Cuatro redes sociales para no quedarte en casa en Nochevieja

Con la llegada de las redes sociales nunca hemos estado más conectados que ahora. Sin embargo muchas veces se acusa a las redes sociales de acabar con el contacto humano. “Antes quedabas con los amigos en un bar para tomar una caña y contarte la vida. Ahora le envías un Tweet o le das un toque en Facebook”. Más o menos este es el argumento que llevo oyendo en boca de muchas personas. Pero ambas cuestiones no son incompatibles y para muestra un botón, puesto que hoy vamos a ver ejemplos que nos permiten desvirtualizarnos y quedar con amigos de las redes sociales. Y dado que hoy es 31 de Diciembre os proponemos cuatro redes sociales para no quedaros en casa en Nochevieja.

Ya sea que los conocemos de antes o que hemos conocido en la red en torno a un interés común existen redes sociales que están especializados en organizar encuentros para que podamos quedar fuera del mundo de Internet y conocer a aquellos con los que vamos comentando y charlando a través de estas redes. Lo cierto es que tenemos varias alternativas para ello, enfocadas casi todas a los encuentros alrededor de una mesa, generalmente en cenas programadas a las que nos podemos apuntar con antelación, ya sea solos o con algún acompañante. Todavía sin plan para hoy, ¿quizás aquí encontréis algo?

Quedamus, propuestas alrededor del mantel

 

Quedamus es una red social que está empezando, todavía está en fase beta, pero no por ello es menos interesante. Se trata de organizar quedadas en torno a un interés común, ya sea ocio, como cine, libros, cómics, etc. o también de otras cuestiones, como fotografía o simplemente para mejorar nuestro nivel de conversación en otro idioma.

Podemos unirnos a encuentros que ya están planificados o crear nuestra propia quedada. Respecto al tema de las reservas, en este caso se cobra un pequeño anticipo para la cena, de dos o tres euros y después se pagará en el restaurante elegido para cenar. Por supuesto podemos compartir o animar a todos nuestros amigos a asistir a través de redes sociales más generales como Facebook o Twitter, por citar dos ejemplos.

Gruppit, la alternativa más veterana

 

Gruppit es la alternativa más veterana y también la más implantada en distintas ciudades como Madrid, Barcelona, Oviedo o Valencia y por supuesto abierta a otras que puedan llegar. La mecánica es similar a la anterior, nos unimos a un evento creado o podemos crear el nuestro propio. La gran diferencia con la red anterior es que en este caso pagamos el coste de la cena previamente, no en el restaurante.

Una de las cosas que remarcan mucho son las reglas de las cenas. Ser puntuales, olvidarnos de los teléfonos móviles y socializar con la gente que tenemos delante en lugar de con los que no están presentes, o la duración de la cena que suele ser de unas dos horas. Lo que no significa que aquí tenga que acabar el encuentro ya que después podemos continuar si lo deseamos.

City Eaters, con encuentros profesionales muy interesantes

 

City Eaters es una red que también está comenzando. La mecánica de uso, las normas, etc. son similares a las anteriores. Muy interesantes son las comunidades en torno a un interés común a las que nos podemos unir, que luego darán lugar a las cenas y encuentros. Las hay de todo tipo desde amantes del Gin-Tonic, Running, o la cocina, o la cerveza artesana, por citar varios ejemplos.

Esta red también organiza de vez en cuando encuentros enfocados a profesionales, emprendedores, etc. que tienen que ver más con un ámbito laboral. Destacados son sus encuentros con Business Angels que en un entorno distendido y menos formal de lo habitual cuentan sus experiencias en la creación de empresas, algo muy apreciado por las comunidades profesionales.

uolala!, la red enfocada a todo tipo de propuestas de ocio

 

La última red que vamos a comentar es uolala! que es la que está enfocada a la realización de todo tipo de actividades, más que a la cenas sociales como las tres anteriores. Se trata de una red que propone una serie de actividades muy diversas a las que nos podemos apuntar y participar. Van desde la realización de talleres, hasta rutas para conocer mejor rincones de tu propia ciudad.

Podemos encontrar actividades por interés o ver las que se desarrollan en nuestra ciudad o en sus proximidades. Tenemos tanto actividades gratuitas como de pago. Lo que más me gusta es la cantidad de actividades distintas que propone y quizás lo que hecho de menos es el aspecto de red social que nos permitía estar en contacto antes y después con las personas con las que queremos compartir la actividad.

Como habéis visto, desde luego alternativas no nos faltan, así que ya es hora de que nos animemos a desvirtulizarnos y salir de casa para conocer aquellos con los que hemos compartido buenos momentos a través de las redes sociales.

En Ciudadano 0,0 | Mi vida como urbanita
Imagen | MarcoMaru | MagCindy

Celebración de fin de año: las ciudades más espectaculares

Si la nochebuena suele ser un momento de celebración tradicional en familia en casa, la nochevieja se presta a un mayor abanico de opciones. Casi todas las grandes ciudades congregan a sus habitantes y visitantes en algún lugar emblemático para celebrar las campanadas de fin de año.

Se trata de un momento muy especial, de alegría, de fiesta y muchas ciudades se encargan de prepararlo especialmente para que todos los que se animen puedan realizar la cuenta atrás, escuchar las campanadas, las tradicionales doce uvas o cualquier otra forma para recibir el 2013.

