados o cadenas, tendremos que encontrar el equilibrio entre lo que resulta seguro y lo que podemos cargar sin demasiado esfuerzo. Las más resistentes son más pesadas, pero veremos dónde situarlas. Quizá en lugar de transportarlas dentro de la mochila, lo que nos podría molestar la espalda, podemos llevar las cadenas alrededor de la cintura, como hacen los ciclistas urbanos neoyorquinos o la U colgada del pantalón… en algunas ciudades, estos sistemas de seguridad ya se ven como nuevos complementos de moda.

Sea de la naturaleza que sea tu candado, cadena, cable… cuando más apretado lo dejes, más difícil será cortarlo o sacarlo. En general, tanto para el candado principal como para el secundario, los más fiables tal vez sean los más caros, pero atendiendo estos consejos he llegado a la conclusión de que es una inversión que merece la pena.

 

Curiosos candados

Los inventos raros no faltan, como unos pedales que puedes usar de seguro, una bici que se dobla y sirve ella misma de cierre de seguridad  y otra que también se pliega, pero se asegura por el manillar. Una en la que el sillín hace las veces de candado. El propio casco vale como sistema de seguridad. Algunos son artísticos o de camuflaje, pues parecen hojas de hiedra. También hay candados específicos para asegurar el asiento y, como decía más arriba, no tener que ir con él a todas partes, como se hacía en los 80 con el radiocassette del coche.

Seguros y registros

Todas las precauciones son pocas. Incluso tras haber tenido en cuenta estas sugerencias, puede darse la fatalidad de que nos arrebaten nuestro vehículo de dos ruedas. Parece que, una vez ha desaparecido, dado que no tiene matrícula ni es fácil de identificar, ya no habrá forma de recuperar nuestra bicicleta.

Sin embargo, podemos hacer algo muy parecido a esa matriculación: registrar nuestra bici en una base de datos. Existen numerosos registros donde inscribirla. Tendremos que buscar el que se corresponde a nuestra ciudad o zona de residencia.

 

Para desincentivar el robo de bicicletas, a la hora de adquirir una de segunda mano, solo hay que consultar estos listados para saber, por su procedencia, cuáles son las que no tenemos que comprar.

En última instancia, si tu bici es muy cara, tal vez te compense hacerte un seguro. En ocasiones, esta protección podría estar incluida en nuestro seguro de hogar. Lo mejor es consultar bien las cláusulas y coberturas y, de ver que no lo cubre, encargar uno específico.

Estoy segura de que los que sacáis la bici para ir a trabajar todas las mañanas ya tenéis muy desarrollada la rutina de los candados y habéis comprobado con creces cuáles son los más seguros. Si queréis contribuir con vuestros consejos para que los demás lectores tengan más confianza a la hora de aparcar, seguro que podemos crear un buen debate del que extraer interesantes conclusiones.

Ideas para comer bien si vas a montar en bici

Qué bonito deporte es montar en bici, ya sea para desplazarse por la ciudad, como diversión o para mantenerse en forma. Pero pedalear gasta mucha energía, si cogemos la bici a diario necesitaremos comer bien. Una buena alimentación ayudará a que no nos fatiguemos tan pronto y que nuestras pedaladas se hagan con fuerza.

Los hidratos de carbono, fundamentales para llenar los depósitos de energía

Para el ciclista los hidratos de carbono son la mayor fuente de combustible. Cuando hablamos de hidratos de carbono nos referimos a alimentos que nos aportan energía de forma constante y abundante: pasta, arroz, patatas, cereales y pan. Si cogéis la bici por la mañana, os aconsejos tomar una buena tostada o cereales como la avena. Si lo vais a hacer después de comer, un buen plato de pasta o acompañar cualquier comida con pan es ideal.

