Patinando por la ciudad, de los 70 al patinaje del futuro

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Uno de los recuerdos más gratos de mi infancia y adolescencia es el de patinar junto a mis hermanos en el Paseo de Coches del Parque del Retiro. No estos impresionantes patines de ruedas en línea con sus descomunales botas y toda la equipación, empezando por el casco y terminando por los protectores para las manos, sino con esos patines de metal con sus tiras de cuero (las mías eran blancas), de los que llegamos a ser auténticos virtuosos de la época y es que también Yo fui a E.G.B.

Naturalmente, les pedimos a los Reyes Magos un monopatín, que también usábamos sin protecciones ni casco, lo que terminó en brechas en diferentes partes, pero a lo que iba, hoy en día ya no es un lujo tener unos buenos patines, las grandes superficies tienen todos los modelos y precios imaginables. La oferta es amplia y variada: patinetes de tres ruedas, de dos ruedas para adultos, monopatines, waveboard, y finalmente patines.

Primer paso: el patinete

Como Ciudadana 0,0 y madre responsable, yo voy a buscar a mis hijos andando al cole, son veinte minutos a buen paso, que se convierten en más de media hora de regreso. Pero igualmente hay muchos Ciudadanos 0,0 que a diario caminan largas distancias y que muchas veces acaban agotados.

Con el cansancio acumulado de todo el día es una buena idea regresar a casa sobre ruedas, siempre que el clima lo permita claro. Y con esta idea, entramos en el Mundo del patinaje.

No era opción utilizar el coche para una distancia tan corta: Aparcamientos en tercera fila, atascos interminables etc, por lo que que el primer sábado que pudimos, fuimos a una gran superficie donde pudieron probar todos los cacharros imaginables. En las zonas residenciales, como la nuestra, ir sobre ruedas es una opción perfecta para las grandes avenidas, también lo recomiendan en Valdebebas, pero el centro de grandes ciudades como París, Londres o Nueva York está lleno de usuarios sobre ruedas.

Y lo que más me gustó es que los deportes sobre ruedas han dado un profundo cambio desde los patines de metal. ¿Crees que los patinetes son sólo infantiles? Te das cuenta de que no, cuando compruebas la comodidad de un patinete para adultos: pesan muy poco, son perfectos para salvar distancias, moverse entre la gente, además haces ejercicio y quemas calorías y apenas ocupan lugar. Utilizando el patinete tonificarás los músculos y ayuda a aliviar los dolores de espalda ocasionados por el sedentarismo, al menos yo que me paso la vida frente a un ordenador, agradezco mucho la libertad y la diversión de montar en patinete. Con el ejercicio regular de los músculos de la espalda ese dolor del que todos nos quejamos y las molestias en el cuello tienden a desaparecer.

Aparte de tener un mantenimiento mínimo. Si os interesa podéis entrar en Kotska y ver las ventajas, como por ejemplo poder subirlo al metro o al autobús, si empieza a llover y soportan hasta 100kg de peso.

Incluso hay algunos patinetes para mamás que se ponen en forma y se pueden poner una cesta para la compra diaria…¡se acabó acarrear la bolsa!. Otra web que os mostrará un montón de modelos con sus características determinadas es Patinetes para todos.

Segundo paso: Patines en linea

Como es natural en cuanto se coge seguridad con los patinetes (es impresionante cómo grandes y chicos consiguen en poco tiempo estabilizarse y no perder el equilibrio), el siguiente paso son los patines en línea.

Patinar requiere fuerza, habilidad y resistencia, es fundamental la acción de los músculos y las articulaciones para hacer los movimientos y exige ritmos constantes de oxígeno, es entretenido y relajado, como una buena caminata.

Las mañanas de los domingos nos acercábamos hasta El Retiro, donde en el mismo Paseo de Coches donde yo aprendí a patinar, hay clases para todas las edades, por ejemplo, Sobre 8 ruedas o Roller Madrid.

En otros municipios, la práctica del patinaje, está igualmente extendida, por ejemplo el Club Patinadores de Sevilla, lleva activo desde 1991 o el propio Ayuntamiento de Zaragoza, que tiene una asociación, Patinar-Zaragoza, con multitud de actividades, rutas y excursiones.  Lanzapatín, en Lanzarote o el conocido Vipic Club en la Ciudad Condal, o Gandía Patina.

Tercer paso: Monopatín y waveboard

¿Qué es un wave?

El waveboard es un monopatin de nueva generación, mucho más difícil de dominar (o al menos desde mi visión del monopatín clásico me lo parece). Lo llaman street surfing , y consiste en un patinete de dos ruedas con una parte flexible en el centro, si entre vosotros hay algún usuario del mismo que me perdone por la simplista descripción, me quedé en la “antigüedad”.

Hay auténticos virtuosos en los skateparks de toda España, como podéis observar en las fotos de Street Surfing Valladolid que me he permitido adjuntar, con trucos, piruetas y demás.

Aunque por supuesto para nostálgicos, y no tanto, siempre nos quedará el monopatín de toda la vida.

¿Te animas a practicar otros deportes urbanos con ruedas?

Imágenes | Pirómano teatro , terra

Comentarios

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3 thoughts on “Patinando por la ciudad, de los 70 al patinaje del futuro”

  1. De las modalidades que comentas ahí, la que he practicado yo ha sido la de patines en línea. Pero el primer paso a estos patines en línea eran aquellos que teníamos de pequeños de las cuatro ruedas, en paralelo de dos en dos. Eran mucho más incómodos para hacer giros y frenar, pero aprendiendo con ellos, luego con los de línea haces lo que quieres. En una etapa de mi infancia y en toda mi adolescencia, viví en una calle que tenía una cuesta muy pronunciada, así que patinar era lo más divertido que se podía hacer allí.

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