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Y esto ¿dónde se recicla?

Reciclar de entrada es muy sencillo, el color de los contenedores nos ayuda y podemos distinguir el verde para el vidrio, el azul para el papel y el amarillo para latas y envases de plástico, pero a la hora de la verdad siempre nos encontramos con algún objeto no identificado (sin que provenga necesariamente del espacio) que no sabemos bien dónde ubicar.

Siguiendo las siguientes pautas podemos conseguir que eso no ocurra y también que nuestro reciclaje resulte más efectivo y beneficioso para todos.

Tres contenedores para casi todo

 Contenedores de reciclaje

El contenedor verde es para reciclar los envases de vidrio: todo tipo de botellas, tarros, frascos de perfume, cosméticos o conservas. Es importante no echar con ellos las tapas de plástico o de metal que puedan llevar.

Las bombillas, cristales rotos (lunas de coche, ventanas etc.), espejos o tubos de fluorescentes, aunque pueda parecerlo, no van aquí.

El contenedor azul es quizá el más sencillo ya que en él podemos tirar todo el papel y el cartón plegado, pero descartando siempre los papeles sucios (servilletas usadas, papel de cocina empapado en aceite etc.), los plastificados o metalizados y los pañales.

Por último en el contenedor que más variedad admite, el amarillo, podemos reciclar latas de bebidas y conservas, aerosoles, envases u objetos de aluminio, chapas o tapas de metal, tetrabricks, envases de plástico (botellas de agua, envases de yogur, botes de champú, de detergente etc.) papel film transparente, envoltorios y bolsas de plástico.

Se quedan fuera los juguetes, electrodomésticos, mangueras, tubos, envases impregnados de productos tóxicos o peligrosos, CD’s, cubos de plástico, biberones, guantes de goma y materiales de uso sanitario como las jeringuillas.

A pesar de que los listados son bastante completos, ante la duda siempre es mejor usar el contenedor de residuos orgánicos, de color gris en la mayoría de municipios, para no entorpecer los procesos de reciclaje posteriores a la recogida.

¿Qué hacemos con todo lo que no cabe aquí?

Cada ciudad dispone de puntos limpios, que funcionan unos días determinados de la semana y están repartidos por zonas. En ellos podemos reciclar la mayoría de cosas que no admiten los contenedores.

Con este buscador de la OCU es fácil localizar los que tenemos disponibles en nuestro barrio, sus horarios y un listado concreto de lo que podemos llevar y lo que no.

En general recogen:

  • Aceites usados de cocina o motor.
  • Juguetes viejos (si están en buenas condiciones vale la pena llevarlos a alguna asociación para niños, ONG etc.).
  • Bombillas y fluorescentes.
  • Vajilla, cubertería y menaje del hogar.
  • Espejos o cristales rotos.
  • Medicamentos que ya no nos sirven (también se pueden dejar en las farmacias).
  • Objetos de metal varios como tornillos o grifería.
  • Pilas y baterías.
  • Envases que hayan contenido productos desinfectantes, pinturas, aguarrás etc.
  • Maderas y muebles (aunque cada ayuntamiento tiene también servicio de recogida).
  • Textiles, ropa y calzado (al igual que los juguetes también puedes decidir donarlos).
  • Plásticos, vidrios o cartones demasiado voluminosos que no caben en el container.
  • Radiografías, películas y papel fotográfico.
  • Cartuchos de tinta.

Por último también hay muchas otras formas de reciclar como el intercambio, las manualidades o dar otros usos a las cosas, que con un poco de imaginación además nos pueden hacer pasar un rato divertido.

Es sorprendente lo que se puede llegar a hacer con botellas, latas o cápsulas de café, que por cierto de momento deben depositarse en los mismos puntos donde las venden, ya que no son aptas para el contenedor amarillo.

Fotos | Nomadic Lass | AlexSlocker

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