También están los hidratos de carbono que nos dan energía al instante, son como un “chute energético”. Son ideales para tomar durante una ruta cuando escasean las fuerzas o cuando terminamos para recuperar antes. Se absorben más rápido que los otros, de ahí que dispongamos enseguida de esa gasolina para seguir pedaleando. Estos alimentos son las pasas, fruta, miel, barritas de cereales y alimentos azucarados. Cuando salgo en bici, en mi mochila nunca falta una barrita o algo de chocolate, un buen snack para calmar el hambre y dar energía.

 

Los hidratos también se encuentran en verduras y hortalizas, que además aportan vitaminas y minerales, por eso son el complemento perfecto. Un ejemplo de un plato que me encanta para recargar energía después de una mañana dura de bici: plato de pasta con tomate casero, cebolla y calabacín. También podéis ver algunas alternativas ricas y sanas que propuso mi compañera María. Y no hay que olvidar añadir a los platos algo de proteínas como carne o pescado, alimentos fundamentales para cuidar nuestros músculos

Hay que tener cuidado con la variedad integral de estos alimentos, aunque es muy saludable comer alimentos integrales, un exceso puede hacer que tengamos problemas intestinales, algo nada agradable cuando vamos encima de la bici.

Cómo asegurar una buena hidratación cuando salimos en bici

Es fundamental estar bien hidratado para no sentir demasiado pronto la sensación de fatiga en nuestras piernas. Podemos decir que estamos bien hidratados mientras no sintamos sed. En el momento en que aparezca esa sensación de necesitar agua, ya es demasiado tarde. Sobre todo en los días de más calor es fundamental beber de manera frecuente tanto antes de salir en bici como durante y después.

Yo suelo beber medio litro de agua antes, las mañanas que voy a coger la bici. Eso sí, no la bebo de golpe, sino en pequeños sorbos en tres o cuatro veces. Beber mientras pedaleamos también es importante, cada 10-15 minutos, sobre todo si el trayecto dura más de media hora. Yo utilizo una mochila de hidratación, muy práctica que además me permite llevar más cosas. Y justo al acabar nuestra ruta o trayecto, también es recomendable seguir bebiendo.

La hidratación también nos aporta minerales, que hemos perdido con el sudor y que son fundamentales para que el organismo siga funcionando correctamente. Si nuestro paseo en bici no es muy exigente, con beber agua tendremos suficiente. En cambio, si el esfuerzo ha sido notable nos vendrá bien un extra de minerales, que podemos recuperar por ejemplo con una San Miguel 0,0%. Recordemos que la cerveza está hecha a base de cereal, un alimento rico en minerales perfecto para recuperar.

Los alimentos que podemos llevar encima para comer en ruta


Mi alimento preferido para recargar energía en la bici es el plátano. El problema que tiene es que hay que dejar de pedalear para comerlo. Pero si no tenemos prisa o si queremos comer algo al llegar a nuestro destino, para mí es el alimento a elegir.

Otra opción muy interesante y más práctica es llevar frutos secos o frutas como las pasas, ocupan muy poco y dan mucha energía. También tenemos la socorrida barrita de cereales, que es cómoda de comer y podemos tomarla mientras pedaleamos. Y si alguna vez tenéis prisa por la mañana, yo incluso he “desayunado” encima de la bici cuando el trayecto es de poca exigencia.

¿Cómo es eso de desayunar encima de la bici? Fácil, hacemos un batido con algo de leche, fruta, cereales y frutos secos. Aquí lo llevamos todo, hidratación y alimentación en apenas unos sorbos. Bien triturado incluso lo puedes beber en el bote de la bici.

Imágenes | juicyraipascalbovet.com, garryknight

En Ciudadano 0,0 | Menú semanal equilibrado para comer fuera de casa

Infografía: ¿Cómo ahorrar energía y dinero en tu hogar?

 Infografía ahorro Nolotiro

Si cada uno ponemos nuestro granito de arena para tener un consumo energético más responsable en nuestras casas, conseguiremos ahorrarnos una parte de la factura eléctrica o de gas. En Ciudadano 0,0 ya ofrecimos algunos consejos sobre cómo conseguir este ahorro de energía y dinero en nuestros hogares.

