Un huerto urbano y poco tiempo libre ¿Solución? Los Frutales

  • Gastronomía
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A muchos nos apetece plantar nuestro propio huerto urbano, pero en muchas ocasiones podemos poner la falta de tiempo como excusa, los viajes que tenemos que hacer por motivos laborales que nos impiden cuidarlos como es debido, etc. Qué hacer entonces, si queremos un huerto urbano y tenemos poco tiempo libre. La solución puede estar en los frutales.

En mi caso son varias las plantas que tengo, una naranjo, un limonero, manzano, un pequeño almendro y ciruelo. Tengo la suerte de tener una terraza grande donde poder colocarlas, porque este si es uno de los requisitos que vamos a tener que cumplir si queremos tener varias. En un balcón siempre podemos hacer hueco para un par de árboles pequeños. No se trata de árboles que se vayan a hacer tan grandes como podemos verlos en el campo, al crecer en macetas siempre tienen un poco más limitado su crecimiento.

Tampoco se trata, por lo menos en mi caso, de tener una gran cosecha. Más bien de una satisfacción personal, de saber que puedo hacer crecer algo, cuidarlo y mimarlo, hasta que la fruta madura. Seguramente no me dará para hacer limonada y venderla a la puerta de casa, como piensa mi hija, influenciada por las series de dibujos animados, pero si es cierto que los limones de mi terraza me han sacado de más de un apuro a la hora de hacer una aliño para la ensalada o para la carne.

Una deuda pendiente con mi pasado

Como muchos chicos de mi generación me considero urbanita pero mis padres y mis abuelos vivían en el campo. Mi padre ha pasado casi toda su vida en la ciudad. Mi abuelo pasó el último tercio de la suya, pero siempre añorando su casa en el pueblo. Y como muchos niños de mi generación los veranos los pasaba allí, con mis abuelos mientras mis padres se quedaban trabajando.

Fue mi abuelo el que me enseñó a cuidar de los árboles frutales. Me enseñó como había que injertar las ramas para que de un árbol silvestre saliera fruta dulce, cómo había que podar y cortar para que a partir el injerto de otro árbol el fruto de esa rama fuera comestible. Los paseos mañaneros, con la fresca, evitando las horas de más calor eran el momento adecuado.

Recoger las almendras de los árboles, los higos, granadas o las aceitunas, siempre una labor ingrata que no entendía como merecía la pena el esfuerzo que se hacía para el beneficio que se sacaba. Sin embargo ahora si lo entiendo, no era una cuestión de valor económico, era algo emocional, lo que quedaba en el campo de su esfuerzo de años. La fruta de hoy es parte del esfuerzo del pasado.

Pero también me enseñó mucho más que eso. Me enseñó a respetar la naturaleza. A ser respetuoso con ella, a plantar y a cuidar los cultivos, no para vender, ni para comernos toda la cosecha de una higuera que con el tiempo se hizo enorme, sino por el placer de ver crecer ese árbol, de saber que daría frutos, para sus hijos y sus nietos…

Mi experiencia con los frutales

Por eso cuando he tenido la oportunidad y el espacio necesario no lo he dudado, mejor que otro tipo de plantas, en mi terraza crecen frutales. Busco árboles que no tengan un gran tamaño. Los cítricos me dan buen resultado, aunque no voy a dejar de ir al mercado a comprar naranjas. Pero cada vez que cojo un limón o que el almendro está en flor, yo vuelvo a ser un niño y vuelvo a pasear por el campo de la mano de mi abuelo. Y en ese momento soy feliz y se que mi abuelo también lo sería.

También trato de hacer comprender todo esto a mis hijos, se que ahora les parece extraño, que me enfade si alguien se ha olvidado de regar, o que me preocupe si hace mucho viento y los árboles van a sufrir daños por este motivo. Tal vez algún día lo entiendan o tal vez no. Lo que si he conseguido es que les guste plantar, un níspero, un albaricoquero, cualquier planta, que luego cuidan y ven crecer.

Un buen abono natural

Cada árbol tiene sus propios cuidados. Hoy en día no es complicado encontrar información sobre cuándo tenemos que realizar alguna poda, cuándo es el momento ideal para realizar los abonos, o la recogida de las frutas. En todo caso, los frutales en maceta necesitan un buen sustrato para crecer, bien nitrogenado, pero no bastará.

Por muy grandes que compremos las macetas, el tamaño no es ilimitado, por lo que tenemos que aportar los nutrientes en forma de abono. La diferencia de crecimiento de la planta es espectacular. Un buen abono para cítricos, además de darnos más fruto, las hojas que tendrán las plantas serán mucho más fuertes, más grandes y la salud de la planta será mucho mejor. Siempre hay trucos para tener mejores cosechas.

No me ocupan demasiado tiempo más allá del riego diario en verano, y mucho más esporádico el resto del año, quitar las malas hierbas de las macetas o los abonos periódicos que suelen ir disueltos con el riego no me dan mucho más trabajo. Si tengo que ausentarme, por vacaciones o por motivos de trabajo no me resulta complicado que alguien pase un día por semana para echarles un agua.

En Ciudadano 0,0 | ¡Todo tiene solución! Primeros errores en mi huerto urbano
Imagen | lbalaguero// visca el 50mm | Herbolario Allium | Nada_que_decir

Comentarios

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6 thoughts on “Un huerto urbano y poco tiempo libre ¿Solución? Los Frutales”

  1. Me encanta la idea de plantar un árbol simplemente por el placer de verlo crecer y vivir, algo muy bonito y necesario ahora que casi todo se suele hacer para sacar algún beneficio.

    Saludos.

  2. Bueno, eso depende, seguro que si viera que me descuido en el cuidado de los árboles me echaría una bronca, pero estoy seguro que le gustaría que tuviese los árboles.

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