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Ahorra viajando con chófer: opta por el transporte público

¿Quién se imagina una ciudad sin transporte público? Los autobuses, trenes, metros y tranvías son una parte fundamental de nuestras poblaciones, que cuentan con alguno o todos estos medios para ayudarnos en nuestros desplazamientos del día a día.

Desplazarse utilizando estos medios impulsa unas ciudades más sostenibles para todos, y simplifica nuestra vida ayudándonos a ahorrar tiempo, dinero e incomodidades. ¿Y tú, te subes?

Ahorra tiempo y dinero

El transporte público nos permite ahorrar dinero frente a otras formas de movernos por la ciudad. Como no tenemos que pagar posibles averías, seguros, cuotas o imprevistos, nos permite organizar y planificar mejor nuestros gastos de una manera inteligente, teniendo claro cuánto nos va a costar cada mes, sin sustos. Además, muchas ciudades ofrecen diferentes abonos de los que podemos aprovecharnos: tarifa plana mensual, descuentos para familias numerosas, desempleados, personas mayores…

Utilizar el metro o autobús también supone un ahorro de tiempo. Podemos olvidarnos de atascos y de buscar sitio para aparcar al llegar a nuestro destino, que en muchas partes de la ciudad resulta una tarea imposible. Moviéndonos en transporte público es mucho más fácil calcular cuánto vamos a tardar en llegar a un determinado lugar, sobre todo si utilizamos los planificadores de rutas que suele haber en la web y las aplicaciones para móvil de las empresas.

Y el tiempo que pasamos viajando también puede estar mucho mejor aprovechado. Personalmente, me encanta leer durante los trayectos en autobús, aunque cuando iba a la universidad aprovechaba para repasar los apuntes, especialmente en épocas de exámenes. Y es que al no tener que conducir ni estar pendiente más que de la parada en la que nos bajamos, es un momento ideal para entretenernos con lo que más nos guste, o incluso escuchar música. Y si eres un apasionado de las redes sociales, puedes aprovechar a consultar tu Twitter o las fotos de tus amigos en Facebook.

 

Libertad, comodidad y espacio para todos

No tener que depender del coche también nos proporciona mucha libertad para ser espontáneos y hacer planes tranquilamente por toda la ciudad, sin tener que pensar en cómo llegar hasta allí o en si podremos aparcar; y para seguir planes que se vayan desplazando por diferentes zonas sin tener que volver al lugar donde hemos aparcado.

Súmale a esto la comodidad de tener un chófer propio, de no tener que ocuparte de averías o de cambiar el modelo del vehículo… e incluso la posibilidad de conocer a gente interesante, y de disfrutar de tu ciudad. No es casualidad que los recorridos turísticos de las ciudades se hagan en autobús: es la mejor manera de admirar espacios, calles, plazas y monumentos de la manera más cómoda.

Y las ventajas para la ciudad también son muchas. Además de menor contaminación y ruidos, el transporte público es la manera más eficiente de transportarnos porque necesita muchísimo menos espacio. Esto supone una ciudad con menos carriles, menos aparcamientos, túneles e infraestructuras, y por lo tanto más espacio para peatones, zonas verdes y equipamientos sociales.

Utilizar el transporte público para la mayoría de tus desplazamientos es una gran idea, especialmente si también lo combinas con la bicicleta. ¿Te animas a conseguir una ciudad más sostenible?

Fotografía | Fernando de Córdoba

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    • Roberto

      Estoy de acuerdo en lo que planteas de ahorro de tiempo en las ciudades más grandes, pero en las más pequeñas ni la frecuencia de transporte es tan buena, ni tampoco las conexiones. En estos casos mi alternativa está más en la bicicleta si voy solo y coche o taxi si me desplazo en grupo que puede ser incluso más económico que tener que coger varios autobuses

      • Fernando de Córdoba

        Bueno, todo es hacerse a los horarios o apostar por la bici, que es muy buena alternativa 🙂