Continue reading Celebración de fin de año: las ciudades más espectaculares

Cinco planes urbanos para días fríos

Tengo que reconocer que soy de tacita de té y un buen libro y que no hay nada que me guste más que ver nevar tras los cristales con mi mantita, un bol de palomitas y una buena peli, pero después me arrepiento de haberme perdido las múltiples exposiciones y espectáculos que nos ofrecen las grandes ciudades, porque ¿qué hay más bonito que un buen paseo por las grandes avenidas llenas de luces y gente con un delicioso olor a castañas asadas en cada esquina?.

Ver escaparates, el famoso “window shopping” de los norteamericanos, lo llevamos practicando nosotros toda la vida. España se vuelca con las decoraciones y los mejores escaparatistas hacen realidad lo que nuestras mentes solo pueden imaginar. ¿A quién no le encanta ver esas montañas de regalos, que guardan un equilibrio imposible, como si de bloques de madera de construcción infantil se trataran?

 

Los Museos se mueven

El invierno es tiempo de museos propios, eso no hay quien lo rebata. En verano solemos visitar más los museos ajenos y entiendo como museos ajenos aquellos museos y galerías de las ciudades que visitamos durante la época estival.

Pero el invierno es tiempo de nuestros museos locales. No tienen que ser necesariamente pinacotecas, la oferta de museos y galerías en España es amplísima y lo mismo el Museo del Juguete que el del Ferrocarril o el de los dinosaurios son excelentes opciones para pasar una maravillosa tarde. Ahora que el sol nos abandona pronto y empieza a hacer frío después de comer, son los lugares más adecuados para entretenerse y disfrutar.

Además, no sé si solo lo habré notado yo, pero tenemos unas programaciones espectaculares este invierno. Los Museos se mueven y lo mismo podemos visitar una espectacular exposición de joyas, que ver un singular Dalí o pintores flamencos. Para todas las edades y para todos los gustos.

Los espectáculos más divertidos

Es impresionante la variedad de espectáculos que nos ofrecen las carteleras españolas. Obras de teatro clásico, diálogos tipo Comedy, musicales, circenses, de variedades, magia, teatro contemporáneo o magníficas proyecciones cinematográficas tradicionales o con tecnología 3 D y muchas veces sin necesidad de salir de nuestro barrio.

Los centros culturales municipales ya no son los que eran, hoy en día desarrollan una labor importantísima en las comunidades. Conciertos de cámara o de rock&roll, concursos literarios o de pintura con entrega de premios, con un boato digno de cualquier alfombra roja o recitales de poesía. Entrando en la página web del ayuntamiento o del propio centro cultural, es asombroso todo los que tienen ¡No hay lugar para el aburrimiento!

 

 

¿Nos vamos de plazas y plazuelas?

Y ya puestos el abrigo, el gorro y los guantes para pasear por la ciudad, lo que más nos gusta es callejear buscando rincones secretos dónde descubrir lugares mágicos. Seguro que en tu ciudad conoces esos sitios especiales donde ver, callejones con historia, como el Callejón del Gato en Madrid o el de Juan Bravo de Segovia con su impresionante Casa de los Picos, o lugares de leyenda, como el Callejón del Infierno de Toledo, los del Borne de Barcelona y los patios cordobeses, un tesoro entre muros encalados.

Descubrir el encanto de nuestras ciudades más allá de las grandes avenidas abarrotadas de transeúntes y disfrutar del silencio de callejuelas, placitas y lugares con encanto que existen (y muchos) en estas urbes que tanta historia guardan en sus recoletos centros.

Las mejores tapas

Y en esas calles adornadas y más o menos transitadas nos esperan magníficos templos donde reponer fuerzas. No se me ocurre nada mejor que merendar chocolate con churros en locales emblemáticos o degustar unas tapas bien dispuestas y sabrosas en compañía de amigos.

La oferta gastronómica es enorme, tapas clásicas, pinchos de diseño, bocatas tradicionales como el de calamares o el de huevos fritos y cazuelitas riquísimas, que nos darán fuerzas y nos harán entrar en calor, eso por no hablar de las compras que podemos hacer en los grandes mercados rehabilitados mientras degustamos unas tortillas de camarones o unas albóndigas caseras.

 

Ponte en forma con bailes de salón

Reconozco que soy amiga del deporte al aire libre, los deportes sobre ruedas y el senderismo son el top one en mi lista, pero me encanta bailar. Cuando oyes la expresión “bailes de salón” te imaginas una residencia geriátrica, pues no. Para empezar, hay tanta variedad de bailes que daría para un post completo. Sones latinos como el tango, la salsa, el merengue, la bachata o el chachachá.

Otros más tradicionales como los boleros, el pasodoble o el vals y divertidos como el foxtrot, con saltitos incluidos, el rock&roll o el twist o si prefieres ir por libre y sin pareja, la danza del vientre o el flamenco, harán que nos mantengamos en forma y disfrutemos de una tarde divertida al son de la música.

¿Se te ocurren más planes para los días de invierno? Cuéntanos cómo entráis en calor durante las largas tardes de frío.