Ahora hemos preparado una infografía para que, de forma mucho más visual, tengamos presente dónde generamos el gasto y también, algunos consejos para saber cómo y cuanto podemos ahorrar. ¡No os lo perdáis!

 Infografía ahorro nolotiro

Si quieres insertar la infografía en tu web, copia este código

En Ciudadano 0,0 | Bombillas LED y pilas recargables: ahorra sin notarlo
Diseño | Gustavo Hermoso

El Nolotiro aplicado al material de oficina casero

Para los Ciudadanos 0,0 uno de los preceptos más importantes está relacionado con el ahorro, pero no solo con la reducción de gastos, sino con lo que me parece más importante: evitar el despilfarro, evitar el consumo innecesario y el desperdicio de lo que tiene un valor. Hablamos de la Filosofía Nolotiro, un concepto que nació para aprovechar lo sobrante en los restaurantes, pero que se puede aplicar a mucho más.

Estuvimos repasando algunos truquillos para no tirar ni una gota de los productos de higiene y belleza. Ahora podemos ver cómo asociar esta mentalización al material de oficina.

Ya hablamos de lo que puede ahorrar cada uno de nosotros en su trabajo y lo que gastan las empresas. En este caso, nos centraremos en el material informático y de papelería que empleamos en casa y no necesariamente para trabajar los que somos freelances, sino para utilidades domésticas inevitables.

 

Ahorramos dinero, espacio y producimos menos desperdicios

Vimos que la informatización y la comunicación online suponían un ahorro, pilar fundamental ideológico de las Smart Cities. Documentación tramitada a través de Internet, gestiones que no necesitan desplazamientos… como vimos, se ahorrará papel, se economizará en combustible y se despejarán ligeramente las calles de nuestras ciudades.

Desde que los archivos se pueden almacenar como ceros y unos, hace ya décadas que no es necesario tanto papel, pero también desde hace poco, gracias a discos duros físicos o virtuales y a la posibilidad de compartir documentos “en la nube”, también se elimina considerablemente la necesidad de quemar CDs o DVDs. Esto nos ahorra a nosotros dinero y espacio y nos ofrece una mayor fiabilidad para nuestros back-ups, pero al planeta también le evita acumular residuos dañinos.

Hay muchos otros consejos para ahorrar en casa y evitar producir más residuos de los imprescindibles.

Los bancos y las entidades que emiten facturas de lo que pagamos ofrecen, cada vez más, la posibilidad de consultar esos documentos en línea para evitar el gasto en papel y también los envíos por la cuidad. De hecho, puede ser hasta más seguro, ya que no habrá riesgo de que nuestros documentos lleguen por error a un buzón ajeno. Si hablamos con las entidades de gestión y con nuestros proveedores, podemos solicitar estas facturas y extractos virtuales y acabar con la recepción de ese correo tan triste que últimamente supera en número con creces a las cartas y las tarjetas personales.

 

Papel y tinta

Muchas de las posibilidades de ahorro pasan por cambiar nuestra mentalidad o adaptarnos mejor a las nuevas tecnologías. Por ejemplo, mi padre, que no es muy ducho en el tema informático, coleccionaba fichas de información descargada de Internet y se las iba imprimiendo para guardarlas en una carpeta. Al principio, le decíamos que no hacía falta imprimir nada porque esos datos siempre estarían ahí cuando quisiese consultarlos, pero no se convencía. Finalmente, cuando le regalaron una tableta y se acostumbró a su uso, él mismo vio que no necesitaba imprimir y que le resultaba mucho más cómodo manejar únicamente el aparatito en lugar de tanta carpeta y tanto papel.

