Bicicleta eléctrica, una bici que se enchufa

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El coche eléctrico no es la única novedad en movilidad que aprovecha las ventajas de los motores eléctricos. Desde hace unos años están empezando a extenderse las bicicletas eléctricas, un nuevo medio de transporte que mejora las ventajas de la bicicleta tradicional, convirtiéndose para muchos en la mejor manera de moverse por la ciudad.

Una bicicleta eléctrica no es una moto. Se trata de una bici normal (puede ser completa o plegable) a la que se le ha incorporado un pequeño motor eléctrico, lo que hace que desplazarse por la ciudad sea mucho más cómodo, especialmente en zonas con muchas cuestas.

Por lo demás, las ventajas son las mismas que cualquier bicicleta: la sensación de relajación, el ligero ejercicio, la posibilidad de ver la ciudad desde otro punto de vista y la satisfacción de movernos sin contaminar más nuestras calles. Yo era bastante escéptico, pero me convencí.

Cómo funciona una bicicleta eléctrica

Su sistema de propulsión se llama asistencia a la pedalada, y esto es lo que la diferencia de una moto. No consiste en subirnos y que se mueva sola, sino en que al ir dando pedales, se activará el motor que complementará nuestro esfuerzo. De esta manera seguiremos haciendo ejercicio, pero notaremos que al subir una cuesta los pedales no están tan duros. Así evitamos los esfuerzos que más pueden hacernos sudar, e incluso podremos ir por calles por las que antes nos costaba esfuerzo subir. El motor puede estar activo en todo momento o podemos encenderlo nosotros solo cuando lo necesitemos, para ahorrar batería.

La principal ventaja de la bicicleta eléctrica es que te proporciona seguridad para moverte por toda la ciudad, con la tranquilidad de que aunque llegues a una zona de cuestas empinadas o estés algo cansado podrás seguir tu camino sin problema. Y si estás poco acostumbrado a hacer ejercicio y la usas para ir al trabajo, no llegarás sudado a la oficina. La diferencia es enorme.

Sin ruidos

La bicicleta eléctrica no hace ruido (apenas un ligero zumbido mientras funciona el motor) y su aspecto externo es fundamentalmente el mismo que el de cualquier otra bicicleta, salvo que lleva una batería incorporada. Podemos controlar en todo momento cuánta carga le queda, y recargarla como si fuese un teléfono móvil con su cargador en cualquier enchufe de casa, tanto mientras está en la bicicleta como extrayéndola.

Existen dos formas de contar con una bicicleta eléctrica. Puedes comprarla directamente (cada vez hay más tiendas de bicicletas que las tienen, e incluso han aparecido algunas específicamente dedicadas a este tipo), o si ya tienes una, acoplarle un kit eléctrico. Este kit está compuesto por las diferentes piezas necesarias para electrificar tu bici: batería, centro de control, cables, freno, motor… que podrás montar tu mismo si eres un manitas, o llevar a un taller para que se encarguen ellos.

Si quieres desplazarte de manera sostenible por la ciudad, te gusta la bicicleta y quieres quedarte solo con sus ventajas, no te lo pienses. Prueba una bici eléctrica y verás que es una alternativa muy cómoda, sobre todo cuando la geografía no acompaña.

Imágenes Creative Commons | Flickr Ned Richards

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One thought on “Bicicleta eléctrica, una bici que se enchufa”

  1. estaria interesada en un triciclo de adulto eléctrico de segunda mano, por cuestión de estabilidad y para ir a trabajar. Dónde podría dirigirme?

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