Imágenes | Miguel de Guzmán, Zigor Alkorta

Planes alternativos para celebrar el fin de año

Hemos hablado de sugerencias para celebrar las Navidades, comprar los regalos o decorar la casa antes de la llegada de las fiestas. Ahora queremos también plantear algunos planes alternativos para Nochevieja y año nuevo, tanto para festejarlos en familia, en pareja o para si aún no se ha encontrado con quién celebrarlo. La idea no es otra que pasárselo muy bien de la forma que nos resulte más cómoda, agradable y apetecible. Las cenas de Nochevieja en familia y las fiestas multitudinarias están muy bien. Pero quizá algún año nos apetezca darle variedad al fin de año y apostar por un plan que se diferencie de los años anteriores.

Campanadas unplugged

Una de las discusiones que se suelen tener durante las cenas en familia es qué canal de televisión se sintoniza para escuchar las campanadas. Para evitar la discordia, se me ocurre que lo más original sería pasar esas horas sin electricidad. Luz de velas y un gong metálico antiguo para, guiándose por un reloj de agujas, dar las doce campanadas en un ambiente sumamente original. Si en la casa donde lo celebramos hay alguno de estos muebles-reloj con carrillón y campanario incluidos, o incluso uno de cuco, la atmósfera se puede enriquecer aún más.

Viajar antes del año nuevo

Viajar al extranjero puede servir para saber cómo celebran esta transición en otras culturas. Recuerdo que una ocasión, cuando era adolescente, mis padres, mi hermana y yo pasamos la Nochevieja en Roma. Fuimos hasta la playa de Ostia en un autobús donde cenamos lo que es tradición en Italia: lentejas. Hay que saber que allí se celebra el cambio de año con una prenda interior roja. No lo pasamos mejor que en España, pero fue curioso conocer otras costumbres para una fecha tan señalada.

Las ciudades españolas también pueden sorprendernos con sus costumbres pintorescas, así que el viaje no tendrá por qué ser necesariamente a una larga distancia. Por ejemplo, en Alcoy, pasada la medianoche, los habitantes salen a las calles disfrazados como si fuese Carnaval. A esta tradición me apuntaría sin duda y no me importaría nada que se extendiese la costumbre a muchas otras ciudades. Si hemos adoptado Halloween porque nos gusta vestirnos de lo que no somos, seguro que lo mismo ocurre cuando se dé a conocer la Nochevieja de Alcoy.

 

Un año nuevo deportivo

No todo vana ser viajes. Para los Ciudadanos 0,0 más deportivos, que sabemos que son legión, el año nuevo también ofrece alternativas. Aquí, en la capital, podemos apuntarnos a correr la San Silvestre o al Fin de año en bicicleta que celebran algunos ayuntamientos. Muchas personas se preparan para estas carreras desde varios meses antes. ¿Eres tú uno o una de estos valientes que ya se está preparando para correr el día de año nuevo?

Elegir otra fecha

Si lo que te gusta es la fiesta y mantenerte en pie hasta altas horas de la madrugada anticipando el espeso chocolate que tomarás antes de acostarte, pero te asusta pensar en lo llenos que podrían estar los locales o en lo cara que te resultaría la entrada, puedes emular la celebración de Nochevieja, pero un día diferente. Hay fiestas que se organizan ya con esta idea en mente, por ejemplo, el día 1 de enero. Lo pasarás igual de bien, pero con mayor comodidad.O, para los que no tienen límite, quizá lo mejor sea apuntarse a uno de estos eventos para celebrarlo dos veces. ¡Que no pare la fiesta!

La elección de otra fecha también puede venir provocada por nuestra decisión de acogernos al cambio de año de otro calendario, como el chino. Claro que, en esta ocasión, habría que esperar al 10 de febrero de 2013, cuando ellos celebran que comienza el año 4711, y unirse a lo que llaman La Fiesta de la Primavera.

 

Si no conoces a nadie en la ciudad

Es posible que te encuentres en una ciudad diferente a la tuya, quizá de paso, quizá en una temporada laboral. Existe asimismo la posibilidad de que tus amistades estén fuera, en las localidades donde viven sus familiares y que no tengas cerca a tu familia. No pienses que no puedes celebrar el año por no tener con quién. Existen clubes y grupos a los que acudir, tanto si es para hacer alguno de los viajes que hemos propuesto más arriba, como si es para unirte a una fiesta de solteros. Quién sabe si cuando lleguen las campanadas ya tendrás con quién recibir el año.

Son tantas las ideas posibles que parece una lástima que no se pueda celebrar la llegada del año varias veces. Pero no pasa nada porque si alguno de los planes nos ha gustado mucho y ya tenemos compromiso para otro, siempre podemos hacerlo en fechas diferentes, pues el espíritu de celebración hay que mantenerlo todo el año.

Así fue el BFF, la cultura de la bicicleta en un festival

Ya te hablamos en este mismo blog de la esperada llegada a Madrid del Bicycle Film Festival, una de las ocasiones más señaladas para disfrutar de la cultura de la bicicleta desde hace 12 años. Durante este fin de semana se han celebrado actividades, exposiciones y por supuesto, proyección de cortometrajes sobre el ciclismo urbano. Y es que la bicicleta ha llegado para quedarse.