Desde hace décadas, se puede leer en el monitor del ordenador, por lo que se podían evitar muchas impresiones. Pero no todas, pues era imprescindible la copia en papel para consultar ese documento fuera de casa o de la oficina. En los últimos años, disponemos además de tabletas, libros electrónicos y de móviles de gran tamaño que nos permiten leer sin necesidad de encontrarnos ante el ordenador. Al mismo tiempo, la tecnología ha desarrollado las pantallas pensando también en esta función y ya no cansan la vista ni hacen el daño a los ojos que antes justificaba la impresión a papel.

A pesar de todo ello, en algunas ocasiones, nos vemos obligados a imprimir, por ejemplo, una entrada de cine o de un concierto, un billete de avión o de tren, un cupón de descuento… Los códigos QR lo evitan en muchas ocasiones, pero no siempre están disponibles.

Cuando no me queda más remedio que llevar la copia impresa, tengo claros, al menos, dos truquillos: reutilizar papel usado, que voy acumulando en un estante bajo la impresora, y que imprimo por la otra cara. Pero, sobre todo, no imprmir nunca colores. La escala de grises es mi amiga. En ningún sitio me van a exigir que el documento esté en color para acceder, pues en realidad, lo único que necesitan es escanear el código de barras. Lo que hay alrededor y que no forma parte de tu entrada o billete es lo que más color suele tener.

 

La tinta puede ser a día de hoy el consumible más costoso de nuestra oficina doméstica, por eso yo procuro usarla lo menos posible. Suelen recomendar que cambiemos todos los cartuchos a la vez cuando solo se ha agotado uno. Pero, aplicando el Nolotiro a la tinta de impresora, he comprobado que se aguanta con un cartucho de color casi vacío durante mucho tiempo si se va cambiando solo el de tinta negra. La filosofía es no tirar lo que aún se puede aprovechar.

Impresoras ecológicas

La tinta es cara, el tóner es contaminante… los fabricantes de impresoras son conscientes y están comenzando a revolucionar este mundillo. La Tanning Printer es una impresora que no utiliza tinta, sino que “broncea” el papel; y, además, funciona con energía solar. La impresora Reenks elimina también el cartucho y en su lugar tira de recambios de bolígrafo. La Pencil Printer lo que hace es reutilizar el grafito de los lápices para usarlo en lugar de tinta y también emplea las gomas para corregir errores. La Riti Printer dicen que imprime gracias a los residuos del café y del té. Las impresoras capaces de borrar el papel para reutilizarlo forman parte del futuro inmediato. La Berg-Little Printer es una simpática mini-impresora termal, que no utiliza tinta y que, manejada desde el móvil, sirve para imprimir noticias de Internet, listados de cosas, etc…

 

Material de oficina de siempre

Quizá no seamos muy conscientes de ello, pero ha ocurrido algo en los últimos tiempos en todas las casas: el consumo de lápices, borradores, bolígrafos, libretas… ha disminuido. Para eso no nos ha hecho falta concienciarnos, sino que estos productos han ido cayendo por su propio peso. Lo que teníamos antes que apuntar sobre hojas, ahora puede ir a tablas o documentos de ordenador. Las agendas se sustituyen por calendarios online, que modificamos con absoluta comodidad. El material de papelería, por lo tanto, se han convertido en objetos de regalo y de decoración.

Aún así, hay veces en las que utilizamos cuadernos o libretas. La contrapartida que suelen tener estos para aprovecharlos al máximo es que, si somos organizados, querremos que sean temáticos, es decir, que llevaremos una libreta para cada cosa. Por ejemplo, para tomar los apuntes de un curso al que asistimos, para hacer anotaciones periódicas… Lo más probable, entonces, es que al final nos sobren páginas. Lo que suelo hacer es empezar de nuevo la libreta por la parte de atrás, invirtiendo la verticalidad y considerando la contraportada una nueva portada. Otra opción es retirar con un cutter las páginas y o bien reutilizarlas como hojas sueltas o volverlas a encuadernar con un canutillo o espiral.