Cortometrajes sobre dos ruedas

La Cineteca de Matadero Madrid ha sido el centro de las proyecciones, distribuidas en tres programas. Allí hemos podido ver cortometrajes en los que la bicicleta tenía un protagonismo especial, cambiando vidas, comunidades o como pieza fundamental en cambios sociales y personales. También hubo espacio para los films de tono más divulgativo, como Georgena Terry, que narra cómo desarrolló un tipo de bicicleta adaptado al cuerpo de la mujer; Wolfpack Matahon Crash Race donde podemos desarrollar nuestra envidia viendo a ciclistas recorriendo las calles de Los Ángeles sin coches o Bike Lane, que nos lleva a Nueva York para tratar de sortear todos los obstáculos que un ciclista urbano se encuentra en un carril bici.

Los cortometrajes, con una duración de entre 5 y 10 minutos, permiten observar una panorámica de la bicicleta mucho más allá del puro uso como transporte. Y es que como sabemos los usuarios habituales, la bicicleta es parte de tu vida: por eso la frase más repetida en el festival es “la cultura de la bicicleta”, lo que trasciende mucho más allá de un mecanismo de dos ruedas y pedales.

 

En la propia Cineteca también pudimos disfrutar de la exposición Provo, con fotografías y carteles de este movimiento contracultural holandés surgido en los años 60. De ideología anarquista e incluso dadaísta, llevaron a cabo diferentes acciones en Amsterdam, siendo una de las más famosas su Plan Blanco de Bicicletas, con la que miles de personas salieron a las calles en bicicletas blancas con intención de protestar contra la contaminación y el mal funcionamiento del transporte público. Este movimiento fue uno de los precursores de la integración de la bicicleta en la ciudad que tanto admiramos a la ciudad holandesa. En la exposición pudimos encontrarnos incluso con Roel Van Duijn, fundador del movimiento.

Actividades para todos

El sábado 22, el espacio polivalente de la Nave 16 de Matadero se llenó de actividades para toda la familia desde la mañana. Lo primero que impresionaba al entrar era el ambiente: desde jóvenes observando las actividades hasta mayores o familias con niños (con sus propias bicis) conociendo mucho más sobre las bicicletas.

 

Sin duda, uno de los puntos más originales era la gran colección de bicicletas creadas por Juan Manuel Muñoz, un encantador diseñador de moda jubilado que se define a sí mismo como creador de inventos. A lo largo de los años Juan Manuel ha creado auténticas obras de arte mezclando cultura popular con bicicletas (lo que llamaríamos tunning): desde una carrocería con los colores de la bandera argentina que homenajea a Maradona, hasta una que parecía un auténtico Ferrari, pasando por una “Harley-Davidson” e incluso un plateado “Alpha-Jet”. La imaginación, la creatividad artesanal y el buen humor se unen de esta forma con el mundo de la bicicleta.

 

Estos prototipos, creados con piezas recicladas de otras bicicletas y siempre a mano, cuidan hasta el último detalle: a su “Rolls-Roice” y su “Jaguar” no le faltaban ni las figuritas emblema metálicas en la parte delantera. Juan Manuel apunta, eso sí, que para conducir estas bicicletas hay que vestir adecuadamente: me sugiere un sombrero de copa y traje de gala para el Rolls. Y desde luego, ganas no me faltan de probar tan distinguido coche-bicicleta.

 

Otro apasionado de las bicicletas con el que nos encontramos es Emilio Plaza, que ha reunido una colección de decenas de bicicletas de competición desde los años 70 (con cambio manual) hasta las más recientes, como su última incorporación, una réplica de la que ha llevado el Equipo Movistar en 2011 con cambio electrónico, pasando por las que llevaron al equipo Banesto a triunfar en la primera mitad de los 90. Emilio, que también es ciclista y compite, nunca había expuesto su colección hasta ahora y el BFF ha sido una ocasión excelente para ello.

 

Pero además de observar todo tipo de bicicletas, también pudimos asistir a un deporte del que no había oído hablar jamás, pero que al parecer se remonta al siglo XIX: el Bike Polo, que es exactamente lo que promete su nombre: un tipo de polo en el que los caballos se cambian por bicicletas. Desde luego, es original y por lo que se veía, bastante movido. Una demostración más de que la bicicleta puede llegar a todas las áreas de nuestra vida. Como nota curiosa, el Bike Polo llegó a ser deporte de exhibición en los Juegos Olímpicos de Londres de 1908.

El arte visual y la solidaridad también tenían su espacio. Además de un concurso de fotografías para todos los visitantes, pudimos ver un gran mural de coloridas fotografías tomadas con cámaras Lomo, y artistas en directo pintando cuadros inspirados en bicicletas: está claro que las dos ruedas inspiran. También había oportunidad de que los pequeños hicieran su propia camiseta solidaria con la ONG PSN Camboya, que recogía fondos para escolarizar y sacar de los vertederos a los niños de este país asiático. Una oportunidad de colaborar y llevarnos a casa un recuerdo en forma de camiseta personalizada con una gran silueta de bicicleta.

La bicicleta está en plena forma

La celebración del BFF en Madrid es otra muestra más del resurgimiento de este medio de transporte en la ciudad. El mundo está cambiando hacia un modelo más sostenible, de calles en las que convivamos todos, con más espacio para pasear, menos humos y ruidos, y la bicicleta es protagonista. Un medio de transporte que no se queda en eso, sino que contribuye a mejorar la sociedad y se integra en nuestra cultura, nuestro ocio y deporte y nuestra creatividad.

El BFF nos enseña que la bicicleta no tiene género, clase ni edad. Un abanico tan amplio de actividades, exposiciones y actividades culturales hacen que la bicicleta pueda ser protagonista y eje fundamental de tantas formas diferentes de concebir las ciudades, el arte, el deporte y la sociedad como personas y colectivos que la observen.

Comer bien en un aeropuerto y no morir en el intento

A menudo comer fuera de casa se convierte en una dificultad si queremos mantener un nivel saludable en nuestra dieta. Es fácil toparse con demasiadas tentaciones y hay que mantener una buena fuerza de voluntad para seguir comiendo sano también cuando viajamos.

En el aeropuerto es fácil que pasemos muchas horas de espera: vuelos retrasados, tiempo para embarcar, facturar… y más precisamente en estas fechas navideñas que aumenta el número de viajeros, así que es fácil que llegue el momento de comer y ¿qué opciones encontramos para comer sano?. A pesar de ser Navidad y tener un viaje en avión podemos seguir cuidándonos.

Airport Restaurant

Continue reading Comer bien en un aeropuerto y no morir en el intento

Así fue el Nolotiro Solidario en Barcelona

El pasado sábado 15 de diciembre celebramos una comida popular Nolotiro Solidario en Barcelona, organizada por San Miguel 0,0%, en la que participaron 3.000 personas, gracias a las cuales se han podido donar 3.000 kilos de alimentos a la Fundació Banc dels Aliments de Barcelona, sumados a los 20.000 kilos de alimentos conseguidos gracias a la participación de todos también en Facebook.

Nolotiro Solidario

¿Queréis saber cómo podemos ser más solidarios? Muchos de los participantes y Belén Giménez, responsable de comunicación de la Fundació Banc dels Aliments de Barcelona, nos dieron algunas claves para conseguirlo.

Repartimos muchas cajitas Nolotiro y contamos para hacerlo con la ayuda de Jaume Sanllorente, Natalia Verbeke, Macarena Gómez y Joel González.

Como buenos embajadores de Nolotiro, nos explicaron también lo que piensan de esta iniciativa.

Y Sandrine Giraud, Product Manager de San Miguel 0,0%, nos contó con todo detalle en qué consiste la campaña Nolotiro y cómo podemos formar parte.

¡Gracias a todos por participar! fue un día muy especial.

Os dejamos con la galería de fotos del evento y nuestros mejores deseos para estas Navidades, unas fechas en las que podemos seguir siendo responsables y aprovechar la comida al máximo, como hacemos ya el resto del año.

Cómo hacer tu propio compost para tu huerto o tus plantas

Cuando hemos tocado el tema de los huertos urbanos algunos lectores nos han preguntado por el compost. Se trata de un proceso natural para convertir la materia orgánica en abono, de manera que sirva para nutrir de nuevo tus cultivos. Hoy vamos a explicar cómo hacer tu propio compost para tu huerto o tus plantas. Se trata de un proceso relativamente sencillo al alcance de todos, sin importar si tenemos mucho espacio o poco, en cualquier rincón de la terraza podremos instalar el cubo compostador.

Lo habitual es obtener un rendimiento de 30 kilos de compost por 100 kilos de materia orgánica. Necesitaremos un cubo o contenedor para mantener la materia orgánica en descomposición. Tenemos compostadores, que son contenedores especialmente diseñados para este fin, pero sino podemos utilizar cubos de basura, del tamaño que nos sea más cómodo y además son más económicos. En este caso, deberemos taladrarlos en los laterales y en el fondo para que se puedan oxigenar y drenar de forma adecuada. Debemos ubicar el compostador en una zona de sombra mejor que en una de sol ya que la humedad de la mezcla juega un papel importante en su descomposición.

¿Qué materia orgánica utilizo para fabricar mi compost?

Los desechos orgánicos son perfectos para el compost. Verduras en mal estado, restos de cáscaras de huevo, hojas de árboles caídas, ramas, piñas, papeles, cenizas (de madera que no tenga barnices ni químicos), restos de hierba del césped del jardín. Como regla general tenemos que mezclar restos verdes, que aportarán nitrógeno, con restos secos que aportarán carbono para tener un buen compost.

El proceso tarda de tres a cuatro meses. Conseguimos acelerarlo si la materia orgánica está convenientemente triturada. A menor tamaño de la materia orgánica, mayor superficie para que puedan actuar los agentes microbianos y, por lo tanto, mayor rapidez en la descomposición y transformación en compost. Por lo tanto si tenemos una trituradora mejor. Si tenemos jardín o nos han facilitado restos de hierba conviene mezclarlos con otros elementos para que no se queden compactados. Restos de hojas que hayamos pasado por la cortadora de césped para triturarlas más, o pequeñas ramas y hojas que hemos triturado son un buen complemento. Además podemos añadir los restos orgánicos que nosotros mismos generamos con restos de verduras, frutas, bolsas de te, posos de café, etc.