 

Son muchísimas las cosas que se pueden hacer para ahorrar un poco en materiales y consumibles. Tal vez en lo económico no notemos más que una pequeña disminución del gasto, pero lo que seguro que conseguiremos es disminuir la necesidad de espacio de almacenamiento –cosa hoy en día tan valiosa como el tiempo y el dinero– y reducir considerablemente la producción de desechos. Seguro que vosotros tenéis algunos truquillos como los que os he recomendado de la escala de grises o de comenzar una libreta por detrás. ¿Os gustaría compartirlos con todos los lectores?

En Vive00 | La bicicleta en las smart cities

Especial historia de la bicicleta III: El futuro

Estos días atrás hemos venido haciendo un repaso a la historia de la bicicleta, desde sus primeros prototipos hasta nuestros días. Ahora nos toca ver hacia donde nos lleva la investigación y los nuevos prototipos, en la última entrega de nuestro especial, para intuir cómo serán las bicicletas del futuro.

Un aspecto que está en constante evolución son los materiales. Cada vez más se apuesta por materiales más ligeros y resistentes. La fibra de carbono se impone en este caso, como el material de referencia para los cuadros de las bicicletas, permitiendo diseños que se salen de lo habitual. El único problema es el coste, algo más elevado de la media, pero también es algo que ha disminuido poco a poco, haciéndose más asequible con el paso del tiempo.

Otro aspecto donde tendremos una gran evolución en el futuro serán las baterías de las bicicletas eléctricas y su forma de recarga. Las investigaciones en este campo van de la mano de los coches eléctricos. Baterías más ligeras, con más potencia y que puedan cargarse por inducción, simplemente con dejar la bicicleta aparcada en determinados sitios, sin necesidad de enchufarlas.

Bicicletas innovadoras en su diseño

Dentro de la gama de bicicletas y prototipos que se han presentado podemos ver algunas que son bastante interesantes como las siguientes:

    • La bicicleta sin cadena, es un invento del húngaro Róbert Kohlhéb y sustituye la cadena, como elemento de transmisión de la fuerza del pedaleo a la rueda trasera, por un sistema de cableado, que no necesita lubricación y que puede ser utilizado hasta unos 10.000 kilómetros sin cambios. Como curiosidad diremos que si damos pedales hacia atrás también avanzamos hacia delante. La stringbike, que así se llama el invento ya se está comercializando y podemos encontrarla a la venta.
    • La bicicleta de cartón utiliza este material para su fabricación. Esta es su principal innovación, utilizar el cartón reciclado y tratado para que resulte impermeable. Aguanta un peso de hasta 140 kg. y es obra del ingeniero Izhar Gafni y el coste estimado de producción está en torno a los 8€ y puede ser perfecta para los desplazamientos urbanos.

  • Bicymple es un nuevo concepto de bicicleta que elimina la cadena y recupera el concepto de incluir directamente los pedales en la rueda, en este caso en la trasera. Se gana en efectividad a la hora de transmitir la fuerza del pedaleo para el avance. Bicymple implica un pequeño cambio en la forma de montar en bicicleta, al ser un cuadro mucho más corto de lo habitual y la rueda de atrás también gira, lo que le da al modelo mucha agilidad, pero algo menos de estabilidad. Por este motivo puede ser un vehículo muy útil en la ciudad.
  • Otro diseño innovador es el que nos propone Pulse. Se trata de un modelo similar a las bicicletas fixie, con un diseño de cuadro innovador, que se ilumina para ganar visibilidad e incluye elementos como los intermitentes. Como curiosidad incluye pedales contrapesados, que se sitúan en la posición correcta para iniciar el pedaleo después de una pareada. Se trata de una bicicleta pensada para utilizar en la ciudad.