 

Para que el proceso funcione es fundamental que se airee bien la mezcla. Es aconsejable mover la materia orgánica una o dos veces al mes. Además toda la mezcla deberá tener unas condiciones mínimas de humedad. En climas secos habrá que regarla más a menudo, pero no empaparla, para ayudar a su creación. El compost pasa por una primera fase termófila, que dura un par de semanas, donde si hemos creado bien la pila de compost desprenderá calor. Una vez pasada esta fase notaremos que el volumen de la materia orgánica ha bajado mucho. Aireamos y pasa a una segunda fase de descomposición, más lenta, la fase mesófila que durará entre tres y cuatro meses.

Dependiendo del tamaño de trituración y del tipo de mezcla puede tardar más o menos, pero necesita un mínimo de dos meses o cuatro meses. Podemos añadir aceleradores para que nos ayuden a la descomposición, pero con una buena mezcla no será necesario. En todo caso si no tenemos prisa el proceso será más lento. Al final obtenemos un compost que no se parece en nada al material original. Estará húmedo pero suelto y con lo obtenido podemos abonar nuestras macetas o nuestro huerto urbano. Si lo mezclamos con tierra nos servirá para renovar la base de plantación de nuestro huerto.

Ventajas que nos aporta el compost casero

 

En el caso de utilizar nuestra propia materia orgánica, por ejemplo si tenemos un pequeño jardín, el compost casero nos evita tener que cargar y deshacernos de las hojas en otoño y la hierba que cortamos en verano. Además podemos reutilizar los restos orgánicos y generaremos menos residuos. Como el tamaño de los cubos de compostaje es el que nosotros decidamos podemos adaptarlo a la cantidad de residuos que nosotros mismos generamos y no necesitamos ni mucho espacio, ni mucha materia orgánica para ir creando nuestro propio compost.

La segunda gran ventaja es que evitamos utilizar fertilizantes artificiales para abonar nuestras macetas o nuestro huerto urbano. De esta manera además de ayudar al medio ambiente tenemos una producción casera de frutas o verduras más ecológica, donde tenemos un mejor control de la producción y nos aseguramos de que los químicos están ausentes. El abono es uno de los trucos para tener mejores cosechas.

El compost casero puede dar lugar a malos olores si no tiene una oxigenación adecuada. Con los cubos de compostaje actualmente disponibles y moviendo el compost una o dos veces al mes esta cuestión es mucho más complicado que se produzca. Por último una cuestión que debemos evitar es utilizar materia orgánica como lácteos, carnes o yema de huevo, que además del malos olores pueden atraer a los roedores. Con todos estos consejos, y viendo lo sencillo que es esperamos que os animéis a fabricar vuestro propio compost para abonar plantas y huertos urbanos.

En Ciudadano 0,0 | Infografía: Ciclos del huerto urbano. Sembrar
Imagen | Daquella manera | idleformat | hardworkinghippy

Diez parques urbanos en los que perderme

Uno de los placeres de vivir en una ciudad es adentrarse en un parque para pasear o sentarse en la hierba o en un banco a relajarse. Siempre que viajo al extranjero o a otra ciudad española, visito los parques más importantes de mi lugar de destino.

En verano, entro para comer y descansar un rato. En otoño, me gusta pisar las hojas caídas, mientras me rodean los tonos ocre de los árboles y plantas. En primavera, aguanto los síntomas de la alergia al polen porque la belleza de las flores de diferentes colores vale la pena. Hasta en invierno ofrecen algún aliciente, como observar las formas del hielo formado en las fuentes y estanques y jugar a romper la capa helada como si fuese una niña.

10998040_10153683927219068_5969895698937763257_n

De un parque me gusta que tenga un poco de todo y, más que nada, que sea divertido, casi como si también fuese de atracciones. Puede haber zonas amplias de césped y largos paseos, pero disfruto cuando además incluyen parterres ordenados con amor y armonía para mostrar flores, cuando hay laberintos, puentecitos y pequeños arroyos con nenúfares. Me agrada que sean frondosos y que, en algunas zonas, parezcan salvajes. Me encanta que me permitan perderme si, por unos minutos, prefiero abandonar el sentido de la orientación para olvidarme a la vez del tiempo.

Grant_Park_Chicago

10. Grant Park

No se trata del parque más grande de Chicago –ese privilegio se lo reserva el Lincoln Park–, pero es del que guardo un recuerdo más intenso, ya que estaba frente a la Universidad donde estudié un año. Os puedo asegurar que Chicago se ha ganado con creces el apodo de “La ciudad del viento”: en la parte más cruda del crudo invierno puede llegar a hacer treinta grados bajo cero. Aunque yo me libré del peor mes de todos, pasé más frío que nunca durante más tiempo seguido. Pero más que las bajas temperaturas, me deprimía la ausencia de sol. El primer día que la primavera se quiso mostrar y la ciudad recuperó su clemencia, me hizo tan feliz descubrir la luz solar al salir a la calle que me llené de euforia. Todo mi humor cambió. Así que ese día decidí no ir a clase y, en su lugar, me quité el abrigo y me tumbé en Grant Park para que me diese el sol. Nunca había sido consciente de lo que me gustaba este elemento, pero ahora siempre que puedo, salgo al exterior para que no se me escape ningún rayo. De este parque es famosa su fuente y también numerosas esculturas que no conozco, pues han sido adiciones posteriores a mi estancia.

berlin-tiergarten

9. Tiergarten

Antes de visitar Berlín por primera y única vez, la imagen con la que la capital de Alemana se dibujaba en mi mente era el enorme angelote dorado que corona el Tiergarten y que Wim Wenders reflejó con tanto ahínco en El cielo sobre Berlín. Conocí la ciudad hace unos años y la encontré sumamente interesante, con numerosos lugares que visitar y, por supuesto, cargada de historia. Este gigantesco parque se me antojaba algo ajeno al ajetreo ya que, debido al frío, se encontraba bastante vacío. Pero no se le puede negar su vistosidad y capacidad para albergar todo tipo de zonas de diferentes estilos.

8. Parque de Aiete

parque aiete donostia san sebastián

Este mismo año, hace solo un par de meses, estuve en San Sebastián para cubrir el Festival de Cine de Donostia. Estaba alojada en la zona de Aiete, muy cerca del Palacio que le da nombre y la mañana de vuelta aproveché el tiempo extra para darme un paseo por el Parque de Aiete. Se trata de un parque más o menos pequeño, pero muy acogedor y con elementos curiosos, como las casas que me recuerdan a otro parque al que también me encanta acudir de vez en cuando: la zona baja de los Jardines del Campo del Moro, en Madrid, en su entrada por el Paseo de la Virgen del Puerto.

7. El Retiro

Los que somos de Madrid o quienes llevan mucho tiempo aquí damos por hecho el parque de El Retiro, pero es innegable que se trata de uno de los mejores parques del mundo y que, con una ubicación tan céntrica dentro de la ciudad, uno de los más grandes en proporción. En él es fácil perderse, dadas sus proporciones y por su tamaño y diversidad, tiene cabida para todo, tanto en lo que se refiere a topografía, como en cuanto a eventos, como la famosa Feria del libro. Patinar, tomar el sol…

Parque_del_Buen_Retiro,_Madrid

6. Parque María Luisa

Como nos recuerdan en Diario del Viajero, el parque María Luisa, en Sevilla, fue donado por la infanta del mismo nombre a la ciudad en 1893. Sus más de 40 hectáreas están formadas en parte por jardines del palacio y también por terrenos del Prado de San Sebastián, los naranjos del palacio de San Telmo, los Jardines de las Delicias y el Huerto de Mariana, donde esta la plaza de América, que se añadieron en la Exposición Universal de 1929.

Parque_de_Maria_Luisa,_Sevilla

5. Hyde Park

No podemos olvidar uno de los parques más emblemáticos: el londinense Hyde Park, al que atraviesa el Lago Serpentine. En él se encuentra el famosísimo Speaker’s Corner o Rincón de los Oradores, donde cualquiera puede subirse a un estrado para comunicar sus ideas u ocurrencias. Antes de que tuviésemos blogs, era una forma de darle la palabra a todo el mundo.

hyde park londres

4. Los jardines de Aranjuez

Aunque no hablamos de una gran urbe, creo que merece la pena mencionar los jardines de Aranjuez porque aúnan todo lo que más arriba decía que disfruto de un parque. Tienen zonas por las que simplemente pasear, tienen rincones más decorados con estatuas, parterres y promontorios a los que subirse, donde encontrar cenadores, bancos y teatritos… Pero para mí lo mejor son los pavos reales que te salen al paso con sus colas y pechos de colores increíbles.

Aranjuez_Jardines

3. El parque Güell

El parque Güell, de Barcelona, diseñado por Antoni Gaudí, es como un parque de juguete. Si nos imaginamos cómo sería la casa de caramelo y chocolate que encontraron Hansel y Gretel seguramente nos hacemos a la idea de algo muy parecido a las casas de cuento que se encuentran a la entrada de este parque. Además de la zona que se visita con más frecuencia y que nos hace pensar en un recinto reducido, el Güell tiene mucho más terreno por detrás para perderse y dar largos paseos.

Barcelona.Park.Güel

2. Central Park

Cuando hablaba de las películas que mejor han retratado la ciudad de Nueva York, quedaba claro que el Central Park o parque central era una de sus mayores atracciones, con la pista de patinaje sobre hielo, las piedras planas donde te puedes sentar, las estatuas y esos paseos de frondosos y altos árboles. Descalzos por el parque, la adaptación de Gene Saks de la obra de teatro, protagonizada por Robert Redford y Jane Fonda demuestra, además, el romanticismo de este lugar. Al estar en el corazón de Manhattan, puede verse desde muchos de sus edificios y no cabe duda de que los habitantes de estos son unos privilegiados.

Central_Park_Nueva_York

1. Los jardines de Luxemburgo

La ciudad a la que más me gusta viajar es París. No me importa repetir y siempre que vuelvo le descubro cosas nuevas, que dependen de la estación del año o del tipo de paseos que decido hacer. Cuando era joven, pasé allí unas semanas para aprender el idioma y mi escuela estaba bastante cerca de los jardines de Luxemburgo. Desde que los descubrí en aquella ocasión, no puedo pasar por la capital francesa sin hacer una visita. Mi parte preferida es la gran fuente que está rodeada de butacas de metal en las que sentarse, pero son infinitos los rincones que se pueden ir encontrando poco a poco si se pasa tiempo explorándolo.