La revolución en las bicicletas eléctricas

Además de las bicicletas tradicionales, los modelos eléctricos son los que más están apostando por la innovación en los últimos tiempos. Se plantean como una alternativa sencilla y saludable al uso del vehículo privado, ya que permiten recorrer distancias más grandes sin que el esfuerzo resulte excesivo. Vamos a ver algunos modelos interesantes.

 

    • nCycle es una bicicleta con asistencia al pedaleo y plegable. Cuenta con dos baterías que van en el cuadro de la bicicleta. Entre las curiosidades de este prototipo podemos encontrar los altavoces Bluetooth para conectar nuestro móvil, espacio en el cuadro para llevar el portátil o el sistema de cierre que tiene para dejarla aparcada y anclada a cualquier elemento con su propio manillar.
    • Orcinus se trata de una bicicleta eléctrica, plegable y cuadro de material compuesto. El motor eléctrico se encuentra alojado en la rueda trasera y tiene un cambio interno, algo más limpio que los cambios a los que estamos habituados. Dispone de conctividad para teléfonos móviles desde donde controlaremos todos los parámetros de la batería por ejemplo.
    • LEAOS es un modelo de bicicleta eléctrica urbana que ya se está comercializando, aunque su precio de 3.680€ es muy elevado para la media del sector. Como principales características cuenta con motor eléctrico de 250 W, con tres niveles de asistencia al pedaleo y un cambio Shimano de 8 velocidades.
    • YikeBike Fusion se trata más bien de un vehículo eléctrico más que una bicicleta como tal, pero hemos querido incluirlo en el especial ya que plantea una solución muy interesante para los desplazamientos urbanos.

  • GoCycle es una de las apuestas más realistas y mejor enfocadas que he visto. Combina el concepto de bicicleta plegable urbana, con la ayuda del motor eléctrico. Tiene una batería que podemos recargar en casa en apenas tres horas y nos facilita una autonomía de entre 13 y 32 kilómetros. Lo más interesante es su sistema de plegado que nos permite guardarla en una maleta especial con un peso de 16 kg, perfecta para llevar en transporte público.

Como habéis podido comprobar alternativas no nos faltan, pero muchas de ellas están pendientes de comercializarse. Quizás se queden en meros prototipos, quizás supongan una revolución en lo que al futuro de las bicicletas se refiere. Eso sólo el tiempo lo dirá y quizás podamos movernos con ellas por nuestra ciudad.

En Ciudadano 0,0 | Especial historia de la bicicleta II: del origen a nuestros días

Imagen | marin myftiu

Una tarde sorprendente en La Bicicleta Cycling Café

“La gente ha encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio”, Quique Arias.

El nº 9 de la plaza de san Ildefonso de Madrid da cabida a La Bicicleta Cycling Café, un proyecto innovador y único en nuestro país, que lleva un año cosechando éxitos y ofreciendo lo que el barrio y sus habitantes necesitaban desde hacía tiempo. Se trata de una cafetería en la que poder desayunar, merendar, charlar con amistades o incluso tomarse un almuerzo ligero.

En apariencia, se podría decir que es un local como tantos otros de la zona: su ambientación es muy atractiva y la concurrencia comparte, seguro, muchas aficiones y características con nosotros. Pero hay mucho más: no es un café cualquiera, sino un Cycling Café. La bicicleta es el punto principal de su ideario.

Orientado a un perfil ciclista urbano, el Café escoge la bicicleta como leit motiv de su decoración. Pero las bicis no se ven solo en sus paredes, pues los usuarios que acuden sobre sus dos ruedas, pueden aparcarlas dentro y tenerlas siempre cerca. Sin intención de rivalizar con los talleres profesionales de reparación de bicicletas, cuentan con herramientas, por si pinchas cerca de allí o si te surge una necesidad en domingo.

Lo que más los acerca a este mundillo es que prestan libros sobre el tema, organizan charlas y encuentros sobre el mundo del pedal y se unen a numerosas iniciativas al respecto. La bicicleta urbana no está solo en la decoración y en el nombre, sino que es una de sus principales reivindicaciones.