Jardines_de_Luxemburgo Paris

Estoy segura de que existen muchísimos parques urbanos que no conozco y que son bellísimos, acogedores y divertidos. Por ejemplo, he visto fotos de uno de Tokio y de otro de San Francisco que parecen impresionantes. En la lista me he limitado a hablar de los que he visitado personalmente, ya que quería acercaros mi visión particular. Si habéis estado en alguno que falte en la lista y lo queréis recomendar al resto de los lectores, nos encantará que el ranking se complete con vuestros comentarios.

Imágenes | Wikimedia, Wikimedia, Alberto Otero García, Wikimedia, Wikimedia, Wikimedia, Wikimedia Wikimedia Wikimedia y Fotocommunity.

Recetas Nolotiro: de la mar… el mero

Ya llevamos algún tiempo comentando los deliciosos platos, tanto de verduras como de carnes que podemos elaborar para “reciclar” el sobrante de las cajas Nolotiro. Pues entre mis amigos, las cajas más codiciadas son las que llevan dentro diferentes pescados.

No voy a comentar la cantidad de ventajas y propiedades del pescado, pero como Ciudadana 0,0 sí me gustaría compartir alguna de mis recetas favoritas para transformar el contenido de las cajas Nolotiro, esas cajas que ofrecen en algunos restaurantes adheridos, que nos recuerdan que siempre podremos disfrutar la comida que ha sobrado, permitiéndonos aprovechar los platos que ya hemos pagado, y que terminarían en la basura. Y, aunque no pongo ninguna de mero (me gusta tanto que nunca sobra) siempre he oído eso de que de la mar el mero y de la tierra el carnero, aunque cualquier pescado es bueno para aprovechar.

Las recetas más calientes

 

Uno de mis favoritos es el de zarzuela de mariscos, ya que a la mañana siguiente se puede preparar un arroz caldero de auténtico lujo con los restos de langostinos, merluza, mejillones y mil cosas más. La receta original de la Región de Murcia suele prepararse con morralla o pescado de roca, si nunca la habéis probado es el plato por excelencia del Mar Menor y en El horno de María, tenéis la receta original, claro que preparándola con un poco de marisquito, el sabor cambia, pero el caso es aprovechar, de hecho este plato tiene su origen en la morralla que los pescadores no conseguían vender y transformaban en delicioso guiso.

 

El pulpo a la brasa es uno de los que más gustan a chicos y a grandes. Pero cuando sobra es una pena volver a brasearlo, perdería mucho líquido y en el microondas se queda fatal, blandengue y chicloso. Así que lo mejor es reconvertirlo en Pulpo “a feira”. Me reconozco fan absoluta de los cachelos gallegos, ninguna patata como las de la tierra para dar el toque especial al pulpo. El pulpo a la brasa está entero mientras que pulpo “a feira” se parte en rodajas y al rociarlo con aceitito de oliva no se reseca. Un buen pimentón y un plato delicioso. Una receta que siempre sale bien es la que nos proponen desde El Aderezo.

En Navidad, todos los años, es tradición acercarse a la Plaza Mayor a comprar figuritas para el Nacimiento. Una de mis paradas favoritas era (y sigue siendo) el aperitivo en una tasca de la calle preciados donde preparan los soldaditos de pavía más ricos de todo Madrid. Así que cuando la caja Nolotiro viene con un buen trozo de bacalao, lo bueno es convertirlo en soldaditos de Pavía para el aperitivo o la cena.

 

Son trozos de bacalao rebozados en una masa teñida con colorante amarillo y acompañados de una tira de pimiento rojo. Si os llama la atención el nombre, cuenta la historia que el General Pavía, entró en el Congreso al mando de sus tropas, obligando a los diputados a abandonar sus escaños, poniendo así  fin a la I República. Las tropas tenían la chaqueta de color amarillo y los galones rojos, por eso el pueblo de Madrid, con su gracia habitual, llamó “soldaditos de Pavía” a unos trozos de bacalao rebozado en una masa teñida con colorante amarillo y acompañados de una tira de pimiento rojo que recuerda los galones del Regimiento de Pavía, ¡todo tiene su razón de ser!

Una estupenda receta para prepararlos nos la da Las recetas de mamá, en su apartado de recetas de Cuaresma. Y es que, según ella misma cuenta, el bacalao es un manjar típico en Andalucía en esas fechas.

 Las recetas más frías

 

El salmón ahumado es una de las más fáciles de reciclar, en frío con diferentes lechugas, canónigos, un poquito de mayonesa y eneldo enrollándolo todo en una tortita de trigo mejicana, como nos sugieren en Castillas.

Otra receta sencilla y deliciosa es la merluza al horno, pero fría y desmenuzada en la ensalada del mismo modo que otras veces se pone el atún en aceite o los palitos de cangrejo.

Bueno, esto es sólo una pequeña muestra de todo lo que se puede hacer con el sobrante de una comida, pero tengo unas cuantas recetas pendientes de probar para contaros qué tal salen, como la que Pintxo, de Directo al paladar, que prepara una receta de tartar de salmón con un toque asiático con una pinta genial y en Recetas y Vinos, las albóndigas de pescado con cebolla, en cuanto vuelva a tener una caja Nolotiro.