 

Si no te mueves en bici, no significa que este no sea tu lugar: los amantes de una buena charla y de los ambientes agradables también apuestan por él como su espacio favorito. Además, cuenta con una sala de exposiciones.

Tal vez necesitas trabajar o estudiar y en casa no puedes concentrarte. Pues bien, La Bicicleta te ofrece puestos donde trabajar. Dispones de wi-fi gratuita, enchufes, cajoneras para guardar tu ordenador… Otros profesionales liberales y autónomos ya han hecho del café su lugar de trabajo principal.

El local, que antaño fue una discoteca, como se puede apreciar en su galería en Tumblr, llevaba tiempo cerrado. Tras la renovación, supone un hervidero de personas de todo tipo y de múltiples nacionalidades. Gracias a su amplitud, ofrece zonas distintas para cada necesidad y acomodación para todo tipo de planes. Seguro que el tuyo también lo cubre.

Estuvimos visitando el local y charlando con uno de sus socios fundadores, Quique Arias, que nos habló de su filosofía y de lo que le había movido a lanzarse con el proyecto. Nos interesó mucho todo lo que tenía que contarnos, no solo sobre su local, La Bicicleta, sino también sobre la bicicleta, con minúsculas, ese medio de transporte que tanto reivindicamos los Ciudadanos 0,0.

 

Entrevista a Quique Arias, socio fundador

¿De dónde nace la idea de montar un local así?

La idea sale de una conversación con una amiga a la que le gustan mucho las bicis, igual que a mí… hace unos tres años, en Mallorca. Es una chica que es letona, de Riga. Me dijo que en su ciudad había un par de hermanos y un primo que decidieron montar un negocio alrededor de las bicis, pero en una cafetería y me pareció brutal. Uno de los hermanos era diseñador gráfico, el otro era rider de BMX y el otro mecánico. Decidieron montarlo así y me pareció un plan de vida que aunaba la pasión de los tres.

Luego ya empecé a investigar un poco y descubrí lo que es el concepto de Cycling Café. El local pionero de este tipo de locales está en Londres, se llama “Look mum, no hands!” [“Mira, mamá, sin manos”]. A partir de ahí, empecé a viajar para conocerlos, para ver cómo funcionaban y, nada, en este último año he lanzado este proyecto. Empezamos a buscar local y un año es lo que hemos tardado.

Desde que habéis abierto, está teniendo éxito.

Sí, la verdad es que sí. Hay varios factores. Primero, la localización es muy buena. Está en Malasaña, donde hay un montón de vecinos que tienen las necesidades que aquí se cubren. La parte de Cycling Café es el germen de la idea, pero al mismo tiempo, había otro elemento que para mí era fundamental que cumpliera el sitio y era que funcionara como Workplace, es decir, como un espacio donde puedas venirte a trabajar. Esas eran las dos patas sobre las que se tenía que construir el proyecto, las que nos decían cómo se tenía que acondicionar el local… todo eso.

En Madrid el mundo de la bici está creciendo y Malasaña yo diría que es la zona donde más está creciendo. Pero no me parece tan crítico eso, como que la mayoría de la gente que vive por aquí ha vivido fuera, está acostumbrada a sitios como este y han encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio.

 

¿Cómo surge lo del Workplace?

Yo llevo nueve años de freelance, no me gustaba trabajar en casa y me pasaba el tiempo de peregrinación de bar en bar para encontrar un sitio donde currar. Y, claro, conocía perfectamente cuáles son las necesidades de alguien que va con un ordenador a un sitio a trabajar. Mucha gente que viene el primer día, repite. Incluso gente que vive muy lejos, viene aquí cuatro días a la semana y está más horas casi que mi socia y yo… Es su primera casa, pasan más horas aquí que en su propia casa (risas).

Tenemos un montón de clientes superfieles, tendríamos que hacer un ránking de clientes superfieles. Tenemos tres o cuatro estudiantes de arquitectura, de diseño gráfico, viene gente de periodismo, vienen guionistas a escribir… Viene mucha gente con ordenador que no sabemos en qué trabajan o qué estudian, pero en general ese sería el perfil.

En ese sentido, puede parecerse mucho al Coworking.

Tenemos una diferencia muy grande con el Coworking que es que no nos ganamos la vida alquilando el local. Somos un negocio de hostelería, es una estrategia diferente completamente, que tiene sus pros y sus contras y para nosotros, de momento, parece que nos está funcionando.

El factor más importante para considerar si merece la pena que alguien esté muchas horas consumiendo relativamente poco es la necesidad de rotación de mesas. Para nosotros, una de las características fundamentales a la hora de abrir el local era que pudiese tener muchos puestos. Pretendes que haya un porcentaje de gente que esté tres horas consumiendo lo que se puede consumir en 20 minutos, tiene que haber también gente que esté rotando. Además de ser un sitio grande, el espacio está muy optimizado, con las encimeras, las mesas comunes…

 

 

¿La clave de vuestra wi-fi es PericoDelgado?

Sí, queríamos cambiarlo a MarinoLejarreta, pero a la gente le gusta mucho esta clave. Además, para los guiris, ya es difícil… la gente se queda mirando: “periquo…” (risas).

¿Viene mucha gente de fuera de España?

Vienen franceses, alemanes… lo que más vienen son italianos. El turismo italiano en Madrid, al igual que en toda España, está creciendo muchísimo.

¿La clientela viene de verdad en bici hasta aquí?

Por supuesto que hay gente que viene en bici. Tengo un grupo grande de amigos que viernes y sábados se pasan aquí sus horas tomando algo y claro que vienen con sus bicis. Y nuestra idea es ser un local más activo que pasivo y con los eventos y talleres que organizamos sobre el tema de la bici atraemos a ese tipo de público, aunque sea desde un punto de vista didáctico.

Si no eres aficionado a la bici, ¿no hay cabida para ti?

Este es un local que tiene diferentes targets a los que nos hemos orientado de forma consciente. No tiene que cumplir todos los requisitos una persona: ser freelance, que te guste el arte urbano, que te guste trabajar en una cafetería y que montes en bici. Alguno hay que los cumple todos, como yo, por ejemplo. Viene gente que cumple algunas de esas características, no necesariamente todas.

 

¿Tú, personalmente, te mueves en bici por la ciudad?

Sí, ahora vivo cerca de aquí, afortunadamente. Pero mientras desarrollábamos el proyecto, he ido y he vuelto todos los días desde aquí a Barajas, que es donde vive mi familia y es donde me he estado quedando.

¿Qué le recomendarías alguien que todavía no se atreva a ir al trabajo en bici?

El uso de la bici en Madrid tiene problemas que podemos resolver nosotros. El problema principal es el miedo de la gente. Madrid es completamente ciclable, perfectamente ciclable, pero entiendo que dé miedo. Hay otras ciudades de España en las que la penetración de la bici ha sido más sencilla, como Barcelona hace 6 u 8 años. En Madrid tiene que surgir de cada uno, de que cojamos la bici y perdamos ese miedo. Cuando lo de ir en bici sea una cuestión muy masiva, empezará a haber mucho apoyo. Al final, cuando te acostumbras, no es tan peligroso. Sí que hay que tener una serie de precauciones y en ese sentido queremos programar un cursito sobre seguridad vial básica y consejos para circular.

En Madrid, para el año que viene, para 2014 habrá un sistema de bici pública. Todas estas iniciativas están bien. En Barcelona fue lo que le dio el espaldarazo definitivo al uso de la bici. Esperemos a ver qué cambio supone esto en Madrid. Ojalá cambie. Lo que tiene que haber es una convivencia de todo tipo de transporte. Los problemas de movilidad no pasan solo por la bici, sino también por mejorar el transporte público.